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Proyecto estrella en Bages

La Generalitat compromete 10 millones para la Fabrica Nova de Manresa

La consellera de Recerca i Universitats, Núria Montserrat, se ha desplazado este lunes a Manresa para conocer de cerca la primera fase de las obras, que quedarán acabadas el próximo mes

La consellera Montserrat con Torres, Aloy y los arquitectos.

La consellera Montserrat con Torres, Aloy y los arquitectos. / Jordi Biel

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Si la importancia de una actuación se mide por el número de personas que participan en la visita, la que se ha celebrado este lunes en la Fàbrica Nova de Manresa ha sido muy importante. Coincidiendo con el anuncio, la semana pasada, que la Generalitat acordaba la aportación de cuatro millones de euros para las obras en el equipamiento de los 10 que comprometió el presidente Salvador Illa, Núria Montserrat, consellera de Recerca i Universitats, ha visitado con una treintena de personas las obras en la nave central, que quedará acabada el próximo mes. Esto es la cubierta, fachadas y cerramientos. Antes de hacer el recorrido, en declaraciones a la prensa, ha comprometido que los seis millones que faltan hasta los diez comprometidos por la Generalitat llegarán durante este mandato, que acabará en verano del 2028.

Junto a la consellera han participado en la visita Francesc Torres, rector de la Universitat Politècnica de Catalunya-BarcelonaTech (UPC), dada la implicación directa de la universidad en el futuro de la Fàbrica Nova como polo de conocimiento, de investigación, de innovación, de formación y de empresa; y el alcalde de Manresa, Marc Aloy. También han asistido regidores del Ayuntamiento, cargos del departamento de Montserrat y de la delegación de la Generalitat en la Catalunya Central, de la UPC Manresa, con su director al frente, José Miguel Giménez, y los responsables de la empresa que ha hecho el proyecto de las obras, Manuel y Josep Maria Julià, que han dado detalles, algunos bastante curiosos.

Acto "sencillo, pero necesario" de agradecimiento

Aloy ha definido la visita de la consellera como "un acto sencillo, pero necesario para agradecer al Gobierno de la Generalitat los cuatro millones que acordó la semana pasada". Ha mencionado que da respuesta al compromiso establecido por el presidente lla con un "proyecto que dijo que era necesario" por, entre otros, "descentralizar".

Ha recordado los 10 millones que ya ha aportado el Estado y el millón y medio de la Diputación, además de los 12 invertidos por el Ayuntamiento para adquirir la fábrica. Hablando de millones, ha concretado que para las obras interiores harán falta 30 y que para la licitación del concurso para realizarlas el Ayuntamiento y la UPC han aportado un millón cada una.

En abril, el final de la primera fase

Ha anunciado que en abril finalizará esta primera fase de obras, que supondrá dejar cerrada la nave de la Fábrica Nueva, lo que supondrá un salto adelante decisivo en contraste con "las condiciones lamentables" en que se encontraba después de 35 años de inactividad. La fábrica, construida entre los años 1922 y 1926 por iniciativa de Eusebi Betrand y Serra, que le dio nombre, supuso durante 70 años un símbolo de progreso a Manresa.

Aloy ha felicitado los responsables de las obras, Julià*Arquitectes, por una actuación "magnífica" y ha recordado que ya hay ocho equipos preseleccionados para llevar a cabo la segunda fase de las obras, la de la rehabilitación interior, que ahora pasa por la fase de las alegaciones. "Volviendo de Semana Santa podremos decir quién son los ocho" y, posteriormente, elegir el que hará el proyecto ejecutivo interno. Ha destacado que todo ello se trata de un proyecto de largo recorrido, iniciado el 2021 y que "lo importante es que no se pare".

Regeneración social y urbana

El rector de la UPC ha hecho hincapié en el arraigo de la ingeniería y la técnica en Manresa. Ha citado como ejemplos la basílica de la Seu, la calle del Balç, el Pont Nou y el canal de la Sèquia y, también, la Fàbrica Nova y la Escuela de Minas, que evolucionó en la actual Escuela Politècnica Superior de Ingeniería de Manresa (EPSEM), la UPC Manresa. Una escuela "que se ha sabido adaptar a los tiempos" con la incorporación de nuevas carreras.

Más allá del empujón que supondrá para el tejido empresarial del territorio, también ha incidido en el poder de regeneración urbana y social" que tendrá la nueva Fàbrica Nova, que ha comparado con el que ha tenido el Campus Diagonal-Besòs de la UPC.

"Estaremos muy encima del plan de usos"

La consejera Montserrat ha puesto de relieve el valor de la UPC, "una de las universidades más prestigiosas a nivel estatal e internacional en el ámbito de la ingeniería", y el millar de estudiantes que llevará a la Fàbrica Nova. Ha insistido mucho en el aspecto de la "equidad territorial". "Queremos que la excelencia académica, el conocimiento, la transferencia y la innovación" circulen por el territorio, ha manifestado, a la vez que ha destacado "la capacidad de las universidades para transformar las políticas públicas" para "garantizar la equidad". También ha hablado de "compromiso" y de la apuesta por "trabajar con nuevas fórmulas para acercar mucho más el sector productivo" al conocimiento. En este sentido, se ha referido a las "cápsulas de formación" que se pondrán al alcance, por ejemplo, en la Fàbrica Nova donde, ha repetido un par de veces, "estaremos muy encima del plan de usos".

Detalles de la intervención

En la visita a las instalaciones, Montserrat ha estado muy atenta a las explicaciones de los arquitectos del proyecto, que le han detallado las muchas dificultades que han tenido que ir superando durante el proceso, como la construcción del cierre de la fachada que faltaba (la parte que da a la calle, por donde se entrará y dónde todavía faltan los cerramientos). Han hablado de una operación de restitución, restauración y rehabilitación. Por ejemplo, se han hecho los bajantes tal como eran originalmente; se dedicaron cuatro meses a limpiar una por una las tejas de la cubierta, que tiene 60.000 en total; en las ventanas se ha aplicado una serigrafía cerámica para reducir el impacto del sol; se han conservado el máximo de elementos originales y se ha aprovechado para hacer mejoras energéticas en el edificio en cuanto a aislamiento.

Como anécdota, han explicado que, como muchos trabajadores de la obra son chinos y magrebís tuvieron que hacer cursos intensivos para aprender habilidades ligadas al hecho de recuperar elementos del pasado, y a la hora de hacerles llegar la información fue un hándicap, pero "todo el mundo ha funcionado superbien y rápido". La visita ha incluido la planta baja, la primera planta, donde se han parado un rato ante una torre en la que se ha mantenido una bonita escalera original y han llegado hasta el segundo piso.

Las cifras de la actuación que ahora finalizará son: 8.000 metros de fachada, 6.000 metros de cubierta, 10 millones de euros, 20 meses de trabajos. Un coloso que va cogiendo forma.

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Fuente: Regió7

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