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Envejecimiento

Prueba piloto en el Ripollès para llevar a personas mayores a la peluquería o a la farmacia y combatir la soledad

Hèstia Benestar inicia este servicio itinerante de “cuidado emocional” que se lleva a cabo en tres municipios con un alto índice de envejecimiento

La soledad y el aislamiento social elevan el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas

Calle de Sant Pau de Segúries, uno de los municipios elegidos para el proyecto (archivo)

Calle de Sant Pau de Segúries, uno de los municipios elegidos para el proyecto (archivo) / ACN

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Sant Pau de Segúries
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La cooperativa Hèstia Benestar ha puesto en marcha en el Ripollès una prueba piloto para recoger a personas mayores o con problemas de movilidad y acompañarlas a la peluquería, al mercado o a la farmacia. Se ha puesto en marcha en Sant Pau de Segúries, Sant Joan de les Abadesses y Ogassa y hasta junio será gratuito porque cuenta con una subvención de la Generalitat. El objetivo final, según una de las cofundadoras, Txell Descarrega, es “paliar la soledad no deseada”, salir de casa y “ganar autoestima”. Según explica, son “cuidados emocionales” en una comarca con uno de los índices más altos de envejecimiento.

Llevar a un familiar a la peluquería o al mercado una mañana entre semana no está al alcance de todas las familias, que no pueden hacerlo compatible con su día a día. Una prueba piloto en el Ripollès, financiada hasta junio con fondos de la Generalitat, quiere cubrir este servicio y dar más autonomía a las personas mayores. “Los recogemos en casa a la hora acordada, nos dicen más o menos el tiempo que estarán ocupadas y, sin prisa ni hora límite, los llevamos de vuelta a casa”, señala Txell Descarrega, una de las cofundadoras de la cooperativa Hèstia Benestar.

Evitar el aislamiento

El servicio está abierto a todo el mundo, también a aquellas personas que han pasado por una operación y, de forma temporal, no pueden conducir. Lo más habitual, según remarca, es que las personas mayores —sobre todo las que viven solas— “empiecen con dificultades físicas y emocionales, se van encerrando en sí mismas y les cuesta salir de casa; se dicen ‘yo no puedo, yo no sé’, el miedo a caerse, a salir a la calle, y su autoestima empieza a bajar”.

La idea es que recuperen el entusiasmo por hacer vida fuera. “Es un servicio lúdico, lo que queremos es que vuelvan a relacionarse con la gente, con el pueblo y con la comunidad”. Lo que observan, según Descarrega, es que ganan en “empoderamiento y vuelven a tener una autoestima alta, y emocionalmente es un cuidado”.

Un servicio “muy necesario” en Sant Pau de Segúries

El primer paso es contactar con los ayuntamientos para exponerles el proyecto y coordinarse conjuntamente para que el servicio llegue a todo el mundo. Uno de los municipios participantes es Sant Pau de Segúries. Su alcalde, Albert Coma, explica que les pareció “muy necesario”, sobre todo para la gente que vive sola, aquella que “antes hacía más vida social y ahora ya no”. En su caso, han empezado a ofrecer el transporte asistencial los jueves, porque coincide con el mercado semanal y otro servicio esencial, la peluquería.

Dos peluqueras de Camprodon, municipio vecino, se desplazan una vez por semana al Casal de Mayores para peinar a las mujeres del pueblo. Hace seis años cerró la última peluquería de Sant Pau de Segúries y acordaron mantener este servicio itinerante, siempre que no abriera otra peluquería, cosa que aún no ha ocurrido ni se prevé. Desde hace unos días, además, también cuentan con el transporte asistencial de la cooperativa, que les permite llevar a las clientas a la farmacia o a donde necesiten.

La acogida del servicio está siendo muy positiva. Una de las primeras usuarias es Lola Ferrer, vecina del pueblo. “Yo lo veo muy bien”, afirma. “He podido subir al coche y ahora no tendré que sufrir para llevar el carrito hasta mi casa, porque vivo cerca del camping y hay bastante distancia desde el centro”, explica. En alguna ocasión había pedido que fueran a peinarla a casa. Con este servicio, prevé ir cada semana. “Al mercado no porque me canso demasiado”, añade. A su lado está Roser. “Ahora necesito que me acompañen porque no puedo conducir y este servicio me irá muy bien”, afirma.

La peluquería como punto de encuentro

Una de las peluqueras, Esther Vilà, coincide con ellas. “Lo encuentro perfecto porque mucha gente cada vez tiene más problemas de movilidad y sus familiares no pueden llevarlas porque trabajan o están fuera”, afirma. Poder ir a la peluquería va más allá de verse guapa. “Es su punto de encuentro, van al mercado, una se encuentra con la otra y es muy positivo”, añade. Vilà asegura que, mientras se peinan, charlan y se lo pasan bien.

Hasta junio el servicio de transporte será gratuito. El alcalde de Sant Pau de Segúries, Albert Coma, cree que la Generalitat debería destinar más recursos. “Creemos que hay que apostar por que los pueblos pequeños tengamos estos servicios”, afirma. El aumento de la esperanza de vida hace que cada vez haya más personas mayores. “Es necesario que las ayudas sean más efectivas”, dice, y este servicio va en esa dirección, remarca.