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Cambio climático

La Comisión Europea prioriza la ordenación del territorio en su estrategia de lucha contra los incendios forestales

El Ejecutivo comunitario no tiene competencias en la materia pero ha presentado una guía para apoyar los esfuerzos de los países en la lucha contra el fuego

Bruselas pide más prevención ante incendios más grandes y destructivos que nunca

Bruselas pide más prevención ante incendios más grandes y destructivos que nunca

Beatriz Ríos

Beatriz Ríos

Bruselas
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La Comisión Europea ha presentado este miércoles una estrategia para fortalecer la prevención y la coordinación en la lucha contra los incendios forestales, tras el peor año de la historia del bloque, poniendo en el foco la ordenación del territorio y la sensibilización de la población. 

"Los incendios forestales ya no son un problema estacional del sur; son una realidad europea que se está volviendo más rápida, más intensa y más frecuente", ha dicho la vicepresidenta de la Comisión, Roxana Minzatu, durante una rueda de prensa. "No son solo las hectáreas de tierra quemada", ha insistido, "es la vida y el sustento de nuestros ciudadanos". 

En 2025 ardieron más de un millón de hectáreas de territorio comunitario. Es la mayor superficie acumulada quemada en la Unión Europea (UE) jamás registrada. Bruselas ha apuntado al cambio climático, a los cambios en la gestión del territorio y al comportamiento humano como principales factores para explicar un aumento significativo de los fuegos en los últimos años. 

Aunque el Ejecutivo comunitario no tiene competencias en la materia, ha presentado una estrategia con la que espera apoyar y acompañar el trabajo de los gobiernos. Esa estrategia pone el foco principalmente en la prevención y en mejorar la coordinación y reforzar los mecanismos de solidaridad para dar respuesta a las emergencias. "Prevenir un incendio siempre es más barato que combatirlo", ha defendido Minzatu. 

Incendios evitables

Las olas de calor son cada vez más severas. Los periodos de sequía son cada vez más largos. Las temperaturas son cada vez más altas. La sequedad de la vegetación como consecuencia de estos fenómenos "proporciona un combustible idóneo para los incendios forestales", ha advertido la Comisión. 

Estos fenómenos son consecuencia directa del cambio climático. Por eso, para que el Ejecutivo comunitario considera alcanzar la neutralidad climática en 2050 y consolidar las políticas de adaptación y lucha contra el cambio climático como parte de la estrategia de prevención de incendios forestales.

Al mismo tiempo, la mayoría de los fuegos, un 96% según cifras de la Comisión, son provocados por la acción humana. De hecho, una parte de la estrategia que plantea el Ejecutivo comunitario pasa por aumentar la toma de conciencia con programas educativos que contribuyan a la prevención. 

La despoblación como factor

La Comisión reconoce que la despoblación y el abandono de las tierras "aumentan el riesgo" por "una falta de gestión forestal y territorial activa" que lleva a la acumulación de vegetación inflamable. También lamenta que las quemas controladas, el pastoreo o la trashumancia, que pueden contribuir a eliminarla, se hayan infrautilizado. 

Bruselas aboga por "promover paisajes más diversos y una gestión forestal sostenible". A ojos de la Comisión, esto "puede ayudar a reducir la acumulación de vegetación que puede alimentar el fuego, ralentizar su propagación y reducir la probabilidad de incendios a gran escala". El Ejecutivo pone también en valor el papel de "los agricultores, los silvicultores y otros gestores locales de tierras", a los que considera "actores clave en la prevención de incendios forestales".

En paralelo, la Comisión destaca la importancia de la protección y la restauración de los ecosistemas, además de las soluciones basadas en la naturaleza. La gestión sostenible de los bosques, defiende Bruselas, ayuda a menudo a reducir el riesgo de incendios forestales. En este sentido, destaca la importancia también de la protección de humedales, ríos o llanuras aluviales que sirven de cortafuegos naturales. 

Coordinación y solidaridad

La Comisión Europea plantea, además, fortalecer la capacidad de evaluación y estandarización de los riesgos de incendios forestales comunitarios. Al mismo tiempo, llama a los gobiernos europeos a mejorar sus sistemas de alerta temprana y vigilancia. Esto permitirá utilizar esa información a la hora de tomar decisiones basadas en datos. 

Pero si todo falla y el incendio se produce, Bruselas destaca la importancia de preparar a la población. En particular, llama a los gobiernos a difundir información sobre "cómo reducir la propagación de incendios forestales y cómo evacuar o refugiarse". Especialmente dado que cada vez más comunidades se ven afectadas. "Queremos que la gente no solo esté a salvo, sino que también participe activamente en su propia protección", ha dicho la comisaria de gestión de crisis, Hadja Lahbib.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo sigue reforzando la capacidad de respuesta europea. Desde 2022, la UE tiene un equipo de bomberos listo para desplazarse donde sea necesario cuando se producen fuegos particularmente graves. La Comisión se ha comprometido a reforzarlo y a crear en Chipre un centro de excelencia europeo de extinción de incendios. 

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