Investigación abierta
El bebé maltratado del Vall d'Hebron sale de la uci y no presenta nuevas lesiones
Los padres presentan nuevos recursos contra la prisión provisional a la espera de los resultados de las pruebas genéticas
El acusado pide analizar si su hijo tiene un gen vinculado a la distrofia muscular que él sufre

Uci pediátrica del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. / FERRAN NADEU
El bebé presuntamente maltratado por sus padres en Barcelona ha abandonado la UCI del Hospital Vall d'Hebron, donde fue ingresado el pasado 16 de marzo, y no presenta nuevas lesiones, según fuentes conocedoras del caso, que apuntan a que el pequeño evoluciona favorablemente. Los dos progenitores continúan en prisión después de que el juez que instruye la causa rechazara los recursos interpuestos por sus abogados defensores, que ahora han vuelto a pedir su libertad ante la Audiencia de Barcelona, al entender que no se cumplen los requisitos para decretar el encarcelamiento de sus representados.
La defensa de los padres ha solicitado pruebas genéticas para intentar acreditar que las lesiones podrían ser fruto de alguna patología congénita, a pesar de que desde que se encuentra en el centro hospitalario las heridas han remitido y no presenta nuevas, por lo que no presenta síntomas vinculados a una eventual enfermedad. En este sentido, la abogada del padre, Montserrat Antolino, directora del despacho Antolino Advocats, ha entregado en el juzgado un test genético del hombre, que según la defensa tiene una alteración congénita ósea y muscular, y ha solicitado que los forenses lo evalúen y se determine si el pequeño también tiene ese gen vinculado a la distrofia muscular.
Heridas muy graves
El niño, que tenía tan solo seis semanas de vida cuando fue ingresado en el hospital, sufría heridas "muy graves" que, según se evaluó en un primer momento, podrían dejarle secuelas orgánicas y neurológicas. El pequeño presentaba fracturas y lesiones compatibles con una agresión sexual, según corroboraron una pediatra y una médica forense, que fueron interrogadas por el juez a través de videoconferencia. Algunas de las lesiones mostraban distinta evolución; es decir, tuvieron lugar a lo largo del tiempo, han señalado fuentes cercanas a la investigación. De ahí que a los progenitores se les atribuya, de entrada, un delito de malos tratos continuados y lesiones muy graves. El juez ha requerido al Hospital de Vall d'Hebron el historial médico del bebé.
El hombre y la mujer, ambos españoles, no tienen más hijos en común –de hecho, el pequeño fue concebido mediante fecundación asistida– y vivían en la Gran Via de Barcelona. Él trabaja en una fábrica y ella ejercía de enfermera en la unidad de Traumatología del Vall d'Hebron. Durante su declaración ante el juez, la pareja negó los hechos y dijo no entender por qué el niño tenía heridas. Sin embargo, las declaraciones de la pediatra y de la médica forense corroboraron las fracturas y una lesión compatible con una agresión sexual con penetración. El primer examen descartó que las lesiones hubieran sido producidas por alguna enfermedad, extremo que intentan acreditar las defensas de los padres.
Esta patología no fue detectada inicialmente ni en el ambulatorio ni en los tres hospitales —Sant Joan de Déu, Hospital del Mar y Sant Pau— por los que pasó el menor antes de ingresar en el Hospital Vall d'Hebron el pasado 16 de abril. Dos días después, y tras ser sometido en este último centro sanitario a exhaustivas pruebas médicas, los Mossos detuvieron a los padres.
Fuga y reiteración delictiva
El juez instructor tuvo en cuenta, a la hora de decretar la prisión de los progenitores, los informes médicos sobre el estado de salud del pequeño y las lesiones que presentaba, entre ellas varias fracturas por el cuerpo compatibles con zarandeos y golpes, y otra compatible con una agresión sexual. La Fiscalía argumentó, para reclamar el encarcelamiento de los progenitores, la existencia de riesgo de fuga, la elevada pena aparejada a los delitos presuntamente cometidos y la posibilidad de reiteración delictiva. También, a petición de la acusación pública, el magistrado acordó otorgar la tutela del bebé a la Direcció General de Prevenció i Protecció de la Infància i l'Adolescència (DGPPIA), la antigua DGAIA. Fuentes del entorno de la pareja encarcelada han asegurado a este diario que los abuelos del menor ya han podido ir a visitar al bebé ante la mejoría de su estado de salud.
El 1 de marzo, el niño —nacido el 3 de febrero— acudió con un episodio de tos y vómitos al Hospital del Mar, donde se le colocó una bolsa de orina en la parte superior de la pierna izquierda para un posterior estudio bacteriológico. Los sanitarios que lo trataron después en Sant Joan de Déu, el CAP Roger de Flor y Sant Pau —en este último hospital el bebé estuvo dos veces— creyeron a los progenitores y atribuyeron los hematomas en la zona genital a esa bolsa de orina. Sin embargo, la forense y la pediatra de Vall d'Hebron que declararon ante el juez sostuvieron que esos hematomas son incompatibles con la colocación de una sonda.
Suscríbete para seguir leyendo
- Isabel Allende: 'Me honra que se prohíba 'La casa de los espíritus' en Estados Unidos; quiere decir que la consideran peligrosa
- Encuestas de las elecciones en Andalucía 2026: así están los sondeos
- El Hospital Ramón y Cajal incluye a los primeros pacientes del mundo en un ensayo clínico con terapia CAR-T para la artritis reumatoide
- El agotamiento y la hiperconexión digital disparan las ganas de jubilarse entre los séniors: 'Tengo 54 años y solo pienso en retirarme
- Encuesta GESOP: El 46% de los españoles apoyan la 'fórmula Rufián' de unidad de la izquierda, pero solo el 10% le garantizaría su voto
- Orion rumbo a la Luna, en directo: última hora de la misión espacial Artemis 2 de la NASA y los astronautas
- Artemis se prepara para un amerizaje de alto riesgo a 40.000 km/h y 3.000ºC: el miedo a las grietas en el escudo térmico eleva la tensión
- Mónica García dice que los médicos 'ya no tienen más excusas' para desconvocar la huelga y afea su actitud de 'bloqueo