Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Evitar megaincendios

Catalunya ultima una nueva estrategia conjunta en la prevención de incendios forestales

El president, Salvador Illa, presentará en las próximas semanas un plan centrado en redoblar las políticas de gestión forestal

El Govern ha reforzado la plantilla de bomberos y ha empezado a sentar las bases de un nuevo modelo de política forestal

La ola de incendios llama a un cambio de estrategia: del fuego cero a la convivencia planificada

Trabajos de los bomberos en el incendio forestal en Paüls.

Trabajos de los bomberos en el incendio forestal en Paüls.

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Tras un verano de 2025 marcado por fuegos como el de Paüls, en el Baix Ebre, y el incendio agrícola de Torrefeta i Florejacs, en la Segarra, Catalunya sitúa la prevención como una de las grandes prioridades en las políticas de gestión de incendios forestales. Esta será una de las líneas de actuación principales del nuevo plan que presentará el president, Salvador Illa, en las próximas semanas, según ha podido saber EL PERIÓDICO. Se tratará de una estrategia conjunta en la que han trabajado tres conselleries: Interior i Seguretat (Bombers y Agents Rurals), Agricultura i Territori.

Aunque se pretende dar importancia a la prevención, y se da por hecho que esa prioridad seguirá existiendo en los próximos cursos, este último año se gastó mucho más dinero en extinción que en medidas para impulsar una gestión forestal sostenible. Los expertos advierten desde hace tiempo de que además de abordar extinción, es imprescindible anticiparse mejor al fuego con más planificación territorial.

Hace casi un año, Illa sentenció que había demasiado bosque y que se debía reducir la masa arbolada para prevenir megaincendios. Ahora, 10 meses después de aquellas declaraciones, además de reforzar la plantilla de bomberos, justo se empiezan a sentar las bases de lo que trata de ser un nuevo modelo de política forestal. Aun así, el cambio de rumbo, de momento, no se ha traducido en una inversión superior a la habitual en gestión durante este invierno.

Incendio en la Segarra

Incendio en la Segarra / Agents Rurals

La Generalitat cerró 2025 con un gasto de 367 millones de euros en el ámbito de la prevención, extinción de incendios y salvamento. El proyecto de presupuestos elaborado por el Govern, que finalmente no llegó a presentarse pero que no se descarta recuperar, incrementaba esta dotación hasta los 392 millones, lo que supone un aumento del 7%. Este gasto, en teoría, debería servir para desplegar el nuevo Pla Bombers 2030, pensado para modernizar la capacidad operativa del cuerpo, pero también para redoblar las políticas forestales.

Separar el gasto

Sin embargo, Catalunya todavía no separa de forma clara el gasto destinado a prevención y el dedicado a extinción, una distinción necesaria para evaluar mejor las políticas públicas. La mayor parte de las actuaciones preventivas dependen del Departament d'Agricultura, a través de la dirección general de Bosques.

En este ámbito, la intención era pasar de una inversión de 28 millones a 48 millones si los presupuestos salían adelante. En caso contrario, se buscarán otras fórmulas para hacer posible este incremento. Los números reflejan un salto más relevante que en extinción, pese a que en cifras absolutas la prevención continúa muy por debajo del volumen de recursos destinado a la extinción.

Catalunya aún no separa la inversión en extinción y la dedicada a prevención, clave para evaluar las políticas públicas

El director general, Jaume Minguell, defiende que el cambio de enfoque es imprescindible. "La idea de invertir más en prevención y no ir siempre detrás del fuego es correcta", sostiene. Ahora bien, advierte de que reforzar la prevención no implica necesariamente reducir otros recursos, porque Catalunya cuenta con "un solo cuerpo de Bombers para muchas emergencias".

Según su punto de vista, la extinción ha llegado a un límite: "No por tener más medios podremos apagar más". Por este motivo insiste en que el margen de mejora está en preparar mejor el territorio. Catalunya tiene alrededor de un 60% de superficie forestal y no es viable actuar de la misma forma en todo el territorio. Durante el último invierno, se han realizado varias quemas prescritas y actuaciones de reducción de combustible. Pero hay margen para actuar más y de forma más contundente en las áreas clave.

El president Salvador Illa, en la reunión que el Govern ha realizado en Arnes (Terra Alta).

El president Salvador Illa, poco antes de pronunciar que hay "demasiado bosque". / ACN

"La estrategia pasa por identificar los puntos críticos: urbanizaciones y casas junto al bosque, perímetros de actuación prioritaria, espacios naturales y zonas que pueden funcionar como 'interruptores' para frenar la continuidad del bosque y limitar la capacidad de propagación de los grandes incendios", resume Minguell.

"Buena dirección"

Ferran Dalmau, ingeniero forestal de la Fundació Pau Costa, considera que Catalunya va en "buena dirección": "En planificación y en el uso técnico del fuego, va muy por delante respecto a otras autonomías".

En el último invierno, se han realizado quemas prescritas pero hay margen para actuar más en las áreas clave

Pero la prevención, avisa, no pasa únicamente por desbrozar, sino por recuperar una mirada ecológica del paisaje. "Antes, las desbrozadoras de la naturaleza eran los herbívoros y el propio fuego", señala. Desde esta perspectiva, defiende que habrá casos en los que será necesario aceptar que algunos incendios ardan bajo control. "La planificación forestal es parte de la vacuna que podemos ponerle al territorio para evitar luego grandes incendios forestales", resume Dalmau.

Otra línea de trabajo, más específica pero también relevante, depende del área de Territori y se centra en los planes de prevención de incendios en espacios naturales protegidos. Actualmente hay distintos documentos en fase de elaboración o revisión.

Trabajo municipal

El despliegue municipal también ha mejorado, aunque todavía queda camino por recorrer. A día de hoy, hay 385 municipios catalanes con el plan por riesgo de incendios forestales homologado y en vigor. Entre los 758 municipios obligados a disponer de este instrumento, 351 tienen el plan homologado, 348 lo tienen pendiente de revisión y 59 no lo han elaborado nunca.

Entre los 189 municipios donde el plan está recomendado, 34 lo tienen homologado, 38 pendiente de revisión y 117 no lo han hecho. Son unos datos mejores que los de hace un año, cuando más de la mitad de localidades obligadas a ello no disponían del plan.

Suscríbete para seguir leyendo