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Iniciativa polémica en Catalunya

El plan de Educació de introducir a Mossos de paisano en 13 institutos subleva a profesores y familias: "Exigimos que se retire"

La medida, que se aplicará en 13 centros, provoca el rechazo unánime de familias y profesores que consideran que no es manera de garantizar la convivencia y la califican de "grave error"

Desde el Govern defienden que uno de cada dos países desarrollados cuenta con programas similares de colaboración entre escuela y agentes de la autoridad "con fines preventivos"

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Charla de los Mossos d'Esquadra en un instituto.

Charla de los Mossos d'Esquadra en un instituto. / Xavier Pi / ACN

Helena López

Helena López

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Catalunya ha impulsado un proyecto piloto que introducirá la figura de un agente de los Mossos d'Esquadra de paisano en las zonas educativas de L'Hospitalet de Llobregat, Vic, Alta Ribargorça-Vall d'Aran y Tàrrega (Lleida) y en dos institutos de El Prat de Llobregat y Sabadell. Según ha avanzado 'El País' y ha confirmado EL PERIÓDICO, este nuevo modelo de colaboración para la "convivencia escolar" busca hacer tareas de prevención y acompañamiento y, "si es necesario", de intervención, con el objetivo de garantizar la convivencia escolar y significará la presencia "permanente" de un agente de paisano en 13 centros educativos.

"El proyecto nace del incremento de la complejidad en torno a los centros educativos y la necesidad de reforzar el bienestar del alumnado y de toda la comunidad educativa, una demanda fuertemente reclamada desde el mundo docente", apuntan fuentes de la Conselleria d'Educació i FP, que esgrimen que, según la OCDE, uno de cada dos países desarrollados cuenta con programas similares de colaboración entre escuela y agentes de la autoridad "con fines preventivos y comunitarios".

"La convivencia no se construye con policías, sino con vínculos, equipos y tiempo", advierten desde la Ustec

No lo ven del mismo modo sindicatos, maestros y profesores y familias, que defienden que hay que reforzar la convivencia en las escuelas, pero no mediante la presencia policial en los centros, algo inédito en Catalunya, pero que comunidades como Galicia, Navarra, Andalucía, Madrid o Islas Baleares ya tienen instaurado en sus sistemas educativos.

Las asociaciones de familias agrupadas en aFFAC ven desacertada la idea y exigen que el plan no se implemente

Entre la mayor asociación de familias de la escuela pública catalana, aFFac, la noticia ha causado estupor e indignación. "Queremos expresar nuestro firme rechazo a este plan piloto, que consideramos profundamente desacertado y alejado de las necesidades reales de los centros educativos catalanes", ha señalado la entidad que dirige Lidón Gasull. "Las fuerzas de seguridad, por su propia naturaleza, tienen como función el ejercicio de la autoridad y la fuerza, no el acompañamiento educativo ni la construcción de convivencia dentro del ámbito escolar", prosigue aFFAC, que califica de "grave error" el proyecto de Educació. "Exigimos que este plan no se implemente", han añadido.

Han recordado que los centros educativos con mayores dificultades son precisamente aquellos que concentran un mayor porcentaje de alumnado en situación de pobreza o exclusión social. "Lo que estos centros necesitan son recursos estables, profesionales especializados y políticas valientes de reducción de desigualdades, y no una respuesta de carácter securitario".

Entre el colectivo de docentes, son muchos los que no dan crédito a que, después de que institutos de máxima complejidad hayan visto desmantelado su equipo social (trabajadoras y educadoras sociales) con la finalización de un programa temporal impulsado con fondos europeos, Educació idee un plan piloto consistente en introducir a un mosso (de paisano y sin arma) en el claustro. "Cuando pedíamos que necesitamos otros perfiles profesionales en los centros para afrontar la creciente diversidad no nos referíamos a policías, precisamente", ironiza una profesora en conversación con este diario.

"Cuando pedíamos que necesitamos otros perfiles profesionales en los centros para afrontar la creciente diversidad no nos referíamos a policías, precisamente", ironiza una profesora

"La presencia estable de mossos de paisano en centros de secundaria no aborda las causas de fondo de la conflictividad y desvía el debate de los recursos que realmente necesitan los centros", resumen desde Ustec, el sindicato mayoritario en la escuela pública catalana. "La convivencia no se construye con policías, sino con vínculos, equipos y tiempo", remachan.

Unanimidad sindical

El asunto ha hecho recuperar la unidad sindical, dado que todos los sindicatos han coincidido en rechazar la medida. Desde Ustec denuncian que la convivencia en los centros es un tema "grave y real", y que "no se puede banalizar". "Hace tiempo que advertimos del aumento de situaciones de violencia, agresiones, tensión y malestar en las aulas, y hemos reclamado medidas serias para abordar esta realidad. Pero lo que necesitan los institutos no es una presencia policial normalizada, sino una respuesta educativa, preventiva y comunitaria", apunta el sindicato en un comunicado en el que recuerdan que su organización ha defendido que es necesario hacer prevención con el alumnado y desplegar "de verdad" el Plan de Convivencia, "con recursos que permitan reducir las ratios, desdoblar grupos y facilitar espacios de planificación y coordinación".

La portavoz de Ustec, Iolanda Segura, alerta de que la presencia de policía en los centros educativos puede generar "sensación de vigilancia y represión". "Incluso los docentes se sentirán intranquilos", zanja.

Aspepc, el sindicato mayoritario en secundaria, urge a Educació a respaldar a los centros ante casos de agresiones y a evitar "prácticas restaurativas"

Desde Professors de Secundària (Aspepc) también han mostrado su rechazo al plan. "En ningún caso habíamos solicitado esta medida ni como sindicato ni el profesorado", subraya esta organización, que siempre se ha mostrado muy crítica con la falta de disciplina en las aulas.

Aspepc, el sindicato mayoritario en los centros educativos públicos de secundaria en Catalunya, insiste en que lo prioritario es que la conselleria y los equipos directivos de los centros respalden a los docentes y actúen como acusación en los casos de agresiones que se produzcan. "La Generalitat tiene la obligación legal de proteger a los docentes frente a cualquier tipo de agresión o vejación", subrayan. Este sindicato critica "la impunidad con la que se insulta y agrede al profesorado" y advierte de que "las normas de convivencia deben cumplirse estrictamente, sin ser sustituidas por prácticas restaurativas, que tienen un objetivo distinto".

"No es el enfoque correcto"

Sobre la presencia policial en las aulas, consideran que se trata de una medida extrema que evidencia que "la situación ha alcanzado un punto crítico". No obstante, recuerdan que "la autoridad en el aula debe recaer sobre los docentes y no sobre la policía", y reclaman respeto y protección jurídica para el profesorado como solución frente a los conflictos.

También CCOO, junto a UGT firmante del acuerdo con el Govern para mejorar las condiciones del profesorado del que se desmarcaron el resto de sindicatos, ha considerado que la idea de Educació "no es el enfoque correcto". "Es cierto que hay mayor complejidad en las aulas pero es fruto de la falta de políticas públicas decididas. No es un problema de orden público que requiera la presencia policial. Lo que se requiere son políticas sociales y reforzar las plantillas en las escuelas con perfiles que acompañen al alumnado", ha resumido Edu Núñez Martínez, secretari general de CCOO Educació,

La CGT critica que "conflictos menores, antes resueltos con diálogo y mediación, pasan ahora a gestionarse de forma punitiva, aumentando sanciones, expulsiones y denuncias"

Por su parte, la CGT ha expresado su rechazo frontal a la medida, apuntando que criminaliza al alumnado más vulnerable. "Según estudios internacionales, la presencia policial no aumenta la seguridad y puede generar tensiones y desconfianza en los estudiantes", apuntan desde el sindicato, advirtiendo de que "conflictos menores, antes resueltos con diálogo y mediación, pasan ahora a gestionarse de forma punitiva, aumentando sanciones, expulsiones y denuncias". El sindicato subraya que muchos conflictos reflejan desigualdades sociales y que la escuela "no debe convertirse en un espacio de control". Y ha comparado el modelo con el estadounidense de 'school resource officers', "criticado por fomentar expulsiones y la entrada de menores en el sistema penal".

Los políticos han reaccionado también al anuncio. La líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, ha asegurado que lo que necesitan los centros es, por un lado, mediación, y por otro, "fortalecer la figura del coordinador de convivencia y de bienestar", que están reivindicando, según ella, más horas, más disponibilidad y más recursos para trabajar los problemas en los centros educativos.

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