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Entrevista | Katherine Urbina Instaladora de fibra óptica

Katherine Urbina, instaladora de fibra óptica: "Algunos clientes se sienten orgullosos de que sea una mujer, pero otros desconfían"

Para Katherine Urbina trabajar como técnica instaladora de fibra óptica ha sido todo un reto, pero con valentía y mucho esfuerzo ha conseguido el don de resolver cualquier avería donde los demás mortales solo ven cables enredados

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Katherine Urbina, instaladora de fibra óptica.

Katherine Urbina, instaladora de fibra óptica. / Mireia Arso / RG7

Xavi Moraleda

Manresa
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Después de años trabajando en la hostelería, Katherine Urbina, venezolana establecida en Igualada, decidió cambiar de sector y desde hace dos años y medio trabaja como instaladora de fibra óptica para la empresa Hub-Conectium. A sus 35 años, esto supuso todo un reto, pero con coraje y mucho esfuerzo ha logrado vencer el miedo y ha aprendido a resolver cualquier problema que se le ponga delante.

¿Cómo pasaste de la hostelería a ser instaladora de fibra?

Trabajaba en un bar, pero me quedé sin trabajo. Enseguida me llegó información sobre un ciclo formativo de grado medio de Electrónica y decidí apuntarme. Me gustó mucho y, al terminarlo, enseguida entré en la empresa donde estoy ahora. También empecé la carrera de Ingeniería de Telecomunicaciones, pero tuve que dejarla porque me casé y tuve a mi hija.

¿Empezar de nuevo fue difícil?

Fue todo un reto. A menudo trabajo sola y tengo que desplazarme a lugares montañosos y de difícil acceso. También tengo que hacer instalaciones que se encuentran a varios metros de altura y debo trabajar subida a una escalera. Aun así, me gusta mucho mi trabajo. Cuando estoy en las alturas recuerdo mi infancia, cuando solía subir a los árboles para jugar. En esos momentos me siento bien.

¿En qué consiste tu trabajo?

Suelo trabajar en tres o cuatro instalaciones al día, a menudo en distintos lugares de la comarca y alrededores. Las tareas pueden ir desde llevar la instalación de fibra hasta un domicilio hasta resolver incidencias en la red o activar routers.

¿Eres la única instaladora mujer de la empresa?

Tengo entendido que sí. Todos los compañeros con los que he trabajado siempre han sido hombres. Los clientes suelen sorprenderse; muchos me animan y se sienten orgullosos de que sea una mujer, pero otros desconfían de que tenga la capacidad de hacer bien el trabajo.

¿Cuál ha sido tu secreto para hacerte un lugar en un sector tan masculinizado?

No hay ningún secreto. Ha habido momentos en los que he pasado mucho miedo, pero también he sido muy valiente. Y gracias al coraje, y con mucho esfuerzo, he ido saliendo adelante.

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