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Mejoras en el tiempo de mediodía

Mesas redondas, vajilla blanca en lugar de bandejas metálicas y menos ruido: así son los nuevos comedores escolares de Barcelona

El Consorci d'Educació ha actuado en 830 m² de techos y ha instalado 303 paneles acústicos para disminuir el ruido en los comedores y ha sustituido 10.800 platos y 3.980 vasos

El proyecto ha incrementado las horas de monitores de apoyo a la inclusión, que han pasado de 760 a 1.444 este año

El tetris del comedor escolar: hasta 18 menús en una escuela de primaria de una sola línea

Comedor renovado en la Escola Ramon Llull de Barcelona.

Comedor renovado en la Escola Ramon Llull de Barcelona. / Jordi Cotrina

Helena López

Helena López

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Barcelona tiene un plan para que las dos horas y media de comedor escolar –un tercio del total del tiempo que los niños pasan en la escuela– se "contagien" de las dinámicas de los centros educativos en todos los sentidos, con la mirada muy puesta en la inclusión, uno de los agujeros negros de estos espacios, especialmente ruidosos y poco amables. El Plan de Mejora del Tiempo Educativo del Mediodía presentado este miércoles [en plenas movilizaciones docentes que, entre otros aspectos, reclaman más recursos para la escuela inclusiva] tiene como objetivo que las horas del comedor sean "un tiempo educativo y de aprendizaje, como el resto de la jornada" y, por tanto, "un espacio en el que el profesorado y el equipo de monitores incorporen una mirada pedagógica e inclusiva que garantice la atención a todo el alumnado", explican. Así, en el tiempo de mediodía se deberán seguir las lógicas de la escuela: que los niños con necesidades de apoyo lo tengan, y donde la lengua vehicular de los profesionales sea el catalán.

Con la nueva estructuración, los monitores de apoyo a la inclusión asumen también un nuevo papel de dinamización del mediodía y de coordinación y comunicación con el equipo docente

Un "cambio de mirada" sobre el mediodía, entendiéndolo no solo como un tiempo para comer, sino también "de juego, descanso y aprendizaje" que ha supuesto cambios de lógica pero también cambios físicos. Ya se han hecho reformas en 11 escuelas –como la Ramon Llull, donde se ha presentado el plan– y este verano se realizarán en 12 más (con "la idea de llegar al conjunto de centros de la ciudad en un horizonte no muy lejano, máximo en los próximos cinco o seis cursos", señalan).

La urgencia del ruido

La primera urgencia era mejorar el ruido, uno de los grandes problemas de los comedores escolares, para convertirlos en espacios amables. En este sentido se han hecho actuaciones de mejora acústica en 830 metros cuadrados de techo, y se han instalado 303 paneles acústicos. Para evitar el ruido, pero también para hacer los comedores de las escuelas lo más parecidos a los de casa, se ha cambiado la triste vajilla de plástico por vajilla doméstica, con la sustitución de 10.800 platos y 3.980 vasos.

Las obras en los primeros 11 centros han supuesto una inversión de casi un millón de euros en 2025; este año se destinarán otros 980.000 a otros 12 institutos y escuelas

"Hemos suprimido las colas de autoservicio y ahora todos los niños se sientan en la mesa a la vez, y se sirven allí, ellos mismos, trabajando también así la psicomotricidad fina, sobre todo en los más pequeños", explica la directora de la Escola Ramon Llull, una de las 11 primeras en las que ya se ha intervenido, en la que han cambiado las largas filas de mesas verdes por mesas redondas, de máximo seis niños. "Tan importante es lo que se come como la manera en que se hace", añade, detallando lo mucho que han valorado los niños dejar atrás las bandejas metálicas.

Las obras realizadas en los primeros 11 centros han supuesto una inversión de casi un millón de euros en 2025. En 2026 se destinarán otros 980.000 euros a los 12 colegios e institutos en los que se prevé actuar (todos con SIEI o AIS, centros que se han priorizado).

Más inclusión

La implementación del Plan de Mejora del Tiempo Educativo del Mediodía –fruto de la radiografía y acompañamiento en 76 escuelas primero y otras 50 en una segunda ronda– ha supuesto no solo las mejoras físicas que son ya una realidad en 11 centros (y que el próximo curso lo serán en 22 más). El plan conlleva también un incremento de las horas de monitorización de apoyo a la inclusión.

En concreto, se ha pasado de las 760 horas de este tipo del curso pasado a las 1.444 del actual, poniendo el foco –relatan desde el Consorcio de Educación de Barcelona– en aquellos centros que cuentan con un recurso intensivo de educación inclusiva (SIEI y AIS) y se ha adaptado esta asignación a la franja horaria de cada centro (10 o 12,5 horas semanales, en función de la duración del mediodía). Un incremento de horas en el que se han invertido cerca de 2 millones de euros en los tres últimos cursos.

Coordinación y comunicación con los docentes

Con esta nueva organización, los monitores de apoyo a la inclusión asumen también un nuevo papel de dinamización del mediodía [básico también para que el alumnado no tenga tantas horas muertas] y de coordinación y comunicación con el equipo docente (para que la educación no se pare con las horas lectivas, sino que se alargue durante todo el tiempo que los niños están en el centro).

En este sentido, a lo largo de este curso, se han llevado a cabo cuatro jornadas formativas con más de 200 asistentes, con el objetivo de aportar recursos a los profesionales para atender las necesidades de todo el alumnado y para "ayudar a que el tiempo del mediodía no suponga una ruptura con respecto al resto de la jornada escolar".

Decálogo de actuación

Todos estos aspectos y acciones que permiten mejorar la franja horaria del mediodía en cada centro se han sintetizado en un Decálogo del tiempo educativo del mediodía, una herramienta útil para los centros a la hora de plantear los objetivos de mejora de este espacio en el que se incluyen aspectos como que el catalán debe ser la lengua vehicular en la que los monitores se dirijan a los alumnos o que se deben establecer espacios de coordinación y comunicación entre los trabajadores del comedor y los de la escuela.

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