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Proceso extraordinario

Sin colas, pero con retrasos: la regularización de migrantes arranca en Canarias "con calma"

La cita previa evita aglomeraciones mientras los fallos técnicos y la falta de personal ralentizan la atención en las oficinas

Venezolanos en la oficina de Correos en Primero de Mayo, en Las Palmas de Gran Canaria, para la regularización extraordinaria de migrantes

Venezolanos en la oficina de Correos en Primero de Mayo, en Las Palmas de Gran Canaria, para la regularización extraordinaria de migrantes / Andrés Cruz

Andrea Saavedra

Andrea Saavedra

Las Palmas de Gran Canaria
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La tranquilidad protagonizó el primer día de atención presencial para el proceso extraordinario de regularización de migrantes en Canarias. No se registraron grandes colas en las oficinas de Correos de las dos capitales del Archipiélago ni tampoco un gran flujo de personas, lo que sí se vio en otros puntos del país. ¿El motivo? La cita previa. Programar los turnos con antelación permitió evitar aglomeraciones y una mejor gestión del proceso, pero no impidió que, como ocurre siempre que se estrena un proceso, hubiera un poco de confusión y cierto retraso por el colapso de los sistemas.

David Infante, un venezolano que lleva dos años residiendo en Canarias, acudió esta mañana a la oficina de Correos de Primero de Mayo, en Las Palmas de Gran Canaria, con su cita fijada a las 10.30 horas. Una hora después, seguía sin ser atendido como consecuencia de los problemas técnicos y la limitada capacidad de atención. "La página está un poco lenta porque somos muchas personas haciendo lo mismo", explicó el joven sobre el retraso, señalando que toda la gestión dependía de la carga de documentos en la plataforma de Extranjería. Con una sola ventanilla habilitada para este procedimiento, cada expediente requería tiempo. Los solicitantes llegaban con carpetas completas, copias, certificados y documentación personal que debía ser revisada y digitalizada en el momento.

Oficina de Correos en Primero de Mayo.

Oficina de Correos en Primero de Mayo. / ANDRES CRUZ

Infante lleva tres años en España, dos de ellos en las Islas, en situación de protección internacional. Vino con su pareja para empezar de cero y ha logrado estabilidad laboral en el sector ganadero. Para él, el proceso supone consolidar una situación que ya ha ido construyendo poco a poco. La posibilidad de viajar y reencontrarse con su familia, a la que no ve desde hace años, es uno de los principales motivos para iniciar el trámite en cuanto se abrió el plazo. "Estoy deseando arreglar el papeleo para poder volver a ver a mi hijo y a mi familia. Llevo tres años sin salir", resumió.

Leyes cambiantes

El plazo de la regularización de migrantes se alarga hasta el 30 de junio, pero Infante no quiso dejar pasar el tiempo por miedo a que las leyes cambien de un momento para otro. "Lo mejor es hacerlo en caliente porque puede ser que de una semana para otra digan que cierran todo, las leyes de extranjería son muy cambiantes", explicó esta mañana a las puertas de la oficina de Correos. El joven está muy contento con la oportunidad pero espera que "se vigile bien" los perfiles de los solicitantes. "A los que venimos a trabajar y a crear un futuro, esto nos viene bien, pero también hay gente mala y tienen que investigar bien los antecedentes penales", apuntó.

La joven colombiana Diana Marcela Restrepo tampoco quiso dejar pasar el tiempo para iniciar formalmente el proceso. Acudió esta mañana a la oficina de Primero de Mayo con tres carpetas cuidadosamente organizadas para regularizar su situación, la de su marido y la de su hijo. Tras tres años en Canarias, asegura que la falta de papeles le ha obligado a trabajar siempre en la economía sumergida. “Trabajamos en negro y así es muy difícil. No tienes vacaciones, te enfermas y no te pagan”, explica. Su sueño es introducirse en el mercado de trabajo de manera regular y poder cotizar. "Estoy muy contenta, estoy deseando tener algo fijo", reconoció.

Restrepo consiguió cita gracias a la ayuda de una amiga con firma digital y decidió acudir en los primeros días del proceso. "Mejor hacerlo cuanto antes, por si cambian las cosas", aseguró durante la espera. La colombiana considera que el procedimiento está bien explicado, pero reconoció haber escuchado que se han dado problemas con plataformas colapsadas, especialmente para obtener documentación como antecedentes penales. "Yo no tengo queja, lo he hecho sin problemas", afirmó.

Cita previa regularización extraordinaria de migrantes.

Cita previa regularización extraordinaria de migrantes. / ANDRES CRUZ

Solo una ventanilla

En Santa Cruz de Tenerife, en la oficina de Plaza de España, el ambiente era muy similar esta mañana. Sin colas en el exterior, pero con retrasos acumulados en el interior. De las diez ventanillas disponibles, solo una estaba dedicada a este procedimiento, lo que provocó demoras cercanas a una hora pese a que apenas había cuatro personas esperando a mediodía.

Entre ellas estaba Laura Sofía, una joven colombiana de 18 años que lleva ocho meses en Tenerife. Estudia, pero trabaja de forma puntual limpiando una vivienda sin contrato. "Quiero que todo salga bien para poder hacer prácticas y seguir estudiando, porque sin papeles no puedo", reconoció. El patrón fue común en ambas capitales. La cita previa evitó aglomeraciones, pero la lentitud del sistema informático y la escasez de ventanillas generaron retrasos generalizados a lo largo de la mañana, especialmente a partir del mediodía, cuando se acumulaban varias citas en espera.

Desde Comisiones Obreras (CCOO) respaldan la regularización extraordinaria por su carácter social, pero introduce matices sobre su ejecución. El secretario del sector postal del sindicato en Canarias, Pedro Segura, consideró esta mañana positiva la implicación de Correos, aunque criticó la falta de refuerzo de personal y la escasa formación recibida en los días previos al arranque. A su juicio, el número de oficinas habilitadas en el Archipiélago resulta insuficiente para un proceso de esta envergadura.

La situación de calma en Canarias contrasta con lo ocurrido en otras ciudades españolas, donde sí se registraron colas más visibles desde primera hora, como en Barcelona, evidenciando una presión mayor sobre los puntos de atención. Desde el Gobierno, la valoración de la primera jornada fue positiva. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, aseguró que el proceso se está desarrollando con normalidad y defendió que el sistema está preparado para asumir la demanda, recordando además la obligatoriedad de la cita previa y el plazo abierto hasta el 30 de junio. También mostró su preocupación por la falta de colaboración de algunos ayuntamientos en la tramitación de determinados informes necesarios.

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