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Las comunidades estudian el anteproyecto de ley

La ministra de Educación defiende la bajada de ratios en las aulas para mejorar el aprendizaje

"No es lo mismo estar en un aula masificada que en otra donde se pueda atender dignamente a todo el alumnado", asegura Tolón

Un informe de Esade cuestiona la eficacia de reducir alumnos por aula: tiene efecto "pequeño o nulo" en el aprendizaje

Una maestra imarte clase, en una escuela de Barcelona

Una maestra imarte clase, en una escuela de Barcelona / Ferran Nadeu

Olga Pereda

Olga Pereda

Madrid
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La ministra de Educación, Milagros Tolón, ha defendido este viernes la bajada de ratios como una medida que beneficia a los alumnos. “No es lo mismo estar en un aula masificada que en otra donde se pueda atender dignamente a todo el alumnado”, ha asegurado tras dejar claro que tener menos niños y niñas en clase también repercute positivamente en el profesorado: “El bienestar de los docentes tiene también consecuencias en el aprendizaje”.

Tolón, que lleva 74 días en el cargo, ha realizado estas declaraciones antes de reunirse con los responsables de Educación de las distintas comunidades en la conferencia sectorial, que ha estudiado el anteproyecto de ley de ratios y jornada lectiva, una norma que se enmarca en las negociaciones para la reforma del profesorado. El documento, que todavía tiene que ser aprobado una segunda vez por Consejo de Ministros antes de desembarcar en el Congreso y el Senado para su tramitación parlamentaria, decreta un máximo de 18 horas lectivas semanales en ESO y bachillerato y 23 en primaria. Ese tiempo -que ya se aplica en la mayoría de autonomías- se refiere exclusivamente al de la docencia en el aula dado que el horario real de maestros y profesores es más amplio (37,5 horas) e incluye más actividades. Catalunya no es la única autonomía que los cumple, también Euskadi, Aragón, Baleares, Canarias, Comunitat Valenciana, Extremadura, Murcia, Navarra y La Rioja. Otras, como Madrid, los incumplen.

El texto legal también supone una disminución de las ratios, uno de los grandes caballos de batalla de los docentes, que llevan desde la época de los recortes de 2012 reclamando la medida con el objetivo de mejorar el aprendizaje. El proyecto rebaja el número máximo de alumnos por aula a 22 en primaria y a 25 en ESO (frente a los 25 y 30 actuales). Además, los niños y las niñas con necesidades educativas especiales (solo los que tienen discapacidad física, intelectual o sensorial o trastornos severos, como autismo) computarán por dos.

Hasta 2031

La ministra ha asegurado que la futura legislación se aplicará de forma gradual una vez que entre en vigor (el curso que viene) y su despliegue total se producirá en el curso 2031-32. Se trata, según sus palabras, de una demanda “muy esperada” de los docentes. A pesar de que la bajada de ratios es una reivindicación histórica, un estudio de EsadeEcPol publicado este miércoles enfría las bondades de esta medida estrella. Es, según los investigadores, una medida muy costosa y sus efectos en el aprendizaje son "pequeños o nulos". Preguntada por las conclusiones de EsadeEcPol, Tolón ha reiterado que tener menos estudiantes por aula beneficia a docentes y a alumnos y ha explicado que el anteproyecto ya tiene el visto bueno del Consejo Escolar del Estado, el órgano de participación de los sectores más directamente relacionados con el mundo educativo que realiza una labor consultiva, de asesoramiento y de propuesta al Gobierno. “Las políticas educativas deben construirse desde el consenso. Es algo que requiere diálogo, cooperación institucional y, sobre todo, voluntad de acuerdo”, ha concluido.

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