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Impacto ambiental de un modelo urbanístico

Densificar las ciudades reduce la huella de carbono pero empeora la calidad del aire y amenaza las zonas verdes

Los expertos advierten de que el modelo urbanístico para lograr más vivienda que plantea el Govern debe ir acompañado de medidas que potencien los espacios verdes, el transporte público y los edificios energéticamente sostenibles

Salvador Illa: "Hay que cambiar el paradigma urbanístico y densificar tanto como podamos"

Densificación en vertical, en Barcelona.

Densificación en vertical, en Barcelona. / Jordi Otix / EPC

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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La densificación de las ciudades, a poder ser en vertical, se ha erigido en las últimas semanas como una posible solución para disponer de más vivienda en zonas ya construidas y que cuentan con los servicios necesarios. El Govern de Salvador Illa ha propuesto apostar por esta fórmula en lugar de tratar de expandir las ciudades hacia afuera, ocupando nuevos terrenos no construidos. La idea es que más gente pueda vivir en el mismo espacio. ¿Pero qué consecuencias ambientales y para la salud, positivas y negativas, conlleva este modelo urbanístico?

Estudios científicos y expertas consultadas por EL PERIÓDICO indican que una ciudad más compacta, sobre el papel, reduce la movilidad y facilita el uso de medios de transporte sostenibles, a la vez que reduce las emisiones. Sin embargo, advierten de que, en muchos casos, el sistema no se está aplicando con las garantías necesarias y se acaban perdiendo zonas verdes, lo que empeora la calidad del aire y aumenta la mortalidad por contaminación. Además, también existe el riesgo de que el efecto isla de calor se acentúe.

Datos del estudio de ISGlobal sobre las ciudad con alta densidad.

Datos del estudio de ISGlobal sobre las ciudad con alta densidad. / ISGlobal

"Densificar, en teoría, puede facilitar la reducción de las emisiones"; expone Tamara Iungman, científica de ISGlobal especializada en clima, contaminación atmosférica, naturaleza y salud urbana. "Cuando la presencia de ciudadanos se concentra, hay menos transporte motorizado y se puede andar, ir en bicicleta y usar el transporte público", detalla. En cambio, una urbe más dispersa suele equivaler a más consumo de combustible para poder cubrir las distancias.

Un estudio reciente de ISGlobal apunta que las ciudades más densificadas registran una peor tasa de mortalidad, atribuible a la contaminación y a la ausencia de espacios verdes

Pero para que la teoría se cumpla, la densificación tiene que ir acompañada de otras políticas, sugiere Iungman: "El sistema de transporte público requiere ser reforzado de manera contundente, los edificios deben ser eficientes energéticamente y las áreas verdes han de blindarse y potenciarse".

Ola de calor

Si no, pese a que la huella de carbono disminuya, la calidad del aire empeora. Esta es una de las conclusiones de una investigación reciente del ISGlobal, que advierte de que las ciudades más densificadas registran una peor tasa de mortalidad, atribuible a la contaminación y a la ausencia de espacios verdes. "Sin un buen urbanismo, los efectos negativos se multiplican", resume Iungman. Una de las claves, según ella, es planear con buen criterio cómo reducir el tráfico. Y para ello, opina, no hay una receta única: "Las Zonas de Bajas Emisiones son útiles, pero no tiene sentido sin una potente mejora de los servicios de movilidad".

"Sin un buen urbanismo, los efectos negativos se multiplican"

Tamara Iungman

— Científica de ISGlobal especializada en contaminación atmosférica, naturaleza y salud urbana

"Tal y como se compactan las ciudades a día de hoy, todo queda sellado con asfalto y cemento, y la falta de vegetación retiene más calor, en lo que llamamos 'isla de calor'", afirma la investigadora, que reclama densificar solo si se desarrolla un urbanismo que contribuya a disminuir los coches y que amplíe la cantidad de hectáreas de verde.

Nueva zona verde  Los vecinos abarrotan las nuevas Glòries en su inauguración a pesar de la lluvia

Nueva zona verde Los vecinos abarrotan las nuevas Glòries en su inauguración a pesar de la lluvia / Irene Vilà Capafons

Panagiota Kotsila, investigadora del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA-UAB), coincide en subrayar la importancia de los refugios naturales dentro de la ciudad: "En los barrios más compactos, suele ser complicado encontrar espacios agradables en plenas olas de calor porque el suelo está muy ocupado". "Cuando se opta por usar suelo postindustrial para transformarlo en vivienda, a menudo se pierden oportunidades para generar nuevas zonas verdes", considera.

Y en caso de que se abogue por reverdecer la ciudad, alerta de otra posible repercusión: "Cuando hay reformas y se densifica en vertical, en la llamada 'densificación vertical', existe el riesgo de que las mejoras ecológicas beneficien de forma desproporcionada a los nuevos habitantes con mayores ingresos si no se protege a los inquilinos actuales".

"Hay que ir con cuidado porque se puede expulsar a gente del barrio, como ha pasado con las casas pequeñas y bajas del Poblenou"

Panagiota Kotsila, investigadora del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales

"En casos de densificación, cuando se transforma un barrio industrial con nuevas viviendas y áreas verdes, los residentes asumen los costes de las obras (ruido, polvo, incertidumbre), pero son los futuros vecinos que llegarán quienes acaban gozando de los nuevos equipamientos", añade Kotsila. La especialista sostiene que no se puede olvidar el "contexto de aumento de alquileres y demanda especulativa".

Impacto de la construcción

A priori, esta 'densificación vertical' puede tratar de evitar la pérdida de espacios verdes. "Pero hay que ir con cuidado porque se puede expulsar a gente del barrio, como ha pasado con las casas pequeñas y bajas del Poblenou", ejemplifica. La experta reclama hacerse una pregunta antes de actuar: "¿Qué precio tiene y para quién está pensada la vivienda que se construye o se reforma?".

Kotsila también sugiere usar materiales sostenibles a la hora de realizar nuevas obras: "Construir más tiene impactos en cuanto a materiales, transporte y residuos generados". Además, defiende que a día de hoy, ciudades mediterráneas como Barcelona ya están muy densificadas.

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