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Publicación en 'Science'

Un equipo de investigadores alumbra una terapia celular personalizada que reduce el alzhéimer en ratones

El estudio logra reducir las placas beta-amiloides típicas de la enfermedad pero no mejorar la capacidad cognitiva, por lo que es un avance preliminar pero prometedor

'Fiebre del litio' en medicina: los avances en alzhéimer impulsan las investigaciones sobre otras enfermedades degenerativas

Imagen de archivo de un banco de cerebros donde se estudian enfermedades como el alzhéimer.

Imagen de archivo de un banco de cerebros donde se estudian enfermedades como el alzhéimer. / José Luis Roca

Patricia Martín

Patricia Martín

Madrid
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Las terapias celulares CAR-T, que consisten en que se extraen linfocitos T de la sangre del paciente, se les añade un receptor llamado CAR y se infunden de nuevo en el paciente para que reconozcan y ataquen las células cancerosas, están dando muy buenos resultados en varios tipos de cáncer, sobre todo sanguíneos. De ahí que su uso se esté probando frente a otras enfermedades, entre ellas el alzhéimer.

En este contexto, un equipo de investigadores de la Universidad de Washington han replicado un modelo de terapias CAR-T en ratones y han logrado reducir las características placas beta-amiloides que se acumulan en los cerebros de los pacientes con la enfermedad. La investigación, que se ha publicado en 'Science', aún es preliminar pero si su uso en humanos diera resultados algún día, podría abrir la puerta al desarrollo de una terapia prometedora.

De forma resumida, Yun Chen y otros investigadores de la Universidad de Washington han modificado astrocitos, células nerviosas en forma de estrella presentes en el cerebro, para introducirles unos receptores artificiales -técnica llamada CAR-, que se han insertado en ratones con alzhéimer para observar qué ocurría. Y el resultado es que los astrocitos modificados han aumentado la eliminación de las placas beta-amiloides. Además, los científicos han descubierto que un único tratamiento temprano en un modelo murino de ratón ha evitado el desarrollo de la patología, con efecto sostenido en el tiempo. Sin embargo, no han observado que este efecto se traduzca en una mejora de la capacidad cognitiva de los animales tratados a los cinco o a los nueve meses. 

Pese a ello, "los resultados establecen una prueba de concepto de que los diseños CAR podrían ofrecer una estrategia potente y potencialmente duradera para eliminar la acumulación de placas y mitigar la progresión de la enfermedad", según los investigadores.

Las limitaciones

No obstante, dada la complejidad del alzhéimer y que se trata de una investigación preclínica, en ratones, la investigación ha sido acogida con prudencia. "Este estudio es una caracterización tan preliminar como prometedora de un cambio de paradigma en el tratamiento de la enfermedad. Los investigadores demuestran que existe la posibilidad de desarrollar terapias personalizadas. De conseguir desarrollar un procedimiento suficientemente efectivo, esta terapia puede resultar adecuada para los pacientes, seguramente aquellos de inicio temprano o aquellos con factores de riesgo importantes, como los miembros de formas hereditarias de la enfermedad", apunta Jordi Pérez-Tur, investigador del Organismo Público de Investigación (OPI) en el Institut de Biomedicina de València del CSIC, en declaraciones a Science Media Centre España.

Pérez-Tur insiste, en cualquier caso, que se trata de un trabajo "muy preliminar", con ratones transgénicos, cuyos resultados no siempre pueden trasladarse a humanos. Además, "el hecho de no haber observado mejora funcional debe enfriar las expectativas a corto plazo". Por todo ello, aunque considera que el trabajo "presenta varios aspectos interesantes", el especialista concluye que "no parece posible que se vea pronto su aplicación rutinaria en la práctica clínica".

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