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Sucesos

Diez detenidos por expoliar mil toneladas de lentisco en Tarragona y exportarlo a los Países Bajos

La Guardia Civil remarca que los sospechosos blanquearon 32 millones de euros

Varios detenidos en una operación contra el tráfico de lentisco en Mataró y Reus

Imagen de la operación de la Guardia Civil contra recolectores de lentisco

Imagen de la operación de la Guardia Civil contra recolectores de lentisco / Guardia Civil

Germán González

Germán González

Barcelona
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En los últimos años, el lentisco, un arbusto perenne de gran valor ecológico, se ha convertido en el nuevo oro verde por su importante demanda tanto en jardinería, en el sector ornamental, se usa para elaborar composiciones florales, como en el ámbito farmacéutico por sus propiedades antimicrobianas, cicatrizantes y antiinflamatorias.

Por eso se ha incrementado exponencialmente su extracción ilegal pese a que se trata de planta fundamental para el equilibrio de los ecosistemas mediterráneos. Grupos organizados se dedican a estas recolecciones en terrenos privados y en zonas naturales protegidas, lo que constituye un delito, además del beneficio que obtienen con esta comercialización y la explotación de personas vulnerables para estas tareas.

En una operación contra uno de estas bandas la Guardia Civil ha detenido a 10 personas que conformaban una organización criminal con conexiones internacionales dedicada a la extracción de lentisco en áreas naturales de Catalunya para su posterior exportación a los Países Bajos. Además, tenían un entramado financiero dedicado a blanquear el beneficio generado, que se estima en aproximadamente 32 millones de euros derivado del comercio de lentisco.

Lentisco

Lentisco / Ettore Balocchi

Los agentes han registrado 11 viviendas y sedes sociales de las mercantiles implicadas en Barcelona y Tarragona donde se han localizado más de 160.000 euros en efectivo y varios vehículos de alta gama. En el registro de la nave industrial donde se recibía el lentisco recolectado se han intervenido 6.500 kilos de esta planta. También ha sido bloqueado un millón de euros en cuentas controladas por los investigados, además de 22 coches y 23 viviendas.

La investigación comenzó a finales del 2023, cuando la unidad de protección de la naturaleza de la Guardia Civil, el Seprona, realizó una inspección en una nave situada en Reus (Tarragona). En esa actuación se intervinieron cuatro toneladas de lentisco y se recabó documentación que permitió conocer el modus operandi del grupo. El arbusto era recolectado de forma masiva y sin autorización en distintas áreas naturales de la provincia de Tarragona, algunas de ellas protegidas, como la comarca del Baix Ebre –incluida en la Red Natura 2000- y la Serra de Llabería, declarada Espacio Natural Protegido en 1992.

El material recolectado era transportado en furgonetas hasta la nave inspeccionada, desde donde se organizaba su exportación a Países Bajos. Durante toda la operación, de nombre “Lentina”, la Guardia Civil ha contado con el apoyo operativo de Europol, particularmente en la transmisión de información con las autoridades neerlandesas, lo que permitió identificar el destino final de la mercancía.

Usaban personas vulnerables

Para la recolección del lentisco, la banda utilizaba pequeños grupos de personas, a menudo en situación de vulnerabilidad. También se investiga la muerte de un hombre asociado a la organización investigada en diciembre de 2025 cuando recogía lentisco. Aproximadamente unas 250 personas habrían realizado estos trabajos de retirada de lentisco para las diferentes mercantiles sin estar dados de alta en el Régimen General de la Seguridad Social.

La investigación ha determinado que entre julio de 2020 y diciembre de 2023 habrían recolectado ilegalmente al menos 991 toneladas de lentisco, aunque habrían estado realizando esta actividad al menos desde 2018, logrando un beneficio total de casi 32 millones de euros por su comercio.

El grupo consiguió establecer un entramado empresarial dedicado a ocultar y blanquear el origen de sus beneficios ilegales. Las ganancias obtenidas fueron incorporadas al patrimonio de los implicados, dedicados a obtener bienes muebles e inmuebles con los beneficios.

Un informe pericial inicial elaborado por el Seprona ha valorado el daño ambiental ocasionado por la banda en más de 3,77 millones de euros y que su extracción continuada favorece la fragmentación de hábitats, reduce la capacidad de captura de carbono y disminuye la biodiversidad. Su recolección indiscriminada compacta el suelo, acelera la erosión y los residuos abandonados por los recolectores incrementan el riesgo de incendios forestales.

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