Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nueva aventura

Recorrer medio mundo en bicicleta para llegar hasta Japón: "Muchos me dicen que soy atrevido, pero quiero llenar mi vida de experiencias"

La aventura de Enric Palà, que comenzará el 18 de abril desde Manresa, lo llevará a recorrer una veintena de países durante un año, con la idea de superar un reto personal y descubrir nuevas culturas

El youtuber catalán que lleva 100 días caminando para dar la vuelta al mundo a pie: "Dejé un trabajo donde cobraba muy bien"

Enric Palà empujará el próximo 18 de abril un viaje en bicicleta que le llevará a descubrir una veintena de países diferentes hasta llegar a Japón

Enric Palà empujará el próximo 18 de abril un viaje en bicicleta que le llevará a descubrir una veintena de países diferentes hasta llegar a Japón / Oscar Bayona

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Laura Serrat

Manresa
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las distancias se han acortado tanto que en un solo día podemos plantarnos en la otra punta del mundo cogiendo un avión. Pero hay quien valora más el viaje que el destino, como Enric Palà (Manresa, 1997), que ha decidido detener su carrera como diseñador gráfico para emprender un reto único: llegar hasta Japón en bicicleta, acompañado únicamente por una tienda de campaña y una cámara para grabar el viaje. "Muchos me dicen que soy atrevido, pero lo que realmente quiero es vivir y llenar mi vida de experiencias", dice.

La idea nació hace dos años, después de recorrer el Camino de Santiago en bicicleta. "Allí conocí a un alemán y a un italiano que habían dejado sus trabajos para dar la vuelta al mundo. Al principio me parecieron locos, pero me inspiraron", recuerda. A partir de ese momento, empezó a plantearse si él sería capaz de asumir un reto similar, aunque eso supusiera renunciar a su estabilidad. "Estoy independizado y con un trabajo que me gusta, pero tengo ganas de salir de la zona de confort. Siempre había querido ir a Japón, pero hacerlo en bicicleta me permite descubrir países, conocer culturas y disfrutar del camino".

La aventura comenzará el 18 de abril, cuando tiene previsto salir de la plaza Mayor de Manresa, donde hace un llamamiento a todo aquel que quiera despedirle en la salida, prevista a las diez y media de la mañana. La idea es llegar dentro de un año a Sapporo, en la isla montañosa de Hokkaido. Por el camino atravesará una veintena de países: pasará por Francia e Italia antes de adentrarse en Europa central y continuar por Eslovenia, Croacia, Serbia, Macedonia, Grecia, Turquía y Georgia. A partir de ahí, la situación en Irán y las dificultades con el visado ruso le han obligado a redirigir la ruta y a coger un avión hasta Kazajistán, pasando por Uzbekistán, hasta entrar en China, uno de los tramos que más ilusión le hacen porque le permitirá descubrir la parte más rural y desconocida del país. Después bajará hacia el sudeste asiático y volará hasta Japón para completar el trayecto en Sapporo, ciudad conocida por su cultura cervecera, "donde pondré punto final al viaje con una buena cerveza".

Desde que tomó la decisión, se ha estado preparando físicamente con largas rutas en bicicleta. "Un 95% del camino hasta Georgia son carreteras asfaltadas, y he buscado vías secundarias con poca inclinación, ya que llevaré entre 30 y 40 kilos de equipaje", explica. Durante el tiempo que esté pedaleando, la bicicleta será como su casa móvil: llevará la tienda de campaña y todo el equipo electrónico para orientarse y grabar el viaje con una cámara de 360 grados para compartir la experiencia en redes sociales. "He buscado patrocinadores, pero no ha habido suerte", destaca Palà, que ha ahorrado para comprarse el equipamiento necesario y asumir los costes del trayecto.

A pesar de tenerlo todo preparado, admite que está nervioso. "Sé que habrá días difíciles, que lloverá y pasaré frío, pero también confío en la bondad de la gente", señala el manresano, que destaca el apoyo de la familia y los amigos en una aventura que muchos consideran atrevida. "Me dicen que soy valiente, pero me da más miedo renunciar a vivir experiencias como esta. Prefiero que me pasen cosas, aunque alguna sea mala, que no me pase ninguna. Para vivir hay que asumir riesgos", dice, convencido de que este viaje le marcará la vida.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: Regió7