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COMPRAVENTA DE RELOJES

Así funciona el mercado de relojes de lujo de segunda mano como el que usaba la red de Andorra que vendía a futbolistas

Modelos de marcas como Rolex, Cartier o Patek Phillipe han incrementado su precio hasta un 50% en los últimos cinco años, al calor del aumento de tiendas y 'traders' particulares

"Por una sola operación se ganan miles de euros", dice un 'dealer' de relojes de segunda mano

La justicia andorrana investiga si los futbolistas Carvajal, Cazorla y Azpilicueta compraron relojes de contrabando

Varios relojes Cartier de segunda mano en venta en la tienda Second Chance de Madrid.

Varios relojes Cartier de segunda mano en venta en la tienda Second Chance de Madrid. / ALBA VIGARAY

Roberto Bécares

Roberto Bécares

Madrid
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Eduardo, ingeniero de profesión y fanático de los relojes, dio un día en Madrid con uno de los 'traders' más agresivos de España. "Él compraba a buen precio y vendía con poco margen porque movía mucho volumen. Cuando le conocí me di cuenta de que podía comprar y vender relojes sin perder dinero, así que me puse a hacerlo con esa máxima", relata. 

Comenzó con relojes de gama baja, algunos chinos. Compraba y revendía, principalmente en portales y foros de internet como en Chrono24, el más reputado: "Para empezar debes tener mucha pasta o mucha afición". Él lo hacía por afición. Como colecconista. Por sus manos han pasado cientos de modelos, aunque reconoce que solo le atrapaban unos pocos. "Al final, con relojes de mil y pico, he llegado a sacar cientos de euros de beneficio". 

Dos mujeres observan el escaparate de la tienda de relojes de segunda mano Second Chance, en el centro de Madrid.

Dos mujeres observan el escaparate de la tienda de relojes de segunda mano Second Chance, en el centro de Madrid. / ALBA VIGARAY

Un año y pocos meses después de empezar, se compró con las ganancias un Rolex Pepsi GMT Master, que se puede encontrar desde 9.500 euros en el mercado de segunda mano, el cual ha vivido un auténtico 'boom' en los últimos cinco años, con un repunte brutal durante la pandemia. Todos los relojes de lujo se han revalorizado ostensiblemente. 

Aumentos de precio de hasta un 60%

Según el índice de Chrono24, los Rolex han aumentado su precio de media un 27,60%; Cartier, un 51,17%; Patek Philippe, un 52,26%; y Audemars Piguet, un 59,11. Igual sucede con Jaeger-Le Coultre o Panerai, entre otros. "Es como el oro, no pierde valor, y en algunos modelos puedes sacar dinero incluso recién salidos de la tienda, como con el Rolex Daytona [el favorito de Paul Newman], el Pepsi GMT o el Nautilus. Le puedes ganar miles de euros a una venta. Debes tener los contactos, eso sí", aprecia Eduardo.

La clave de todo está en la exclusividad. Muchos de los modelos tienen ediciones muy limitadas, y muchas marcas no venden a cualquier cliente. En Patek Philippe, por ejemplo, tienes que pedir cita solo para poder entrar a la tienda. En Rolex tú encargas un modelo, pero te pueden tardar hasta dos años en tenerlo porque la demanda supera a la oferta. Eso si eres ya cliente de confianza y has hecho gasto allí previamente.

Un exclusivo modelo de Patek Philippe en oro rosa subastado por dos millones de euros en 2005 en Londres.

Un exclusivo modelo de Patek Philippe en oro rosa subastado por dos millones de euros en 2005 en Londres. / EFE

"Hay gente que puede querer un modelo concreto y no se lo venden porque no lo hacen a todo el mundo. Es como un Ferrari. Te ven la pinta, te toman nota y a lo mejor te llaman o a lo mejor no. Conozco gente que comercializa en Asia o Oriente Próximo y por un Rolex de 15.000 euros que compra en tienda le pueden dar 20.000", apunta Eduardo sobre ese mercado de segunda mano donde operaba también la red de Andorra investigada por la Justicia que vendía relojes de lujo a futbolistas, entre ellos Dani Carvajal (Real Madrid), Santi Cazorla (Real Oviedo), Giovani Lo Celso (Betis).

Anuncios en la radio

Tal es el auge del mercado que hay hasta anuncios en la radio, en Onda Cero Madrid concretamente, ofreciendo "comprar Cartier" dando igual el estado o la década. El anuncio es cosa de Manuel Ugarte, relojero. Hijo de un anticuario, lleva desde hace 40 años con la compraventa de relojes de pulsera de segunda mano. Fue uno de los pioneros en España. "Cuando yo empecé no le interesaban a los anticuarios los relojes de pulsera", recuerda Manuel en una de sus dos tiendas en Madrid (Virgen de Los Peligros) donde vende relojes, joyas y ropa de lujo ya usada.

"Ahora es una locura, mira, yo tengo un Cartier Panthère de oro de segunda mano que vendo en 11.000 euros; en la tienda, nuevo, vale 24.000 euros. Si me lo compras a mí en cinco años lo puedes vender en 14.000 euros fácilmente", asegura sobre otro de los factores que influye en este auge del mercado de este segmento: la revalorización de relojes con décadas de antigüedad. 

Manuel Ugarte, uno de los precursores de la venta de relojes de lujo de segunda mano en España, posa en su tienda del centro de Madrid.

Manuel Ugarte, uno de los precursores de la venta de relojes de lujo de segunda mano en España, posa en su tienda del centro de Madrid. / ALBA VIGARAY

Rolex Daytona o Nautilus, los más demandados

"Hay relojes antiguos, como el Patek Philippe Nautilus [oscila entre 90.000 y los 300.000 euros dependiendo del modelo] o el clásico Rolex de acero Submariner [desde 16.000] que están ahora mismo con precios desorbitados", confirma Álvaro Carrera, dueño del establecimiento Carrera de Madrid, especializado también en segunda mano. En concreto, estos dos modelos, al igual que el preciado Daytona, han aumentado su precio más de un 40% en los últimos años. Solo el pasado, el modelo Daytona de oro macizo subió su precio entre un 13% y un 14%, según Chrono24. 

"En el mercado de segunda mano todo lo que se llame Phantère, Tank, y Santos de Cartier se está revalorizando, están carísimos", apuntan Manuel sobre otros modelos míticos que mantienen su valor o lo incrementan. Para él Cartier es la marca de relojes más exclusiva, ya que, cuando se creó, a principios del siglo pasado, era una "marca diferente" a todos los demás relojes "porque es más próximo a una joya que a un reloj y tienen un diseño especial". 

"Son relojes que están haciendo ahora igual que hace cien años, con pequeñas modificaciones; eso es algo increíble, por eso mantienen o aumentan su valor, porque son atemporales", aprecia Manuel mientras enseña un Tank de mujer de hace 20 años que vende por 6.700 euros, más de lo que costó nuevo. Según explica, el 'boom' que se vive ahora en nuestro país con los relojes usados es algo que ya ocurría en otros países de Europa desde hace décadas: "En París o Londres esto se hacía hace cien años ya". 

Una academia para aprender a vender

En nuestro país cada vez hay más tiendas especializadas en las grandes ciudades y más 'traders' particulares. Incluso uno de los más famosos ha montado su propia academia para enseñar sus trucos a otros vendedores, AC Watches. "Es que la revalorización de un reloj de segunda mano es mucho más rápida, porque te quitas los impuestos que has pagado en tienda", razona Manuel, que dice que con los anuncios de radio llega a un público de la zona noroeste de Madrid que puede querer vender modelos de los años 50/60/70 a los que no saca partido. "Ha habido gente que ha venido por el anuncio".

Vista de un Cartier de lujo, una de las marcas que más ha visto revalorizar su precio en segundo mano en los últimos años.

Vista de un Cartier de lujo, una de las marcas que más ha visto revalorizar su precio en segundo mano en los últimos años. / ALBA VIGARAY

Según añade Carrera, que lleva más de 15 años con el negocio de compraventa en Madrid, cada vez "más gente joven se interesa por la alta relojería", aunque advierte de que no es un negocio "lineal", sino que "tiene muchos altibajos". En ese sentido, destaca la subida del precio en la pandemia, que fue brutal porque al dejar las marcas de fabricar durante tres meses "se empezó a especular y se hizo una burbuja donde se vendía todo a sobreprecio". Lo que tiene claro es que, dependiendo de la pieza, "es un valor seguro para invertir".  

Los medios para canalizar los relojes van desde plataformas especializadas a las clásicas Wallapop o Vinted. "En año y pico he comprado cientos de relojes. Todos me gustaban, pero al cabo de unas semanas solo te enganchan unos pocos", añade Eduardo, que asegura que se ha encontrado con gente, apasionados de los relojes, que han perdido dinero atrapados en la rueda. "Lo pierden porque son adictos a comprar relojes y luego los venden más baratos para comprar otros. Para comprar barato hay que saber negociar y ver la oportunidad. En Chrono24 es más complicado. O tienes poder de negociación o es difícil obtener buen precio", concluye. 

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