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Medida polémica

Profesores de L’Hospitalet rechazan la llegada de mossos a los institutos: "Nuestro alumnado necesita más oportunidades, no vigilancia policial"

Los trabajadores del Instituto Eduard Fontserè, en el barrio de La Florida, critican que se priorice la presencia policial sobre los equipos sociales y advierten de un posible sesgo hacia la población migrante

Huelga en el instituto de la Florida de L'Hospitalet para no perder a las educadoras sociales: "Son un pilar para la convivencia, las necesitamos"

Policía en la puerta de un instituto en Barcelona.

Policía en la puerta de un instituto en Barcelona. / MANU MITRU

Helena López

Helena López

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Este Sant Jordi ha tenido un protagonista inesperado en la escuela catalana: los Mossos d'Esquadra. En pleno conflicto entre docentes y conselleria por la falta de recursos en escuelas e institutos para afrontar la creciente complejidad de la escuela denunciada por los primeros, el Departament ha respondido con un plan piloto consistente en enviar a mossos de paisano a 13 institutos "de forma permanente". Es decir, que sean uno más en el equipo de trabajadores del centro, "con fines preventivos" (conselleria dixit). Una noticia que ha sido gasolina en la hoguera del crisis en la que está instalada la escuela.

Además de la aFFAc -la federación de asociaciones de familias- y de todos los sindicatos educativos -desde los que reivindican más disciplina hasta los que piden más maestros de educación especial-, se han mostrado también indignados con la medida los trabajadores de los centros como mayor "complejidad" (la conselleria apunta que el proyecto nace "del incremento de la complejidad en torno a los centros educativos" y la necesidad de reforzar el bienestar del alumnado y de toda la comunidad educativa, "una demanda fuertemente reclamada desde el mundo docente").

El alumnado de entornos más complejos suele sentir la escuela como un espacio seguro, por lo que el profesorado teme que introducir en ella a agentes de la autoridad puede romper esa confianza

La Asamblea de profesionales del Instituto Eduard Fontserè en el barrio de La Florida, en L'Hospitalet de Llobregat, ha rechazado públicamente la medida en un comunicado. Los trabajadores del instituto -ubicado en uno de los enclaves más empobrecidos y densos del área metropolitana y catalogado como de máxima complejidad-, denuncia que se destinen recursos a la presencia policial mientras "se mantiene en precario la financiación de los equipos sociales", compuestos por técnicas de integración social (TIS) y educadoras sociales, cuya continuidad reivindican desde el año pasado (el pasado 3 de junio la asamblea de trabajadores del centro organizó una huelga para reivindicar la estabilización de estos perfiles frente a la emergencia educativa que se vive en contextos vulnerables; movilización sin precedentes que no logró que la conselleria cambiara su posición).

Reforzar la "cultura punitiva"

En su comunicado, los docentes del Fontseré sostienen que la medida podría reforzar una "cultura punitiva" y ejercer un mayor control social, especialmente sobre la población de origen migrante. "La conflictividad social que vive el alumnado no se arregla poniendo policías, sino abordando los problemas sociales y garantizando la igualdad de oportunidades", afirman.

Los profesionales lamentan que la conselleria opte por "políticas represivas" en lugar de escuchar a la comunidad educativa, "ignorando las necesidades de docentes, familias y estudiantes".

El alumnado en los barrios con más problemáticas sociales de Catalunya suele sentir las escuelas e institutos como lugares seguros, sin duda un éxito del sistema, construido a base de mucho trabajo de sus profesionales. No pasa lo mismo con la policía, por lo que los docentes de estos centros sienten que introducir a un agente de seguridad dentro de la escuela podría deshacer lazos de confianza del estudiantado con la escuela que les han costado muchos años tejer.

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