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Religión

Casi la mitad de los catalanes reza y un 38% habla con sus seres queridos fallecidos

Una eucaristía en la casa Mare de Deu de Montserrat, en Caldes de Montbui (Vallés Oriental)

Una eucaristía en la casa Mare de Deu de Montserrat, en Caldes de Montbui (Vallés Oriental) / Ferran Nadeu

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Los últimos datos del Barómetro de la religiosidad del Departament de Justícia i Qualitat Democràtica muestran que casi la mitad de la población (47%) ha rezado en el último año y que un 38% reconoce hablar con sus seres queridos fallecidos. Según la encuesta, rezar no solamente es una práctica habitual entre los fieles -con especial incidencia entre musulmanes (87%), evangélicos (77%) y católicos (47%)-, sino también entre el 21% de los agnósticos y el 6% de los ateos.

Una de las tendencias más destacadas es el auge de algunas prácticas como el yoga o la meditación, especialmente entre quienes no se identifican con ninguna religión. El 36% de los agnósticos y el 30% de los ateos afirman practicarlas, porcentajes superiores a los de católicos (28%), evangélicos (22%) y musulmanes (13%).

El 38% de los catalanes también afirma hablar con sus seres queridos fallecidos. El 47% de los católicos reconoce hacerlo, pero también el 35% de los agnósticos y el 16% de los ateos, superando a los evangélicos (19%) y los musulmanes (28%). Asimismo, otras prácticas simbólicas como encender velas o realizar ofrendas son populares también entre agnósticos y ateos.

En el extremo contrario, el barómetro señala que actividades más vinculadas a la práctica religiosa formal son menos habituales. Solo el 25% de los catalanes afirma leer textos sagrados, el 11% solicita asistencia espiritual -por ejemplo, en hospitales- y apenas un 9% participa en peregrinaciones o encuentros religiosos. En estos casos, sí se observa una mayor concentración entre colectivos religiosos concretos: leer libros sagrados es común entre evangélicos (72%) y musulmanes (74%), pero mucho menos entre católicos (20%).