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Demanda reducida

El desafío de encontrar zapatos de mujer por debajo del número 36: "He tenido que comprar calzado de niña"

Siete zapaterías de la Catalunya central explican sus dificultades para ofrecer tallas pequeñas

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Gemma Homs, una de las propietarias de Calçats Cabanes mostrando zapatos de números inferiores al 36.

Gemma Homs, una de las propietarias de Calçats Cabanes mostrando zapatos de números inferiores al 36. / Jordi Torres Cusidó

Jordi Torres Cusidó

Manresa
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Las tallas de zapato de mujer inferiores a la 36 cada vez son más difíciles de encontrar en las zapaterías. Así lo aseguran varias zapaterías de la Catalunya central con las que ha contactado este diario. El hecho de que "cada vez los pies sean más grandes" y que haya disminuido la demanda hace que muchas marcas inicien su producción a partir del número 36.

"Alguna vez he tenido que comprar calzado de niña; en zapatillas no cuesta tanto, pero zapatos de vestir de mi talla son difíciles de encontrar", confirma una mujer del Bages de 51 años y con un 35 de pie.

La zapatería Torra de la calle del Born de Manresa, y el Merkal Calzados de Sant Fruitós son dos de las tiendas que reconocen tener dificultades para encontrar números inferiores al 36 en zapatos de mujer. "Hace tiempo que hay marcas que no trabajan estos números", explican desde la zapatería Torra. Y es que "los pies de las mujeres podían llegar al 39 o el 40 y ahora van hasta el 42", afirman desde Calçats Ribalta, de Solsona.

El responsable de Prathoms zapateros mostrando unos zapatos a una clienta.

El responsable de Prathoms Sabaters mostrando unos zapatos a una clienta. / María Berenguer

"Muchas clientas con tallas inferiores a la 36 se quejan de tener que ir a Barcelona a comprarlas", añaden desde Calçats Cabanes, de Manresa. En su caso intentan informar de las marcas que sí trabajan estas tallas, como Pitillos, Ara, Pinoso’s y la marca de zapatillas Garzón, cuyo número más pequeño que fabrican es el 35 y, por otra parte, Piesanto, "que hacen del 33 al 45" para mujer. Aun así, también informan de que para números inferiores al 35 tienen que hacer pedido, ya que no los tienen en tienda debido a la escasa demanda. Calçats Caballé, de Berga, es otra de las zapaterías que las ofrece junto con Clarks y un par de marcas más.

Tanto Calçats Caballé como la zapatería Casas de la calle Àngel Guimerà de Manresa explican que recientemente se han encontrado con más mujeres que pedían tallas inferiores a la 36, pero que estas peticiones, en general, "no abundan".

Uno de los problemas con los que se encuentran las zapaterías, como explica el responsable de PratHoms Sabaters de Artés, es que muchos pedidos se hacen "por packs" en los que "no se pueden elegir las tallas que llegan a la zapatería". También remarca que la "mayoría de marcas que ofrecen 35 son estatales; las de fuera suelen empezar en el 36", ya que hacer el patrón de una talla 35 "resulta muy caro, y si no se vende un mínimo, no sale a cuenta".

Desde este mismo negocio señalan que con los años el tallaje ha cambiado: en la década de los 70 "la numeración española era un número menos que la europea" y actualmente se usa la comunitaria. Por eso alguien que en los 70 calzaba un 36 ahora calza un 37. El responsable de PratHoms Sabaters también apunta que en el área metropolitana, donde hay más inmigración, es más fácil encontrar tallas más pequeñas para mujer.

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