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Medida polémica

El Vall d'Aran colocará collares con GPS a osos problemáticos pese al precedente de Cachou: "No entendemos la justificación técnica"

Las capturas se centrarán en individuos "problemáticos", a los que se colocará un collar con transmisor, y cuentan con el aval del Ministerio para la Transición Ecológica

Voces críticas recuerdan que Cachou, el último oso marcado, murió envenenado

REPORTAJE | Los Pirineos dan por asumida la presencia del oso pero no "a cualquier precio"

Dos crías de oso pardo, en los Pirineos catalanes.

Dos crías de oso pardo, en los Pirineos catalanes. / Departament d'Acció Climàtica

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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El Vall d’Aran se dispone a dar un paso que hasta ahora en Catalunya solía quedar fuera de las actuaciones habituales en la gestión de fauna salvaje. El Conselh Generau se ha propuesto capturar osos pardos y colocarles un collar con transmisor para monitorizar sus desplazamientos.

La medida, respaldada por el Ministerio para la Transición Ecológica, se presenta como una herramienta de seguimiento y gestión, pero entra en un terreno especialmente delicado, puesto que cada decisión sobre el oso pardo trasciende lo técnico y entra de lleno en el debate político y social.

Una de las dudas razonables es saber a quién le llegará la información sobre dónde están los osos que sean capturados

Fuentes conocedoras del proyecto detallan a EL PERIÓDICO que el plan está pensado para marcar a osos conflictivos o problemáticos. ¿A qué se refiere exactamente esta expresión? Se califica como oso problemático, por ejemplo, a un animal que se ha acercado más de lo normal a áreas humanizadas y que no se asusta de la presencia de personas. Pero también se puede catalogar como tal a un individuo que ha atacado a rebaños de ganado de forma repetida.

Agentes rurales encuentran a Cachou muerto (imagen del 15 de abril de 2020 )

Agentes rurales encuentran a Cachou muerto (imagen del 15 de abril de 2020 ) / AGENTS RURALS

La definición es amplia, ya que en realidad, un oso que no huye ante la gente no se considera aún como problemático, sino como oso habituado. No obstante, algunos de los osos habituados, que más adelante pueden pasar a ser problemáticos, sí se podrán capturar a través del proyecto que se desarrollará a lo largo de esta primavera en el Aran. Por ahora, aunque es cierto que la temporada en la que los osos están activos acaba de empezar, no se ha detectado ningún oso con alguna de estas conductas.

Precedentes preocupantes

La decisión rompe con el mensaje mantenido durante años. Siempre se decía que la prevención debía centrarse en monitorizar a la ganadería extensiva y a los rebaños en lugar de hacerlo con los osos, puesto que es inviable marcar a los más de 80 ejemplares que habitan los Pirineos.

La investigación de la muerte de Cachou salpica a un técnico de Medio Ambiente del Conselh Generau

Además, ha generado malestar en las entidades conservacionistas, que recuerdan el "precedente preocupante" de Cachou, el macho que llevaba collar y que murió envenenado. La investigación abierta (todavía no hay fecha para el juicio) salpica a un técnico de Medio Ambiente del Conselh Generau, la Administración competente en materia de fauna.

"No entendemos la justificación técnica", critica Marc Alonso, miembro de Depana especializado en el seguimiento de la especie. "En la cordillera Cantábrica se capturan osos conflictivos que se acercan a los pueblos, pero aquí ya hay un plan de capturas sin que esto haya sucedido", cuestiona.

El oso 'Goiat' cuando aún portaba el collar GPS.

El oso 'Goiat' cuando aún portaba el collar GPS. / Generalitat de Catalunya

Alonso advierte de que una captura es un procedimiento invasivo para el plantígrado e insiste en recordar la experiencia de Cachou. "Me parece increíble que se autorice a una Administración presuntamente implicada en el envenenamiento de un oso que precisamente estaba radiomarcado", expone Alonso. "Estamos hablando de la Administración con menos prestigio en la conservación del oso pardo en Europa", se queja.

Otro ejemplar con collar GPS fue Goiat, un macho que atacó a ganado en varias ocasiones. "Cuando lo intentaron capturar de nuevo para cambiarle el collar, no lograron hacerlo hasta el tercer intento y tuvieron al oso anestesiado en la montaña durante horas porque no lo encontraban", explica el experto. Goiat murió cuando la batería de su transmisor ya estaba agotada, pero las circunstancias de su muerte no están claras y no se descarta que falleciera por disparos.

Información confidencial

Una de las dudas razonables es saber a quién le llegará la información sobre dónde están los osos que sean capturados. Fuentes consultadas por este diario aseguran que el objetivo es que no se repita lo que sucedió con Cachou y que los datos los manejen muy pocas personas. "Los antecedentes son demasiado turbios como para empezar a marcar osos", considera Alonso.

Aun así, se ha planteado avisar a ganaderos cuando un oso marcado se encuentre cerca de los rebaños. Sobre esta cuestión, cabe señalar, apuntan las mismas fuentes, que pese a tener la información sobre el animal que está controlado, no se puede saber si hay otros osos cerca de las vacas, las ovejas o los caballos.

En el resto de Catalunya, de momento, no está sobre la mesa la captura para marcar a osos. Sin embargo, en el Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica no se descarta hacerlo más adelante si hay un caso como el del animal que en 2024 se dejó ver cerca de la carretera en el Port de la Bonaigua, al que los Agents Rurals ahuyentaron con pirotecnia en repetidas ocasiones. A día de hoy, los equipos de seguimiento de fauna salvaje se están preparando por si tienen que afrontar un caso similar y se da la posibilidad de capturar y marcar el animal.

La posición de Francia

Francia, en cambio, no es partidaria de capturar osos para marcarlos. El gobierno francés considera que hay mucha presión social sobre los osos marcados: todo el mundo quiere saber dónde están y existe el riesgo de que la información circule más de la cuenta.

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