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Caos ferroviario

El túnel de Rubí cierra siete semanas el tráfico de trenes de mercancías para acelerar las obras de emergencia

Este paso, cerrado a partir del sábado, es el único punto de acceso al Port de Barcelona para los trenes que llegan desde el resto de Europa

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Unos operarios trabajan en el Túnel de Rubí

Unos operarios trabajan en el Túnel de Rubí / ACN

Barcelona
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El punto más estratégico para el tráfico de mercancías por tren de Catalunya, el túnel de Rubí, volverá a cerrar al tráfico a partir de la madrugada de este sábado, tal como ya hizo durante los primeros días de la crisis ferroviaria del mes de enero. Así lo ha anunciado este jueves el director de Construcción de Líneas de Explotación Este de Adif, Àngel Contreras, que ha explicado que la decisión se ha tomado para acelerar las obras de emergencia que empezaron tras el accidente de Gelida y que deben garantizar la seguridad de la estructura de este paso soterrado clave. El paro durará como máximo siete semanas y, por ahora, se estima que impactará aproximadamente en el 10% de las mercancías que acceden al Port de Barcelona por el norte. 

Contreras ha admitido que "los movimientos" de tierra que se han registrado estas últimas semanas durante las obras en el túnel "no son los más adecuados" y que rebasan los umbrales máximos de seguridad previstos para estas actuaciones. "No significa que la estructura fuera a colapsar, pero sí que hay ciertos riesgos", ha matizado el responsable de la empresa pública encargada de la infraestructura ferroviaria.

El acceso al túnel de Rubí donde está previsto actuar de emergencia para restablecer el pase de mercancías

El acceso al túnel de Rubí. / Albert Segura

Pocos minutos más tarde, la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha añadido que los sensores que monitorizan las obras han recomendado detener el paso de mercancías mientras se trabaja en el interior del túnel por motivos de seguridad. "La lectura de los indicadores de la monitorización que hacemos del túnel recomienda que se pare el paso de mercancías", ha explicado en una atención a los medios en los pasillos del Parlament.

Hasta ahora, como ha explicado Contreras, el dispositivo permitía que los trenes circularan durante 12 horas y que los operarios trabajaran las otras 12, algo que ralentizaba la actuación prevista en la infraestructura, según ha explicado el responsable de Adif, algo que fuentes de Territori aseguran que siempre ha sido seguro. Además del tráfico de mercancías, la decisión retrasa aún más el restablecimiento total de las líneas de Rodalies, ya que por ese mismo punto también circulan trenes de la R8, que por el momento solo circula entre Rubí y Granollers.

Planes alternativos

"La decisión ya se ha comunicado tanto a la Generalitat como al Port de Barcelona", ha asegurado el responsable de Adif, quien ha explicado que se pondrán en marcha varias alternativas, diseñadas con el Executiu, para tratar que el impacto de la actuación sea el mínimo posible. La primera es desviar las mercancías para que puedan entrar por el sur del puerto a través de Lleida, una solución que supone alargar en kilómetros el recorrido pero que permite mantener la operativa ferroviaria. "Los trenes de ancho ibérico podrán desviarse hasta Lleida y circular o bien por la línea de Manresa (R4) o bien por el corredor del Ebro hasta Sant Vicenç de Calders", ha detallado Contreras.

Más complicada es la segunda solución, pensada para los trenes de ancho internacional, que podrán llegar hasta la planta logística de la Llagosta y desde allí trasladar su carga por tierra hasta el Port de Barcelona. Según Paneque, este movimiento se produce habitualmente en franjas nocturnas, por lo que Trànsit ya está analizando su encaje y, en principio, no debería tener un impacto importante en la circulación diaria.

Algunos partidos de la oposición ya han denunciado la "improvisación" de la Generalitat. Es el caso de Junts, que ha advertido al Govern de que el corte puede tener un alto “impacto económico” y “colapsar de nuevo” la AP-7, y ha registrado una batería de preguntas parlamentarias para conocer todos los detalles y consecuencias de la medida. En declaraciones desde el Parlament, la diputada Judith Toronjo ha acusado al Executiu de hacer constantes “cambios de guión” y de actuar sin conocer las “alternativas óptimas que necesitan las mercancías en Catalunya”.

Obras en mayo

Hasta ahora, la actuación de Adif en el túnel ha consistido en afianzar la estructura mediante un refuerzo metálico en los 120 metros más críticos del paso soterrado, que mide un total de 900. De hecho, antes de que la crisis de Gelida hiciera aflorar cientos de puntos críticos de la infraestructura ferroviaria catalana –y obligara a desplegar unos 400 trabajadores de Adif para actuaciones que ya han supuesto un desembolso de 110 millones de euros– ya estaba en marcha la licitación para las obras de mantenimiento de la totalidad del túnel.

"Se prevé tener el contrato para mayo o junio y entonces las obras tardarán más o menos un mes en comenzar", ha aclarado Contreras. En este caso, las obras no obligarán a cerrar el túnel por completo como hasta ahora.

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