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500.000 personas

Colas en Madrid para obtener la documentación que permite regularizar a los migrantes: "Es una tranquilidad, solo queremos trabajar"

Decenas de personas han acudido esta mañana al Consorcio Regional de Transportes para acreditar su estancia en España durante los últimos cinco meses y así cumplir los requisitos detallados por el Gobierno

Guía para solicitar la regularización extraordinaria de migrantes

SARA FERNÁNDEZ / FOTO: JOSÉ LUIS ROCA

Madrid
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Milagros llegó a España hace un año y ocho meses. Lo hizo con su hija, Luana, de 13 años. Aquí la esperaban su hermano y algunos familiares que, como ella, decidieron dejar Perú en busca de una estabilidad laboral. “Dejó de ser seguro vivir allí por culpa de la delincuencia. Mi marido trató de aguantar, pero le echaron de su trabajo después de 20 años y nos quedamos sin nada. Vino a España hace algo más de medio año”, cuenta mientras hace cola en el Consorcio Regional de Transportes de Madrid. Como el resto de personas, espera obtener su historial de la Tarjeta de Transporte Público Personal con el fin de acreditar la permanencia en España dentro del proceso administrativo de regularización: “Pedí la cita previa para los tres hace más de un mes, desde que el tema comenzó a estar sobre la mesa. Nuestro abogado nos lo recomendó. Es el único documento que nos falta para ponerlo todo en marcha”. 

Milagros, su marido, y Luana, Perú. Colas en el Consorcio de Transportes de Madrid para solicitar documentos que ayuden en la regularización extraordinaria para personas migrantes en España.

Milagros, su marido, y Luana, Perú. Colas en el Consorcio de Transportes de Madrid para solicitar documentos que ayuden en la regularización extraordinaria para personas migrantes en España. / José Luis Roca

Milagros, que la tramitará de forma telemática tan pronto como consiga el documento, trabaja como limpiadora de hogares. Su marido lo hace como albañil. “No es fácil conseguir empleo estable en esta situación, por eso nos apoyamos en nuestros familiares. Hubiera sido difícil hacerlo solos. Por eso esto es una tranquilidad. Queremos trabajar, que al final es a lo que hemos venido. A salir adelante en un país tranquilo y seguro. En Perú a nuestra edad ya nadie quiere contratarnos”, añade. Este jueves, el Gobierno ha abierto el plazo para solicitar un proceso extraordinario de regularización que permitirá conceder permisos de residencia y trabajo a unas 500.000 personas en esta situación. Está dirigido a quienes hayan vivido en el país al menos cinco meses antes de finalizar 2025 sin antecedentes penales, así como a solicitantes de asilo con petición registrada hasta el 31 de diciembre. 

Decenas de personas han acudido esta mañana al Consorcio Regional de Transportes para acreditar su estancia en España.

Decenas de personas han acudido esta mañana al Consorcio Regional de Transportes para acreditar su estancia en España. / JOSÉ LUIS ROCA

El Ejecutivo prevé resolver todas las solicitudes presentadas correctamente antes del 30 de junio y estima que cerca de la mitad corresponderán a solicitantes de asilo. Estas mismas pueden tramitarse ya de forma telemática con certificado digital o a través de intermediarios autorizados, y desde el 20 de abril también presencialmente en distintas oficinas. El permiso concedido tendrá una duración de un año -cinco para menores- y permitirá trabajar desde el inicio gracias a una autorización provisional. Tras ese periodo, los beneficiarios deberán acogerse a otras vías legales para continuar residiendo en el país. 

"Es una bendición"

Unos puestos más atrás en la fila, ticket en mano, se encuentra Enma. Aterrizó hace justo un año en la capital junto a su marido y su hijo ante la imposibilidad de luchar por un futuro digno en Honduras. “Salir de allí no fue fácil, pero este país nos abrió las puertas desde el principio. Somos gente trabajadora. Este es un gran paso para mi familia, significa mucho. Es una bendición. Estamos listos”, reconoce sin soltar la mano de su marido. Psicóloga de formación, trabaja como terapeuta ocupacional con personas con demencia. Sin embargo, llegar hasta aquí no ha sido fácil, dice: “Una cree que la gente confía en nuestro talento y en la experiencia con la que venimos a nuestras espaldas, pero no siempre pasa”. Pese a que sacó su cita hace tres semanas, los tiempos de espera superan hoy los 45 minutos. 

“Es el último documento. Presentaremos el trámite hoy mismo. Poder hacerlo presencial es una buena opción, pero lo haremos junto a un abogado y de forma telemática por muchas razones. No nos sobra el dinero, pero lo vemos como una inversión para nuestro futuro. Tampoco podemos permitir faltar un día al trabajo o que mi hijo tenga que perder clases, además, en época de exámenes”, relata. Sin dejar de sonreír, el matrimonio asegura que esto es un sueño para ellos. 

Enma y su marido esperan a ser atendidos en el Consorcio Regional de Transportes de Madrid.

Enma y su marido esperan a ser atendidos en el Consorcio Regional de Transportes de Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA

De la oficina sale José, también feliz. En su mano lleva un papel que acredita el historial de la Tarjeta de Transporte Público de su hija. “Lo tenemos. Después de dos años en el país, por fin ha llegado el momento. Con esta documentación podremos conseguir un trabajo digno”, sostiene. El colombiano trabaja como cantante de música en vivo los fines de semana. De lunes a viernes hace reformas de viviendas. Su caso es único entre los presentes. Ha pedido cita esta misma mañana: “Nada más levantarme, a las 06:00 am. Y me la han dado para unas horas después. Ayer mismo tramité la de mi mujer y la mía. Hay mucha disponibilidad a primera hora”. Ahora sólo queda esperar a que abran las citas para realizar la regularización presencial a partir de este lunes.

"Por nuestros hijos"

Pasadas las 12:00 llega Daniel, también de Bogotá. Lo hace con su familia. “Vinimos protegidos por la Fiscalía de Colombia y estábamos esperando a tramitar el asilo. Ahora, con la cita previa, ya lo tenemos casi todo listo. Contamos con el empadronamiento, el justificante de ingreso al país, el pasaporte y la tarjeta sanitaria. Cuantas más pruebas mejor”, apunta. Como la mayoría, ha contratado a una abogada para que les lleve el caso: “Nosotros desconocemos cómo hacerlo. Supondrá una relajación, eso seguro. Será más sencillo conseguir un contrato fijo y poder permanecer aquí legalmente, que es lo que todos buscamos. Vinimos por nuestros hijos y su seguridad”. Hasta ahora, Daniel trabaja días sueltos para una empresa del sector de la construcción. Sin documentación no puede aspirar a nada más, asegura. 

José sale del Consorcio Regional de Transportes con el último documento necesario antes de tramitar la regularización.

José sale del Consorcio Regional de Transportes con el último documento necesario antes de tramitar la regularización. / JOSÉ LUIS ROCA

La gente está pagando entre 250 y 500 euros por que un abogado haga la gestión”, revela Verónica, que dejó Venezuela hace un año y siete meses. “La situación allí no es un secreto para nadie. Pertenecía a un partido político y estaba siendo perseguida por el Gobierno. Salí de allí porque era muy frustrante vivir asustada”, añade. Si bien cree que la regularización es una oportunidad para las 500.000 personas que se espera la soliciten, considera que es una gestión “ilógica”: “No tiene ni pies ni cabeza que quieran meter a medio millón de personas en el sistema en tres meses”. Es de las pocas sin cita previa y acaba de enterarse de que existe la opción de realizarlo de forma presencial a partir del día 20: “Hay mucha falta de información y la poca que hay la manejan los gestores”. La teleoperadora reconoce que, pese a las trabas con las que se ha topado en los ámbitos laboral y sanitario, da las gracias a Dios cada día por vivir en España.

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