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Transformación en la última década

Las mujeres jóvenes lideran el salto a la movilidad sostenible: 10% menos de desplazamientos en coche en 10 años

El estudio de los flujos de la movilidad ha permitido visibilizar los desplazamientos de proximidad: cuando el espacio público mejora, ellas ganan

El bus y metro de Barcelona alcanzan la mejor valoración de los usuarios en su año récord de pasajeros

Brecha de género "brutal" en la bici: solo un 18% de ciclistas mujeres en el área metropolitana, frente al 30% en Barcelona

La mujer es la principal usuaria del transporte público, como reflejan los datos sobre el comportamiento de la población en su movilidad.

La mujer es la principal usuaria del transporte público, como reflejan los datos sobre el comportamiento de la población en su movilidad. / Sandra Román / EPC

Glòria Ayuso

Glòria Ayuso

Barcelona
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La mujer ha cambiado muy poco su modo de desplazarse en los últimos diez años en Barcelona y en Catalunya. Es el colectivo que más apuesta por la movilidad sostenible. Más del 70% de los desplazamientos los realiza en transporte público o a pie, en bici y patinete. De hecho, es ella la que está liderando el abandono del vehículo privado en su día a día de forma más decidida. Hasta los 29 años, ya solo lo utiliza en dos de cada diez desplazamientos (en 2015 era el 30%) en la provincia de Barcelona, según refleja la Encuesta de movilidad en día laboral (EMEF) que elabora la Autoritat del Transport Metropolità (ATM).

Gráfico sobre los cambios en la movilidad de las mujeres entre 2014 y 2024.

Brecha estructural

En cuestión de movilidad, no obstante, "existe una brecha que se mantiene de forma estructural", lamenta Margarita Martínez, doctora en ingeniería civil y profesora del área de Transporte e Infraestructuras de la UPC. Mientras en la etapa de juventud los desplazamientos son un poco más similares independientemente del género, las cosas cambian de forma abrupta a partir de los 30 años. Entonces aparece un patrón constante: ellas sostienen la movilidad cotidiana relacionada con los cuidados, las gestiones y los trayectos cortos, que se realizan a pie y en transporte público. Por contra, "el coche sigue siendo el gran reducto masculino y, aunque la distancia se acorta, existen aun hasta 15 puntos de diferencia", remarca Martínez.

Calidad del espacio público

La experta no duda en calificar el transporte público como "claramente femenino". Las cifras lo corroboran: el 80% de las personas usuarias del bus en el área metropolitana de Barcelona son mujeres. Por el mismo motivo, ellas "son las principales usuarias del espacio público y también las más afectadas por la calidad de las aceras y la seguridad urbana", incide Martínez. Por ello, los cambios que "restan la dependencia del coche", mejoran el transporte y transforman el espacio público para el peatón "tienden a favorecer especialmente la movilidad de las mujeres".

Eso sí, mientras las nuevas generaciones abandonan el vehículo privado, la motorización de la generación del baby boom sí que se aprecia en el hecho de que las mujeres mayores de 65 años utilizan mucho más el coche que el resto.

Infografía sobre la modalidad de transporte por sexo y edad
Infografía que muestra la modalidad de transporte utilizada por diferentes grupos de sexo y edad.

Roles sociales

"La movilidad refleja los roles y las dinámicas sociales", coincide Monika Maciejewska, del Grupo de Investigación en Movilidad, Transporte y Territorio del departamento de Geografía de la UAB. El reto pendiente también es la bicicleta, que es minoritaria entre las mujeres: solo la usan el 18% en el área metropolitana de Barcelona, frente al 30% en la gran ciudad.

La experta en planificación urbanística, seguridad urbana y miembro del Col·lectiu Punt 6, Sara Ortiz, considera que lo que más ha cambiado en la última década es que ahora se estudian los flujos de la movilidad debido a su impacto y la necesidad de mejorarlos. De esta forma, la disponibilidad de datos ha permitido visibilizar también los desplazamientos relacionados con los cuidados, cuando la mirada se ha centrado históricamente solo en la movilidad por trabajo.

"Se ha hecho evidente una diversidad en la movilidad que siempre ha existido. A partir de aquí, las políticas de movilidad están empezando a implementar mejoras”, explica Ortiz. Sin embargo, en los centros de decisión "el espacio está muy masculinizado, y si no estamos en la mesa es más difícil cambiar las cosas", añade la experta en urbanismo y movilidad.

Centros de decisión

Precisamente, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha creado el grupo La Mirada, formado por técnicas de esta institución, que se encarga de aportar una perspectiva de género a sus actuaciones. “Las usuarias del bus son la mayoría y para garantizar la percepción de seguridad estamos instalando paradas bien iluminadas y con paneles transparentes” que ofrecen más tranquilidad al colectivo, explica la consejera de Mobilitat Sostenible del AMB, Elisabet Latorre.

Asimismo, 16 líneas del NitBus metropolitano ya permiten solicitar la parada a demanda, evitando a las pasajeras tener de caminar solas de noche más de lo necesario. "Mejorar la percepción de seguridad y combatir actitudes de violencia machista y racista, que se dan con asiduidad en el transporte público y tienen un impacto directo sobre sus usuarias" es un aspecto clave en el que hay que actuar, corrobora Ortiz.

Acceso a la tecnología

De la misma forma, "las nuevas tecnologías bien aplicadas a la movilidad beneficiarán a todos, pero las mujeres no serán las primeras en adoptarlas", añade la ingeniera experta en movilidad de la UPC. Advierte que "la afinidad por la tecnología de los hombres y su menor percepción del riesgo hará que ellos las prueben primero”.

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