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Plan de emergencia

Protecció Civil pide definir "zonas seguras" en los municipios afectados por una "improbable" rotura de Susqueda

Endesa ha organizado una jornada con las autoridades para explicar el plan de emergencia en caso de que la infraestructura cediera

La presa de Susqueda con agua.

La presa de Susqueda con agua. / Gerard Vilà / ACN

Gerard Vilà / ACN

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Este miércoles se ha presentado en la Cellera de Ter el Pla d'Emergència de Preses (PEP) diseñado por Endesa en los municipios afectados por una "improbable" rotura de la presa de Susqueda. Un plan que pide a los ayuntamientos que definan cuáles son las "zonas seguras" que tienen en los pueblos, en caso de que la infraestructura ceda y deba activarse el plan Inuncat por riesgo de inundaciones. A modo de ejemplo, en la Cellera uno de los puntos definidos es la escuela, situada en una zona elevada que serviría como refugio para la población. La localidad de la Selva sería la primera en verse afectada en caso de rotura de la presa de Susqueda y se estima que el agua llegaría en media hora, una vez hubieran sonado las sirenas de advertencia.

"Hoy es un día importante para nosotros. Llega quizá un poco más tarde de lo que habríamos querido, pero estamos contentos". Así comenzaba la alcaldesa de la Cellera de Ter, Gemma Panella, su discurso ante autoridades locales y del Govern, además de miembros de cuerpos de emergencias. Y es que este miércoles, Endesa y Protección Civil han presentado el Plan de Emergencia de Presas (PEP), ante una hipotética rotura de la presa de Susqueda.

Una rotura que todos los técnicos han dejado claro que es "muy improbable" y que llegaría "por fases". Así, la presa no se rompería entera al mismo tiempo. En caso de que ocurriera, sin embargo, el agua del pantano llegaría en media hora a la Cellera, que sería la primera población afectada. Además, Amer, Anglès, Osor, Sant Julià de Llor i Bonmatí, Bescanó y la propia Susqueda también se verían afectadas. De hecho, en cuanto se detectara un problema, sonarían las sirenas en estos municipios, que ya han hecho las pruebas pertinentes para comprobar que todo funciona correctamente.

El plan contempla la coordinación entre Endesa, las administraciones y los equipos de emergencia y pide a los ayuntamientos que se verían afectados ante una rotura que definan cuáles son las zonas seguras donde poder refugiar a los vecinos.

El PEP de Susqueda y el Pasteral lo coordina el Comité de Implantación, constituido en mayo de 2024 e integrado por representantes de Protección Civil de la Generalitat de Catalunya, Protección Civil estatal (a través de la subdelegación del Gobierno en Girona), la Agència Catalana de l’Aigua y Endesa.

En este sentido, se considera un paso "crucial" para mejorar la seguridad y la gestión del riesgo en toda su zona de influencia. En definitiva, el objetivo principal del comité es garantizar la implantación efectiva de los planes de emergencia estipulados, lo que permitirá un mejor control y mitigar los riesgos en caso de avería o rotura de las presas.

"Este PEP es básico para velar por que la información llegue a toda la población y a los ayuntamientos potencialmente afectados en caso de emergencia, para que todo el mundo esté adecuadamente informado y preparado", señala el jefe de obra civil de presas de Endesa en Catalunya, Pepe Conesa.

El ejemplo de la Cellera

En caso de que la presa cediera y dejara salir el agua, el primer pueblo afectado por las inundaciones sería la Cellera de Ter. Por ello, la jornada para explicar el plan se ha celebrado en el centro parroquial del pueblo. En este sentido, la alcaldesa, Gemma Panella, explica que ya han empezado a trabajar para detectar cuáles son las zonas donde poder refugiar a la población en caso de cualquier contratiempo.

Por el momento, explica Panella, la escuela del pueblo sería uno de los lugares que han visto como "zona segura" y que incorporarán al plan. Además, la alcaldesa explica que también servirá para posibles desbordamientos del Ter en temporales. "Es un tema que genera mucha inquietud y cada vez que baja más agua de la cuenta de la presa hay desbordamientos y la zona alrededor del Ter queda inundada, por eso hay que tenerlo en cuenta", ha remarcado.

Aunque la Cellera sería el primer pueblo afectado, antes habría un núcleo habitado de Susqueda que también se encontraría en situación de emergencia en caso de rotura de la presa. Se trata del vecindario de Els Terrats que se encuentra junto al pantano. Por ello, la alcaldesa de Susqueda, Eva Viñolas, explica que hay varias casas y que serían "las primeras en recibir". "Las sirenas suenan, pero hay que trabajar para explicarle a esta gente qué debe hacer, adónde debe ir y cómo debe moverse", concreta.

Un complejo hidroeléctrico de tres partes

El complejo hidroeléctrico tiene tres partes. Por un lado, el Salto de Sau, en servicio desde 1963 y que es el superior del sistema. Su presa de 83 metros de altura fue construida por el Estado y es propiedad de la Agència Catalana de l'Aigua.

El Salto de Susqueda, en servicio desde 1967, es el intermedio y más importante de los tres que componen el complejo. Fue construido por la antigua sociedad Hidroelèctrica de Catalunya, S.A. (HECSA), y actualmente pertenece a Enel Green Power, la rama de renovables de Endesa.

Además de la función de generación de electricidad, el embalse de Susqueda -con una capacidad de almacenamiento de 233 hm3- cumple la función de regulación de los recursos hídricos del tramo inferior del río Ter.

La presa (1963-1967), de tipo bóveda con doble curvatura, de 135 metros de altura, 360 metros de longitud y una capacidad útil de 199.7 hm3, fue obra del ingeniero Arturo Rebollo y cuenta con dos torres de 105 metros de altura y 12 metros de diámetro que cumplen la función de toma de agua.

Finalmente, está el salto del Pasteral I, en servicio desde 1962, que es el encargado de laminar los recursos hidráulicos procedentes del Salto de Susqueda, con el objetivo de aportar al río Ter un caudal de agua constante. Del mismo modo, y desde su margen derecho, se derivan las aguas para su abastecimiento a Barcelona.

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