Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Jueves Santo

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento

La Dança de la Mort, una de las tradiciones más antiguas de Catalunya, está luchando para ser reconocida como patrimonio de la UNESCO

Un baile de esqueletos en plena noche: la tradición de Semana Santa que siguen en este pueblo de Catalunya

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento / ACN

Berta Artigas Fontàs (ACN)

Verges (Baix Empordà)
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Cientos de personas han llenado el municipio de Verges (Baix Empordà) este Jueves Santo para ver desfilar la Dança de la Mort, en una jornada marcada por el fuerte viento. La festividad es una de las procesiones más antiguas de Catalunya y solo se ha interrumpido durante la Guerra Civil y la pandemia. Entre las novedades de este año, se ha representado la escena del Ramo en la Placeta, como un "guiño" a cómo se hacían las escenas antiguamente, todas de manera itinerante, tal como ha explicado Agustí Cancell, director de la Procesión. También se han incorporado cinco antorchas más al cuadro de la Mort y se ha hecho un horario más compacto. "Es un orgullo que pueda visitarnos tanta gente y que el pueblo esté unido por una misma causa", ha asegurado Cancell.

El Jueves Santo es una fecha señalada en el calendario de los vergelitanos. En este pueblo del Baix Empordà de un millar de habitantes, más de 600 vecinos participan en una de las tradiciones más antiguas y emblemáticas de Catalunya en Semana Santa: la Procesión de Verges. Desde primera hora de la tarde, el pueblo ya ha empezado a recibir visitantes que no han querido perderse la salida de los Manages. El sonido de los tambores y trompetas ha marcado, un año más, el paso de los soldados romanos por las calles del municipio.

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento / ACN

Una de las principales novedades de este año ha sido la representación de la escena del Ramo en la placeta, antes del acto central en la plaza Mayor. De este modo, se quiere dinamizar la espera de los visitantes que no tienen acceso a la representación en la plaza Mayor. Cancell, ha explicado que es "un guiño a lo que antiguamente se hacía, cuando todas las escenas eran itinerantes y se representaban en distintos rincones del pueblo, antes de que hubiera un escenario fijo con sillas y espectadores".

Por la noche, la plaça Major ha acogido la tradicional representación del Misterio de la Pasión, con cientos de participantes recreando los últimos días de Jesucristo. Las 1.467 localidades disponibles se habían agotado semanas atrás. Una vez finalizada, ha comenzado la procesión itinerante, que también ha presentado cambios en su desarrollo y que se ha querido hacer "más ágil y compacta".

Este año, las vestas y las imágenes han salido antes que los actores de la representación, buscando un recorrido "visualmente más impactante". El nuevo orden ha hecho que el cuadro de la Dança de la Mort sea lo último que ha visto el visitante, con la voluntad, según Cancell, de que "se lleve un recuerdo más intenso".

Precisamente, la Dança de la Mort ha vuelto a ser uno de los momentos más esperados de la noche. Los cinco esqueletos han desfilado por las calles al ritmo del tambor, manteniendo la fuerza simbólica de esta danza medieval, única en Europa. Su paso, en medio del silencio y la oscuridad, ha vuelto a cautivar al público. Como novedad, también se han incorporado cinco nuevas antorchas al cuadro de la Mort, dos delante y tres detrás, que, según Cancell, aportan "más relevancia e importancia" a la escena manteniendo su esencia tradicional.

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento

La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento / ACN

Cada figura tiene un simbolismo: el capdanser ha llevado una guadaña con la inscripción 'Nemini parco' ('No perdono a nadie'); otra figura ha portado una bandera negra que representa la brevedad del tiempo; dos figuras más pequeñas han sostenido platillos con ceniza como recordatorio de que "polvo somos y en polvo nos convertiremos"; y la quinta figura ha llevado un reloj sin agujas, indicando que la muerte puede llegar en cualquier momento.

Hacia la medianoche, la procesión ha recorrido las calles del casco antiguo, iluminadas por antorchas y por los característicos caracoles con aceite. La calle de Oriente se ha convertido un año más en la calle dels Cargols y ha sido uno de los puntos con mayor expectación. La representación ha culminado con la Crucifixión y la reverencia final de la Dança de la Mort dentro de la iglesia.

Una tradición que se remonta a la Edad Media

Los orígenes de la Dança de la Mort se sitúan en la Edad Media, en un contexto marcado por el impacto de la Peste Negra, cuando la muerte se convirtió en un tema central en la cultura y las expresiones artísticas. En el caso de Verges, que es la única danza de este tipo que ha perdurado, las primeras referencias documentales aparecen en textos eclesiásticos. Uno de ellos, fechado en 1666, ya indica que la celebración "se realiza por los lugares habituales del pueblo", lo que sugiere que la tradición podría ser aún más antigua.

Con el paso del tiempo, la fiesta se ha ido consolidando y en 1983 fue reconocida por la Generalitat como Fiesta Tradicional de Interés Nacional. Actualmente, la organización ha impulsado los trabajos para lograr que la celebración sea reconocida como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

En este sentido, Cancell ha explicado que la candidatura "no es algo fácil ni rápido", pero que se sigue trabajando con la recopilación de documentación, vídeos y materiales para conseguirlo. "La fe no la perderemos nunca. Si no es el año que viene, será dentro de dos, pero creemos que lo merecemos", ha afirmado.