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Aceite de orujo de oliva: la OCU alerta de riesgo para la salud por presencia de sustancias nocivas

La Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo (ANEO) asegura que sus productos son seguros, aunque la OCU exige una investigación sobre la contaminación de aceites de orujo.

La OCU pide la retirada de los aceites de orujo de oliva por contener sustancias nocivas

La OCU pide la retirada de los aceites de orujo de oliva por contener sustancias nocivas

EFE

Madrid
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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) la retirada inmediata de los aceites de orujo de oliva por la presencia excesiva de sustancias nocivas.

En un comunicado difundido este miércoles, la OCU ha destacado que ha detectado en una muestra aleatoria de 65 productos de alimentación concentraciones de hidrocarburos aromáticos MOAH en cada una de las nueve muestras de aceite de orujo analizadas. La organización se lo ha notificado a la Aesan para que proceda a la inmediata retirada del mercado de todos los aceites de este tipo por el riesgo que supone para la salud de los consumidores.

Los MOAH son hidrocarburos aromáticos con sólidas sospechas de tener efectos cancerígenos y genotóxicos, es decir, capaces de causar cáncer y alteraciones en el ADN si se consumen de forma habitual y prolongada, ha detallado OCU. Estas sustancias implican riesgos incluso a niveles muy bajos de exposición, especialmente en embarazadas, menores y personas inmunodeprimidas, ha recordado la organización de consumidores.

El año pasado la Aesan estableció unos valores máximos temporales de 10 miligramos por kilogramo que han sido "superados con creces" por las nueve muestras seleccionadas, entre tres y diez veces superiores al valor máximo orientativo, según la OCU. Al tratarse de una contaminación común a todas las muestras seleccionadas y en virtud del principio de precaución, la OCU ha requerido la retirada del mercado hasta que no se aclare el alcance en este tipo de aceites.

El análisis también ha revelado la presencia de trazas de MOSH, otro hidrocarburo de aceites minerales tóxico, en las nueve muestras de aceite de orujo, aunque en una concentración menor al máximo orientativo.

La OCU ha reclamado, además, una normativa común europea que fije unos niveles máximos autorizados de aceites minerales y una investigación pormenorizada sobre el origen de este tipo de contaminaciones. Mientras, la organización ha recomendado a los consumidores priorizar el aceite de oliva (que no sea orujo), donde no se han encontrado este tipo de contaminantes, así como limitar el consumo de alimentos grasos envasados en cartón o papel impreso y traspasar los platos preparados de sus envases originales a recipientes de vidrio antes de calentarlos.

Los productores afirman que son "seguros para el consumo"

El sector del aceite de orujo ha replicado a las acusaciones de la OCU que cumple con la legislación vigente y que sus productos son "seguros para el consumo". La Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo (ANEO) ha reclamado "responsabilidad", ya que el sector "cumple rigurosamente con la legislación vigente". "Las empresas que conforman el sector orujero llevan desde 2018 preparándose para adaptar su producción al futuro reglamento europeo sobre presencia de MOAH en determinados alimentos, que entrará en vigor en 2028", ha precisado ANEO en un comunicado. Además de los aceites vegetales, la futura normativa europea afectará a otros productos como arroz, pastas, cacao, café, pimentón y cosméticos.

Desde que la Comisión Europea comunicó su intención reguladora, el sector orujero ha mantenido "un diálogo permanente con las autoridades competentes, tanto de ámbito europeo, como nacional y regional, para anticipar los retos operacionales que implicará el futuro reglamento". Las empresas del sector han suscrito un acuerdo marco de adaptación a la nueva normativa de hidrocarburos minerales, que recoge la estrategia unificada del sector y establece compromisos vinculantes para todos los actores de la cadena de valor (extractoras, refinadoras y envasadoras).

Según ANEO, todas ellas están incorporando en sus respectivos sistemas de autocontrol la guía de buenas prácticas del sector orujero y adoptando medidas de control previas, durante el proceso y en la liberación final del producto.