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Por su mal estado

El Ayuntamiento de Esparreguera estudia derribar el antiguo hospital en el que se accidentaron cuatro jóvenes

Cuatro menores accedieron el domingo pese a la prohibición y tuvieron que ser rescatados por los bomberos

Los Bombers rescatan a cuatro jóvenes de un edificio derrumbado en Esparreguera

El hospital deteriorado de Esparreguera (antes del derrumbe)

El hospital deteriorado de Esparreguera (antes del derrumbe) / EPC

ACN

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Esparreguera
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El Ayuntamiento de Esparreguera (Baix Llobregat) plantea la posibilidad de derribar el antiguo hospital, donde el domingo cuatro menores de edad se vieron afectados por un derrumbe interior que dejó a dos de ellos heridos. El alcalde, Juan Jurado, descarta emprender acciones contra ellos, pese a que el edificio está bien perimetrado y señalizado, y considera que estos hechos deben servir para abordar si es necesario mantenerlo en pie, dado que actualmente está protegido pero presenta un grave estado de conservación. El inmueble, de cuatro plantas de altura, se alza en un desnivel que dificulta el acceso; su recuperación sería costosa y no se contempla ningún uso concreto para él. Jurado plantea que se documente adecuadamente y valorar si es viable su derribo.

El edificio se construyó en el siglo XVIII, aunque no fue hasta los años 20 del siglo pasado cuando fue cedido al consistorio. Entre las décadas de los años 30 y 60 funcionó como hospital, y desde entonces no ha tenido ningún uso oficial.

“Ha acogido décadas atrás ocupaciones, personas con drogodependencias que lo utilizaban para consumir, pero en cualquier caso hace años que no teníamos constancia de accesos, más allá de alguna entrada puntual que siempre había sido tratada por la Policía Local”, ha explicado el alcalde, Juan Jurado. Pese a que el edificio se encuentre en mal estado, el Ayuntamiento no puede hacer nada porque está protegido como Bé Cultural d'Interès Local (BCIL).

Actualmente, el consistorio está tramitando el nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM), en el que el edificio sigue apareciendo con la protección prevista. “Es un debate que sigue abierto: valorar con un principio de realismo activo si ese equipamiento debe ser protegido y rehabilitado o si debe ser protegido, documentado, explicado, fotografiado —todo ello ya se ha hecho—, y llegar a la conclusión, si es que urbanística, arquitectónica y jurídicamente es viable, de su derribo para que deje de ser un peligro potencial”, ha señalado Jurado.

Espacio cerrado

Dado su estado ruinoso, el inmueble está cerrado y asegurado, con cadenas e incluso cinta policial que indica que no es un espacio seguro y, por tanto, prohíbe el acceso a cualquier persona.

“El edificio está muy bien cerrado; de hecho, los bomberos, cuando yo llegué al lugar de los hechos el domingo, me destacaron que habían tenido que cortar cadenas, quitar candados y forzar puertas para poder acceder”, ha añadido el alcalde. Por este motivo, subraya que los cuatro menores, de 12 y 13 años, que accedieron al lugar sabían que no podían entrar y que era peligroso.

Este lunes por la mañana, el arquitecto y el ingeniero municipal han visitado el edificio junto a dos agentes de la Policía Local para valorar la estabilidad del inmueble, que según el alcalde los bomberos ya advirtieron el domingo que es muy débil, y también para reforzar aún más la señalización: “A veces estos hechos, que deberían precisamente desincentivar las entradas, pueden provocar el efecto contrario y hacerlo aún más atractivo para jóvenes de estas edades”, ha apuntado.

Con todo, ha asegurado que no tienen previsto emprender ningún tipo de acción legal contra los cuatro jóvenes, dos de los cuales requirieron hospitalización y uno intervención quirúrgica. “Queremos garantizar en todo momento la puesta a disposición de los recursos municipales a estas familias”, ha concluido.