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INNOVACIÓN

Drones para apagar incendios de sexta generación: una empresa de Moià opta a un premio en EEUU de 11 millones de dólares

El proyecto Aerowatch cuenta con la participación de otras dos compañías catalanas

Los dispositivos crean cortafuegos al descargar depósitos con un producto químico ignífugo

El incendio de la Segarra es uno de los primeros de sexta generación en Catalunya: "Avanzaba cuatro veces más rápido de lo normal"

Drones desarrollados por el BCN Drone Center, con sede en Moià.

Drones desarrollados por el BCN Drone Center, con sede en Moià. / Zowy Voeten

David López Frías

David López Frías

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Acaba de entrar la primavera y ya se han declarado los primeros incendios forestales del año en España: en Asturias y Cantabria. Se prevé un verano complicado, tal como fue el de 2025. El cambio climático favorece los fuegos de sexta generación, mucho más virulentos y difíciles de extinguir.

En Moià (Barcelona), la empresa CATUAV trabaja para buscar soluciones a este problema. Junto con un consorcio de 12 empresas europeas y norteamericanas, han diseñado un sistema que funciona y ha llegado a las fases finales (semifinal por el momento) de la Xprize Wildfire. Se trata de una competición mundial organizada por una fundación de Estados Unidos que premia las iniciativas para detener incendios forestales destructivos antes de que se descontrolen y la innovación en tecnologías de extinción que mejoren la exactitud y precisión en la detección de fuegos, así como la rapidez en la respuesta. El premio tiene una dotación total de 11 millones de dólares para varias categorías. El proyecto de los drones contra los incendios aspira a llevarse cinco de esos millones.

BCN Drone Center es el lugar desde el que opera CATUAV, la empresa pionera en Europa en servicios de drones de uso civil y una de las primeras del mundo. Fue fundada por el piloto e instructor catalán Jordi Santacana, quien, tras una dilatada experiencia en aviación tripulada, empezó en el año 2000 a construir dispositivos de vuelo no tripulado: "Jordi ya hacía drones cuando aún no había drones", cuenta medio en broma Álex Samarà, uno de los miembros del equipo.

Innovador proyecto de drones contra incendios forestales

Zowy Voeten

De explosivos a incendios

Los primeros trabajos de la empresa consistieron en tareas de mapeo en espacios agrícolas o en zonas afectadas por terremotos, pasando después a participar en proyectos de detección de minas explosivas en los Balcanes. El BCN Drone Center fue implantado por CATUAV en 2014, en un terreno forestal ubicado entre los municipios de Moià y Collsuspina.

Ahora han ampliado el espectro de actuación. La empresa forma a pilotos de drones de todo el mundo, impulsa iniciativas relacionadas con el sector sanitario (transporte aéreo de material médico) y participa en el mencionado proyecto contra los incendios forestales, el Aerowatch, que se halla en fase experimental. Consta de cuatro fases: predicción, detección, extinción y toma de imágenes en tiempo real.

"La primera fase, la de predicción, nos va a permitir saber qué posibilidades hay de que un incendio empiece en un sitio u otro", explica a EL PERIÓDICO el ingeniero Jordi Salvador, uno de los propietarios de la empresa y el primer fichaje de Jordi Santacana cuando creó esta firma. "En la segunda fase, el sistema nos permitirá detectar lo antes posible cuándo ha empezado un incendio, combinando drones en el aire y sensores inteligentes en el suelo".

Los numerosos usos civiles de los drones

Zowy Voeten

Cortafuegos

La tercera fase es la más innovadora: los drones trabajan en equipo para intentar extinguir el fuego. Un dron principal va equipado con unos depósitos presurizados que contienen un compuesto biodegradable y sostenible, basado en la liberacion de nitrógeno, diseñado por otra empresa del consorcio (Green Canyon), y conocido como 'material supresivo'. El dron tiene capacidad para llegar hasta la zona en la que se ha declarado el fuego. Los depósitos actualmente tienen una capacidad de 5 litros de líquido extintor, "pero es una cantidad escalable; se podrían incorporar depósitos mayores", cuenta Àlex Samarà.

"Cuando se encuentre en la zona afectada, el dron lanzará desde el aire un material supresivo mediante unos aspersores situados en la parte inferior del dispositivo"

Jordi Salvador

— Propietario de CAT Uav

El dron, cuya fuerza motriz son ocho rotores (dron octorotor), tiene capacidad de despegue y aterrizaje vertical. Tiene una autonomía de entre 15 y 20 minutos de vuelo y una velocidad máxima próxima a los 40 kilómetros por hora. Va equipado con una cámara térmica central que podrá detectar al detalle el lugar en el que se encuentra el fuego. "Cuando se encuentre en la zona afectada, lanzará desde el aire este material supresivo mediante unos aspersores situados en la parte inferior del dispositivo", señala Salvador.

Innovador proyecto de drones contra incendios forestales

Placa de candidatura en los Xprize Wildfire, dotados con 11 millones / Zowy Voeten

El compuesto químico es ignífugo. Cuando cae al suelo, establece un cortafuegos en la zona rociada y evita que las llamas se sigan propagando en esa zona, consiguiendo así contener el incendio. "La cámara térmica enfoca al fuego, lo que le permite dejar caer con precisión el material extintor, mediante unos aspersores que podemos graduar, para apuntar con exactitud", resume Jordi Salvador.

El sistema impediría así una de las principales características de los incendios de sexta generación, consistentes en la propagación de las llamas cuando ya parecen extinguidas por el agua. "Este sistema es solamente una de las soluciones de extinción que contemplamos; hay otros miembros del consorcio con sistemas complementarios", detalla Jordi Salvador, añadiendo que "estos sistemas de detección y supresión temprana se pueden complementar con otras tecnologías, como serían los drones de extinción de incendios de otra empresa española, Singular Aircraft".

Reducir riesgos

Este dron podrá ser pilotado a distancia por un piloto de drones "que se encuentre en cualquier parte de la península", señala Salvador. El objetivo es "conseguir sacar a efectivos humanos de la primera línea del fuego y reducir así al máximo los riesgos para los medios de extinción terrestre". La cuarta fase del proyecto se da si la tercera, la de extinción, no se ha conseguido en su totalidad: "Se trata de la fase de soporte, mediante la obtención de imágenes en tiempo real, dando esa información a los medios de extinción terrestre".

"Este dron principal trabajaría conjuntamente con otros drones más pequeños, que son los llamados 'de vigilancia'. Se trata de un enjambre de drones, cada uno con su labor definida. También están equipados con las cámaras térmicas que permitirían llevar a cabo el mapeo y dar la información precisa sobre el incendio en tiempo real", concluye Salvador.

"Estos drones podrían estar trabajando ya este verano, aunque creemos que la madurez tecnológica del proyecto se alcanzará en unos 2 o 3 años"

Jordi Salvador

— CAT UAV

El proyecto se halla en fase experimental. De hecho, los depósitos presurizados que deben contener el material supresivo son, actualmente, botellas vacías de dos litros de Coca-Cola. Para Salvador, "estos drones podrían estar trabajando ya este verano, aunque seguramente la madurez tecnológica del proyecto se alcanzará en unos 2 o 3 años".

España es, junto al Reino Unido, el país que más empresas aporta a este conglomerado, con tres firmas. Todas ellas catalanas. El Centre Tecnològic de Telecomunicacions de Catalunya (CTTC), un instituto de investigación basado en Castelldefels, y la Fundació Pau Costa, de Taradell, completan la representación de Catalunya en el clúster. Países Bajos, Francia, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca y Alemania, con una empresa por país, aportan el resto del equipo Aerowatch.

En una industria estigmatizada por los usos militares que se les vienen dando a los drones en las nuevas guerras, este tipo de proyectos conforman lo que en el sector se conoce como 'Drones for good', con trabajos de ayuda en el ámbito civil. Desde el transporte de material sanitario entre hospitales hasta labores en la agricultura.

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