Educación afectivo-sexual
Laura Morán, psicóloga y sexóloga: "El clítoris debería aparecer en los libros de texto"
La divulgadora científica reclama una educación afectiva-sexual que no solo hable de prevención sino que incluya aspectos positivos, como el placer, el respeto y los derechos sexuales
¿Cómo dar una buena educación sexual a tu hijo según su edad? Guía para evitar errores

Laura Morán, psicóloga, sexóloga, terapeuta familar y de pareja y autora del libro 'Orgas(mitos)'. / O. P.

Psicóloga, sexóloga y terapeuta familiar y de pareja, Laura Morán es una firme defensora de una educación afectiva-sexual que incluya el sexo como lo que es: autoconocimiento, autoestima, salud, bienestar y comunicación. Asegura que el discurso profiláctico y anticonceptivo es esencial, pero se lamenta de lo poco que se habla a los jóvenes de placer, respeto y derechos. La divulgadora científica desmonta los tabús y los prejuicios que rodean a la sexualidad en 'Orgas(mitos)', editado por Bold Letters, donde pide que la educación afectivo-sexual comience cuanto antes porque empezar en la adolescencia es llegar tarde.
-El discurso profiláctico y anticonceptivo es esencial, pero usted defiende una educación afectivo-sexual que incluya hablar de género, derechos sexuales, respeto, pluralidad de prácticas y placer. ¿Por qué?
-Porque es muy importante. Hemos asociado la sexualidad al sexo, y el sexo lo hemos reducido a la genitalia. La gente piensa que educación sexual es educación para follar. ¿Qué riesgos tiene follar? Embarazos no deseados y enfermedades, así que intentamos prevenirlos. Pero la sexualidad es un concepto mucho más amplio que nos define como seres humanos.
“No podemos controlar el acceso al porno, pero sí educar sexualmente a los jóvenes”
-¿Cree que las familias estamos preparadas para hablar con nuestros hijos del placer?
-No. Hay otro problema añadido, los padres y madres tampoco han sido educados en el placer del sexo. Han recibido mensajes como “no te embaraces” y “no te contagies”. Y a las chicas, “no te entregues a cualquiera”. La educación sexual es educación afectivo-sexual y no la puedes dejar solo en manos de la familia ni solo en manos de la escuela. La realidad es que el sexo está reducido a lo genital y a lo peligroso. Nadie te habla de identidades y derechos. El placer está castigado, oculto y vetado. Creen que es vicio, pérdida de tiempo y que puedes terminar enganchado y no hacer otras cosas. A los chavales se les inculca tanto esa idea falsa que cuando voy a los institutos a impartir talleres me preguntan si es malo hacerse muchas pajas.
"¿Cascarse pajas es un problema? Pues no, como si te haces tres cada día mientras cumplas con una vida funcional"
-¿Qué les responde?
-Que cuánto es mucho. La hipersexualidad no existe, pero sí puede haber conductas relacionadas con el sexo que sean disfuncionales porque hay una pérdida de control. La tristeza no es depresión. La depresión supone comportamientos extremos, como no tener ganas de salir a la calle, ni de comer ni de vivir. ¿Cascarse pajas es un problema? Pues no, como si te haces tres cada día mientras cumplas con una vida funcional.
-Según una nueva investigación de la Universitat de Barcelona, uno de cada diez adolescentes ven porno a diario. ¿Qué opinión le merece?
-A priori no tengo nada en contra del porno. La pornografía, 'per se', no es algo negativo. Imaginar escenas eróticas para excitarse debería ser el único objetivo del porno. Entretenimiento, vaya. Ahora bien, ¿cómo se ejecuta el porno? Si hay explotación de actores, se puede regular. El problema del porno es quién lo consume y para qué. Es nocivo para los chavales porque no tienen capacidad de digerirlo. ¿Qué es lo malo de que lo consuman pronto? El condicionamiento de la excitación sexual, el estímulo-respuesta. Es decir, podemos condicionar qué cosas nos pueden resultar eróticas o no. Eso va definiendo nuestra vida sexual y nuestro erotismo. Los adolescentes, que tienen el cerebro todavía en construcción, ven vídeos en los que a las mujeres se las llama “puta zorra” y se les tira del pelo. Nadie les enseña que eso no siempre tiene que gustar a tu pareja. Las actividades sexuales tienen que ser consensuadas por los participantes.
-¿Terminarán llevando a cabo esas conductas en sus relaciones sexuales?
-Si son educados sexualmente no, pero si nadie les educa sexualmente sí que lo harán. Alguien les tiene que decir que eso que ven es ficción. No quiero trasladar la idea de que ese tipo de prácticas son nocivas, sino que no tienen la opción a saber si eso es realmente lo que quieren o si hay otro tipo de conductas. En los talleres, nunca les digo a los jóvenes “eso (la actividad sexual que sea) no se hace” sino “antes de hacer eso, tienes que preguntar”. Debemos tener claro que contra el porno no podemos hacer nada. Aceptemos que no se va a poder controlar el acceso. Lo que sí está en nuestra mano es educar a la juventud y para preguntarles por qué se excitan viendo esas imágenes.
"Hay que explicar a los chavales que el porno es ficción. En el mundo real, nadie tiene eyaculaciones kilométricas ni permanece 25 minutos penetrando"
-¿Por qué se excitan?
-Cuando se lo pregunto, no me contestan. Son pequeños para ofrecer una respuesta. La clave de todo esto es que nadie habla con los chavales para preguntarles por qué lo ven y para qué. Hay que explicarles que es ficción. En el mundo real, nadie tiene eyaculaciones kilométricas ni permanece 25 minutos penetrando.
-Asegura que, si queremos educar, en la adolescencia ya llegamos tarde. Muchas familias no hablan de sexualidad a sus hijos porque les ven pequeños.
-Y porque tienen la idea que la sexualidad se reduce a la penetración. En realidad, estaría bien decirle a tu hijo: “¿Qué? ¿Te haces pajillas, verdad? Tocarse mola, ¿eh?”.
-¿Usted cree, de verdad, que hay madres que hablan así a sus hijos?
-Sé que hay madres y padres que sí, pero son los menos. La mayoría piensan que, en caso de hacerlo, están incitando a sus hijos a que lo hagan. Que no, por favor, que no le estás incitando a nada. Aquí nos enfrentamos a otro problema, son las propias madres las que no se masturban. Hay muchas mujeres que piensan que para qué se van a masturbar si tienen marido o novio. A los pacientes que vienen a consulta y me dicen que no alcanzan el orgasmo, lo primero que les digo es “tócate, explórate”.
-¿Cómo deberían ser la educación afectivo-sexual en la escuela?
-Para empezar, con libros de texto de la asignatura ciencias naturales que incluyan el clítoris, órgano que ha desaparecido de los mapas de anatomía. Como no forma parte de la reproducción humana ¿para qué lo van a enseñar?
-¿En qué términos puede un docente hablar del clítoris a su alumnado?
-Explicándoles que es un órgano con más de 10.000 fibras nerviosas y que es mellizo del pene. Son el mismo órgano que han evolucionado de manera diferente. Así de simple. Algunos libros de texto mencionan la eyaculación masculina, pero cuando se habla de la mujer se hace referencia a la regla. Ellos, el placer y nosotras, el sangrado y el dolor.
-Insiste mucho en que el sexo no debería ser ni culpa ni vergüenza ni dolor.
-Claro, es que han convertido en patología los deseos. Los han convertido en algo pecaminoso. Nos hablan de vicio y perversión. Luego, que si la ninfomanía. Y después, la falta de deseo en las mujeres de una determinada edad. En realidad, la sexualidad es muy diversa y muy variable dentro de nuestra propia biografía. Nos hacen sentir culpa por lo que vivimos y deseamos o por lo que dejamos de vivir y desear. Parece que el sexo solo es es meterla, solo coito y algo genital.
-¿Las nuevas generaciones no han dejado atrás el coitocentristmo?
-No, porque el porno es también muy coitocentista. Todo se arreglaría con educación afectivo-sexual.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sonia Pernas, oncóloga: 'En cáncer de mama precoz muchas pacientes siempre sienten la espada de Damocles
- Francia repatria su oro de EEUU y se distancia (aún más) de la Administración Trump
- El último truco de las estafas telefónicas: “Me ha faltado al respeto, el departamento de penalizaciones le multará con 185 euros
- Rosalía, la fulgurante estrella catalana que más brilla en Estados Unidos
- El rincón de Castelldefels que está ya en la historia de la televisión gracias a un 'hit' de Netflix
- Cuando Rosalía era todavía Rosalía Vila: del club de jazz al tablao flamenco en sus trepidantes años previos del fenómeno
- Los astronautas de la misión Artemis piden 'unidad en la Tierra' tras volver de su misión a la Luna: 'Este planeta es nuestro bote salvavidas
- Tania García, educadora, sobre las consecuencias de dormir con tus hijos: 'El cerebro infantil obtiene todo lo que necesita”