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Proceso extraordinario

"He dormido en el suelo": miles de migrantes hacen cola en L'Hospitalet para obtener la documentación para regularizarse

La jornada ha estado marcada por la confusión: han sido muchos los que pensaban que en las oficinas municipales se hacía la regularización y muchos otros que venían de otras localidades

"Lo que queremos es trabajo", afirma uno de los extranjeros que ha pasado la noche a la intemperie para asegurarse la atención

Largas colas y confusión en el primer día para la solicitud presencial de la regularización: "Llevo 20 horas esperando"

Las estafas se disparan con la regularización extraordinaria de migrantes: "Piden 50 euros por una cita"

Testimonio de tres extranjeros que han acudido a La Farga de L'Hospitalet a por los últimos documentos.

Tres inmigrantes que han ido a La Farga de L'Hospitalet a por los últimos documentos cuentan su experiencia / FERRAN NADEU / VÍDEO: F. NADEU / M. TUDELA

Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

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Largas colas, vigilias nocturnas, confusión y un cierto desbordamiento han marcado el primer día de puesta en marcha de la oficina municipal de La Farga de L'Hospitalet de Llobregat, donde el ayuntamiento ha centralizado toda la atención relacionada con este proceso extraordinario de regularización de inmigrantes, paso previo a la posterior presentación de los papeles, ya sea de forma telemática o en las oficinas habilitadas a partir de este lunes en Correos y Seguridad Social.

A primera hora de la mañana, antes de la apertura prevista para las 10.00 horas, el ayuntamiento calculaba que 3.000 personas ya estaban haciendo cola. Pese a que en un principio se pensaba que solo se podría atender a 1.500, la fluidez de los trámites ha permitido que a media tarde se hubieran gestionado ya 1.050 casos, y que para el final del día 1.942 personas hayan podido obtener los documentos. Además, otras 293 personas que estaban haciendo fila han recibido un volante para acceder con prioridad el martes. Esta oficina estará abierta hasta el próximo 30 de abril y prevé atender a unos 27.000 inmigrantes sin papeles; los que se calcula que se encuentran en situación irregular en la ciudad.

L'Hospitalet prevé que en la ciudad se regularicen cerca de 27.000 personas; hoy ha atendido a más de 2.000

El miedo a quedarse fuera de la medida, sin embargo, ha sido palpable entre los que esperaban junto a la Farga. Muchos de ellos no tenían claro que la oficina no era donde se tramitaba la regularización, sino el lugar al que acudir para obtener los certificados de empadronamiento y de vulnerabilidad. "He dormido en el suelo", afirma Edgar Hernández, barbero de Honduras que llegó a España hace dos años y que ha sido el primero en acceder a las instalaciones. "Hacia las tres de la mañana ha habido un grupo muy grande de gente que casi me pasa por encima... Nos hemos jugado la vida, pero valdrá la pena", añade Edgar, que, como tantos otros, espera dejar de trabajar en negro.

Para quienes venían de otros municipios, la espera ha sido en vano: hay que acudir al ayuntamiento en que se está empadronado

Muchas de las personas que han pasado la noche haciendo cola lo han hecho en vano. Algunos por desconocimiento y otros por desesperación, se han desplazado hasta L'Hospitalet procedentes de otros municipios. Cuando la megafonía del recinto ha avisado que, tal como esta previsto, solo se tramitaría el informe de vulnerabilidad y el volante de empadronamiento de las personas que ya constan en el padrón de la segunda ciudad de Catalunya, no son pocos los que han abandonado la fila. "Es importante que todo el mundo vaya al municipio donde está empadronado, si no el sistema colapsará", ha advertido la teniente de alcaldía de L'Hospitalet, Laura García Manota.

Escaldada de los abogados

Además, personas como Janie Keiko, han llegado confundidas con la tramitación que podrían llevar a cabo en el recinto. "Me dijeron que aquí ya me dan el certificado de la regularización", explica erróneamente Keiko, que de momento no ha cogido cita previa para tramitar definitivamente los documentos en alguna oficina de Correos o de la Seguridad Social. Ella querría haber hecho el trámite con un abogado de Extranjería, pero tras tres intentos poco exitosos para recurrir a asesoramiento legal, dejó de confiar. "Nos han sacado el dinero y no nos han logrado nada", lamenta.

Tras pagar una entrada de 200 euros por persona para que empezaran los trámites, esta peruana cuenta que su último letrado les obligaba a informarse por su cuenta sobre dónde y cómo tenía que tramitarse el permiso. "Se supone que él era el experto", lamenta Keiko, que ha acabado optando por intentar acceder a la medida por sus propios medios.

"Me dijeron que aquí ya me daban el certificado de la regularización", explica, Janie Keiko, una peruana que acudió a La Farga con información incorrecta sobre lo que la oficina tramita

Más suerte ha tenido con su representación legal Suli Eneida Vargas, una hondureña que ha venido para conseguir su informe de vulnerabilidad. "Anduve buscándolo con servicios sociales, pero no lo conseguí hasta ahora", explica esta mujer, que lleva tres años en España. Ahora que sabe que el Ayuntamiento de L'Hospitalet lo emite en estas oficinas de atención centralizadas, tiene la certeza de que accederá a la medida. "Trabajo con unos abogados muy recomendados que ya me han conseguido cita previa para entregar los documentos", asegura Vargas, que se ha gastado unos 400 euros por la asesoría legal.

"Para no quedarnos fuera, llevamos unas 15 horas. Lo que queremos es trabajo"

Juan, originario de Colombia

Aquellos que sí tenían claro qué documentación emitía el Ayuntamiento de L'Hospitalet en la Farga no se lo han pensado dos veces a la hora de pasar la noche al raso para ser de los primeros en conseguir la documentación. Juan, colombiano que reside en España desde hace un año, también llegó a las instalaciones el domingo a las diez de la noche. "Para no quedarnos fuera, llevamos unas 15 horas", relata Juan, que espera acreditar su certificado del padrón para poder entregarlo. "Lo que queremos es trabajo", resume, antes de que el amplio dispositivo de Policía Local y Protecció Civil le dé paso al interior del recinto.

La oficina de La Farga facilitaba información y los certificados de empadronamiento y vulnerabilidad

También empleo regular busca Aida Leticia Achás, natural de Honduras y que hace siete meses llegó a Catalunya para reunirse con sus hijos y nietos, que ya llevaban unos años en el país. "Hasta ahora la vida ha sido tranquila, cuidando de mis nietos, ahora espero poder conseguir un trabajo para ayudar en casa", afirma, tras pasar la noche a la intemperie sentada en una silla plegable.

Uno de los documentos más solicitados es el informe de vulnerabilidad, necesario para acreditar la integración social cuando no se cuenta con una oferta de empleo ni se va a trabajar por cuenta propia. Precisamente esta mañana en L'Hospitalet Marco Vinícius ha sido uno de los primeros en salir de la oficina de la Farga con este documento.

"Espero que esto sirva para que quienes quieran aportar en este país lo puedan hacer de forma tranquila"

Marco Vinícius, músico de Brasil

Este joven músico del norte de Brasil lleva cerca de dos años intentando hacer vida en España. "Toco en el metro, doy clases... Pero llega un momento en el que necesitas un poco de estabilidad", reflexiona el brasileño, que llevaba desde las 23.00 horas del domingo esperando para entrar. "Creo que faltaba un poco de información, creo que cuando la megafonía avisó de que solo se atendería a gente empadronada en L'Hospitalet, tres cuartas partes de la gente se fue", narra. "Espero que esto sirva para que todo el mundo que quiere venir a este país a aportar pueda hacerlo tranquilamente", sentencia con una sonrisa.

Hostelería y cuidados a ancianos

Uno de los que seguramente deberá volver este martes es Kayi, que se ha puesto a la cola sobre las doce del mediodía. Nacido en Brazzaville, la capital de la República del Congo, lleva 10 años en Europa y no ha tenido posibilidad de regularizarse con anterioridad. "La vida en general ha sido mala", reflexiona este congoleño sobre la década que lleva fuera de su país.

Explica que ha tenido que alternar trabajos de cuidados a gente mayor para poder encontrar una vivienda y empleos precarios en la hostelería para salir adelante. Ahora, espera poder conseguir el informe de vulnerabilidad y poder trabajar legalmente. Kayi agradece que los Servicios Sociales de L'Hospitalet le hayan asesorado en todo momento. "He venido aquí porque la trabajadora social me lo ha dicho esta mañana", explica.

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