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Patrimonio

Se hunde parte de la masía de la familia de Joan Laporta en el Empordà

Las últimas lluvias habrían afectado gravemente la frágil estructura del edificio situado en la Jonquera donde se encuentra una antigua iglesia de la que se reclama su conservación

Una parte de la masía y la parte alta del ábside de la iglesia se han hundido.

Una parte de la masía y la parte alta del absis de la iglesia se han derrumbado

Una parte de la masía y la parte alta del absis de la iglesia se han derrumbado / Jordi Mestre

Cristina Vilà Bartis

La Jonquera
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Era agosto de 2024 cuando diferentes voces expertas en el románico ampurdanés alertaban de la situación de abandono que sufría la iglesia milenaria de Sant Martí del Forn del Vidre, ubicada dentro de una masía del siglo XVIII en la Jonquera propiedad de la familia Laporta. Aquel grito de atención, que reclamaba la conservación y preservación del templo, uno de los pocos ejemplos que sobreviven en Catalunya de templos con estructura de cabecera trilobulada, generó algunos movimientos en el Ajuntament de la Jonquera para llegar a algún acuerdo con la familia propietaria, pero nada se acabó de concretar, ya que la propiedad es privada. El paso del tiempo y, posiblemente, las últimas lluvias han provocado el peor panorama: el hundimiento de una parte de la masía adosada al ábside. En estos momentos, el acceso a la masía, incluso, “es peligroso”.

Esta masía en la Jonquera, entre la N-II y la vía del TGV, junto a la antigua Via Domitia, está deshabitada desde hace más de treinta años. Hace dos años, el edificio, donde está ubicada la iglesia, ya presentaba un estado ruinoso lleno de pintadas, con los techos hundidos, sin ventanas con cierres y las puertas abiertas. Recientemente, la historiadora del arte, Montserrat Pagès Paretas, que fue conservadora de arte románico del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) desde 1990 hasta 2016, visitó el templo y en un artículo académico, publicado hace poco en la revista Miscel·lània Litúrgica Catalana de la Societat Catalana d’Estudis Litúrgics, plantea la posibilidad de que la iglesia de Sant Martí del Forn del Vidre sea aún más antigua de lo que se creía inicialmente, es decir, que fuera construida antes del 844 y que en época carolingia era una celda de la abadía de Sant Hilari de Carcassona. Esto significaría que se trata de uno de los primeros ejemplos de arte prerrománico en el Empordà. El documento que detalla Montserrat Pagès es “un precepto carolingio otorgado por Carles el Calb al monasterio de Sant Hilari (...) un documento carolingio que no se conocía hasta ahora, de manera que ninguno de los autores que han estudiado la iglesia lo menciona”.

Montserrat Pagès avanza, sin embargo, que el hecho “de que fuera construida como cella memoriae, con carácter funerario, es una hipótesis a tener en cuenta que se debe verificar. Es muy probable que en origen, cuando fue construida, antes de la donación a la abadía de Sant Hilari, ya fuera concebida como celda monástica”. La especialista concluye “que una buena restauración, actualmente muy necesaria, facilite también su estudio arqueológico”. Eso, asegura, aportaría “nuevos datos al conocimiento de esta iglesia tan interesante y excepcional de la arquitectura prerrománica catalana que hoy se encuentra en un estado de conservación muy preocupante”.

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