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En Asturias

Mansour Gueye, el senegalés que tras una dura travesía en patera acabó viviendo en España: “No se puede juzgar a nadie por el color de piel, estoy aquí para ganarme la vida”

“Vine para buscarme un futuro mejor y tenía claro que lo primero era aprender el idioma”, añade este joven de 25 años

Mansour Gueye , sentado en el parque de Las Meanas de Avilés.

Mansour Gueye , sentado en el parque de Las Meanas de Avilés. / Illán García

Illán García

Las Vegas (Corvera)
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Mansour Gueye es senegalés de la región de Tambacounda, al sur del país. Llegó a España en octubre de 2023. “Llevo dos años y seis meses”, explica en un perfecto castellano. “Vine para buscarme un futuro mejor y tenía claro que lo primero era aprender el idioma”, añade este joven de 25 años que está en proceso de tener el permiso de asilo y aspira a formar parte del grupo de personas que se acogerán al plan de regularización de inmigrantes.

Gueye llegó a Canarias en patera. “Trabajaba en Saint Louis, al norte de Senegal, y por participar en manifestaciones me perseguían, me dijeron que salía una patera…”, relata no sin antes repasar la dura travesía “de cuatro o cinco días” hasta alcanzar la costa canaria. De Canarias llegó a Madrid y de ahí a Bilbao, todo eso en un mes antes de que en noviembre de 2023 se estableciera en Asturias. Primero vivió en Oviedo. Ahora, comparte piso con otros compatriotas en Las Vegas (Corvera) y trabaja en la construcción.

Mansour llegó a trabajar tres meses en la cosecha de la aceituna en Jaén porque siempre tuvo claro “que hay comer”. De ahí que desde el principio pensara siempre en buscarse un sustento. Envía dinero a su familia y ahora confía en que pronto consiga regularizar su situación. “Me parece muy bien la regularización, no lo esperaba”, apunta el senegalés que no dudó en reconocer la ayuda que le presta su abogado, el ovetense Luis Barro, y la Cruz Roja, donde aprendió castellano y realizó ocho cursos como el montajes de andamios e instalación de placas solares, entre otros.

Durante sus más de dos años en España, relata que en alguna ocasiones ha percibido racismo. “No se puede juzgar a nadie por el color de piel, estoy aquí para ganarme la vida”, afirma Mansour Gueye.

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