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La mafia se adapta a los nuevos tiempos digitales

El profesor Ryan Gingeras publica un exhaustivo libro sobre la historia del crimen organizado en el que sostiene que estos grupos son endémicos en todos los estados y que herramientas como las criptomonedas les han "insuflado nueva vida"

Golpe a la expansión de la mafia turca en Catalunya

Detenidos por Mossos y Policía Nacional en la operación contra la mafia turca

Detenidos por Mossos y Policía Nacional en la operación contra la mafia turca / Policía

Daniel G. Sastre

Daniel G. Sastre

Barcelona
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El mundo del crimen organizado ha cambiado mucho desde que Ryan Gingeras era pequeño. Este profesor del Departamento de Asuntos de Seguridad Nacional de la Escuela Naval de California acaba de publicar 'Mafias' (Ariel), una historia exhaustiva de los grupos de hampones de todas las latitudes, en cuyo prólogo cuenta una anécdota de su abuelo Charley. Criado en el Bronx (Nueva York), y descendiente de estirpe irlandesa, Charley estaba un día en un bar del barrio junto a Willie Moretti, un mafioso de Nueva Jersey. Cuando Moretti estaba ya muy borracho, recibió una llamada de un hombre que se identificó como "el Napias", que le dejó un mensaje: o pagaba los cinco mil o "se iba a dar un buen chapuzón en el Hudson con zapatos de cemento".

Estas maneras y estas frases, universalizadas en cientos de películas como 'El Padrino' o series como 'Los Soprano', han contribuido a crear una especie de aura, cuando no una secreta fascinación, en torno a los mafiosos. De hecho, Gingeras descubrió viendo 'Los Soprano' que "el Napias" –alias tras el cual se escondía seguramente el gángster Paul Castellano– inspiró al personaje de Luca Brasi en 'El Padrino'.

Pero estas organizaciones también se han adaptado a los nuevos tiempos. "Las criptomonedas parecen cada vez más fundamentales para la actividad criminal en general", confirma el autor de Mafias en una entrevista por correo electrónico. En el libro, Gingeras menciona a la yakuza japonesa y a la tríada nacida en Hong Kong 14K como dos de las mafias que "se han servido del intercambio de criptomoneda como vía para blanquear miles de millones de dólares en ganancias ilegales". En general, sostiene, "el ritmo incesante de la globalización, sumado a las recientes innovaciones, dificulta aún más la tarea de desentrañar el comercio legal de las empresas criminales organizadas", porque "el aumento de la digitalización y la velocidad a la que viajan las transacciones financieras han insuflado nueva vida, particularmente, a las mafias antiguas", y los gobiernos "siguen siendo lentos a la hora de regular" nuevos instrumentos como las criptomonedas.

Más visibles y poderosas que nunca

Esa adaptación ha hecho que estas organizaciones sean hoy "más visibles, diversas y poderosas que nunca", según el autor. Preguntado por la detención, hace unos días, de 21 mafiosos turcos en Catalunya, en una operación en la que los Mossos d’Esquadra requisaron armas de guerra, pistolas y droga valorada en 4,4 millones de euros, añade: "Como explico en mi libro, el crimen organizado lleva mucho tiempo globalizado. Lo que está cambiando es el grado en que resulta más visible en distintas partes del mundo. En el caso de Europa occidental, grandes sindicatos criminales transnacionales han formado parte del submundo europeo desde la Segunda Guerra Mundial, basta pensar en casos como la French Connection o la influencia de la llamada mafia de Marsella".

La naturaleza transnacional de algunas organizaciones es, precisamente, uno de los problemas que se encuentran los gobiernos para combatir a determinadas mafias, porque la lucha contra algunos delitos "requiere una gran coordinación entre países, continentes y fronteras". Sin embargo, el autor cita algunos casos en los que los Estados han logrado debilitar con "medidas contundentes" el poder de estos grupos; es el caso, por ejemplo, de la mafia estadounidense o de la yakuza.

Pero el libro de Gingeras va mucho más allá de esa fotografía sobre la situación actual de las diversas mafias, y también es algo más que una documentadísima y muy pormenorizada explicación de la trayectoria de estas organizaciones desde su surgimiento. Sobre todo, el autor establece una tesis sobre su íntima vinculación con la formación misma del mundo moderno, hasta el punto de que sostiene que las mafias no son una anomalía, sino una parte indisociable del desarrollo. "Las mafias son endémicas en todos los Estados del mundo moderno, ya que las leyes que las generan, las que prohíben ciertos tipos de transacciones económicas (tráfico de drogas, contrabando, blanqueo de dinero...), son difíciles de aplicar y afectan a comportamientos cada vez más universales", dice.

Convivencia

De hecho, muchas veces los Estados actuales siguen conviviendo con el crimen organizado. "La cuestión más interesante sería conocer hasta qué punto dañan la salud o vitalidad de las instituciones democráticas", subraya Gingeras a este diario. "La democracia estadounidense ha convivido durante mucho tiempo con poderosos sindicatos criminales que también influyeron en la política estatal y local. Sin embargo, a nivel nacional nunca fueron lo suficientemente fuertes como para influir en elecciones o en la naturaleza de las administraciones presidenciales", añade.

Aunque es reacio a conjeturar, Gingeras acaba aventurando que en los próximos años, "el submundo global será más diverso" y estará "más extendido". "La mayoría de las mafias podrían ser menos estructuradas, más informales y más fragmentadas", dice. Aunque también cree que algunos de los grupos más legendarios, como la Camorra, seguirán existiendo.

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