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Misión a la Luna

VÍDEO | La astronauta de Artemis II comparte los momentos previos en la nave antes de volver a la Tierra

EFE

El Periódico

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Miami
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Christina Koch, la única mujer en la tripulación del Artemis II, que acaba de completar la primera misión a la Luna en más de 50 años, ha compartido un vídeo de los momentos previos antes de volver a la atmósfera terrestre. Publicado en su cuenta de Instagram, las imágenes, muy breves, permiten apreciar la enorme velocidad que alcanzó el módulo y cómo la frenaban los paracaídas desplegados.

En un encuentro en el Centro Espacial Johnson de Houston, Texas (EEUU), Koch comentó que en sus primeras noches en la Tierra se despertaba pensando que aún flotaba. Una semana después de volver, la tripulación de Artemis II aún lidia con la gravedad. "Cada vez que me despertaba durante los primeros días [tras retornar], creía que estaba flotando. Realmente pensaba que estaba flotando y tenía que convencerme a mí misma de que no era así", dijo Koch, quien en 2019 ya había realizado una misión a la Estación Espacial Internacional (EEI).

"Incluso después de pasar 328 días en el espacio durante mi misión anterior, nunca me ocurrió aquello de pensar que un objeto iba a flotar delante de mí. Sin embargo, por alguna razón, en este regreso sí me ha pasado. Por ejemplo, lanzaba una camiseta al aire... Y, de hecho, me sorprendía", agregó.

La tripulación aún pasa exámenes médicos, aún sin tiempo para descomprimirse o reflexionar, dijo el comandante de la misión, Reid Wiseman, que elogió el equipamiento de la misión, incluido el inodoro, que tantos problemas dio las primeras horas. "Solo quiero decir, de forma 100% directa: fue un inodoro maravilloso. El inodoro funcionó genial. Donde tuvimos un problema -y fue un problema real, sin duda- fue en nuestra línea de ventilación primaria", explicó. "El inodoro descargaba perfectamente, pero cuando el líquido salía por la parte inferior, se quedaba atascado en nuestra línea de ventilación", agregó.

Wiseman contó que hubo una fuga en la presión de los sistemas de combustible de la nave, además un detector de humo que se encendía y apagaba en el penúltimo día de misión, que los preocupó. "No fue aterrador, pero sí tenso durante unos minutos, hasta que logramos reconfigurar los sistemas. Sin embargo, lo que nos grabamos a fuego en la mente antes del lanzamiento fue: nada de movimientos apresurados. Detengámonos. Evaluemos esta máquina. Veamos qué nos está diciendo la máquina y qué nos está diciendo Houston [cuarto de control] y entonces, tomemos una decisión conjunta", explicó.

"Tenemos que estar dispuestos a asumir un poco más de riesgo del que estábamos dispuestos a asumir en el pasado, y simplemente confiar en que encontraremos la solución en tiempo real", agregó por su parte el canadiense Jeremy Hansen. El piloto Víctor Glover describió el reingreso a la atmósfera terrestre, donde el escudo térmico de la nave los protegió de temperaturas sobre los 2.700ºC, mientras viajan a 40.000 km por hora, como "13 minutos y 36 segundos muy intensos". Dijo recordar que sintió un "efecto yo-yo" mientras los paracaídas se desplegaban. "Nunca he hecho paracaidismo; pero si te lanzaras de espaldas desde un rascacielos... así es exactamente como se sintió durante 5 segundos. Luego salieron los paracaídas principales y fue grandioso", aclaró.

Los tripulantes expresaron su confianza en la capacidad de la agencia espacial estadounidense para lograr este objetivo en los próximos años. Estados Unidos trabaja para lograr un alunizaje en 2028, antes de que finalice el mandato de Donald Trump y antes de la fecha límite fijada por su principal rival, China.