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Investigación por violencia infantil

La Audiencia de Barcelona debe decidir si excarcela o no a los padres acusados de maltratar al bebé de Barcelona

La fiscalía defiende que los progenitores continúen en prisión por riesgo de fuga y la defensa pide que sean liberados

Las pediatras de Vall d'Hebron que atendieron al bebé maltratado ven "muy poco probable" que sus lesiones anales fueran por estreñimiento

Fachada del Palacio de Justícia de Catalunya, sede del TSJC y Audiencia de Barcelona.

Fachada del Palacio de Justícia de Catalunya, sede del TSJC y Audiencia de Barcelona. / EP

J. G. Albalat

J. G. Albalat

Barcelona
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A las 9 de la mañana de este martes. Es la hora fijada por un tribunal de la Audiencia de Barcelona para escuchar los argumentos de la fiscalía y de la defensa sobre la continuidad en prisión de los padres acusados de maltrato continuado a su bebé, lesiones muy graves y agresión sexual con penetración. La investigación está avanzando y los Mossos d'Esquadra ya han presentado sus primeros atestados. Los progenitores fueron encarcelados por el juez el pasado 20 de marzo, cuatro días después de que el pequeño ingresara en el Hospital Vall d’Hebron, centro de referencia en violencia contra la infancia.

Su primer recurso fue rechazado por el magistrado que instruye la causa. La defensa intentará ahora de nuevo la libertad, aceptando, incluso, otras medidas, como el uso de pulseras telemáticas para controlar a los acusados. Sin embargo, en su contestación al recurso de los abogados del padre y la madre del bebé (están asistidos por abogados diferentes), la fiscalía se opone de entrada a que el matrimonio sea excarcelado. En su opinión, no ha cambiado su situación y alude al riesgo de fuga, posible destrucción de pruebas y protección de la víctima. La vista se celebrará a petición, precisamente, de la fiscalía.

Familia de acogida

Los letrados de los progenitores aseguran que estos requisitos (necesarios para acordar el ingreso de una persona en prisión) no se dan en este caso porque los imputados no tienen intención de huir y no existen pruebas que puedan eliminar. Respecto a la protección de la víctima, en este caso el bebé, el juez instructor de la causa retiró la guarda y custodia a los progenitores y se la otorgó a la Generalitat. Cuando el pequeño abandonó el Vall d'Hebron, donde permaneció durante casi un mes, la Administración catalana lo dejó bajo el cuidado de una familia de acogida de urgencia y diagnóstico hasta que los técnicos de la Direcció General de Prevenció i Protecció a la Infància i l'Adolescència (DGPPIA) decidan un destino más estable para el menor: si regresa con algún miembro de su familia extensa, una vez descartado cualquier tipo de riesgo, o pasa al cuidado de una familia de acogida de forma más permanente.

La estrategia de la defensa pasa, por ahora, por intentar demostrar que las lesiones que presentaba el bebé podrían ser consecuencia de sus deposiciones "voluminosas" (los Mossos han aportado unas fotografías encontradas en el móvil de la madre, que serán entregadas a los forenses), aunque las pediatras del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona consideran "muy poco probable" que las lesiones anales que presentaba el bebé se debieran al estreñimiento.

Los abogados del matrimonio también han solicitado pruebas genéticas que puedan avalar la presunta existencia de distrofia muscular, gen que presenta el padre, aunque no ha desarrollado la enfermedad. A la espera de conocer los resultados, esta tesis es rechazada tanto por la pediatra de Vall d'Hebron que atendió al bebé como por la forense judicial que examinó el caso. En todo caso, se da la circunstancia de que el lactante, del que todavía se desconoce si tendrá secuelas neurológicas y fisiológicas derivadas de las lesiones que ha sufrido, ha evolucionado favorablemente y no ha vuelto a sufrir nuevos problemas de salud desde que fue apartado del entorno familiar.

Sanción de Salut

El caso ha encendido las alertas en el sistema de salud. El niño, que presentaba hematomas en piernas y genitales, pasó durante 15 días por cuatro centros médicos –los hospitales del Mar, Sant Joan de Déu y Sant Pau, y el CAP Roger de Flor– sin que saltaran las alarmas. Fue en su segunda visita a Sant Pau –tras ser diagnosticada una fractura de fémur– cuando se activó la alerta por presunto maltrato infantil y el pequeño fue derivado a Vall d'Hebron, donde, tras dos días de exámenes, se le detectaron lesiones de larga evolución como costillas rotas. Tras realizar una investigación interna, Salut da por hecho que sancionará a Sant Pau y está determinando si también multa a Sant Joan de Déu por no haber identificado los indicios de violencia física y sexual que presentaba el lactante durante los exámenes que le practicaron.

"El sistema ha fallado en diferentes aspectos. De entrada, hubo una discriminación positiva porque la madre era sanitaria", admitió a este diario Clara Pareja, directora general de Ordenació i Regulació Sanitària de la conselleria, en alusión al hecho de que la madre del bebé es enfermera de Traumatología de Vall d'Hebron. El departamento todavía no ha decidido la cuantía económica de la sanción, que en todo caso se impondrá a los centros y no a los profesionales.

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