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Encuesta del CEO

El 40% de los catalanes creen que "más de la mitad" de la población es extranjera (cuando la cifra real es el 25%)

El 45% de los encuestados en el barómetro afirman que su entorno se sentiría incómodo o muy incómodo si uno de los hijos tuviera una relación con una persona de origen magrebí o árabe

Población en Catalunya

Población en Catalunya

Núria Marrón

Núria Marrón

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Los catalanes acusan una percepción distorsionada sobre la inmigración cuando menos por lo que respecta al volumen que representa. Según la 'Enquesta longitudinal. Onada 2025', del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) cuatro de cada diez catalanes creen que "más del 50% de la población en Catalunya" ha nacido en el extranjero, cuando la cifra real desciende en picado hasta el 25,1%, según el censo anual del INE a 1 de enero de 2025.

Seguramente amplificada la dimensión por el aumento de los discursos que inflacion la inmigración, cabe decir que solo el 6% de los encuestados por el barómetro ajustan el porcentaje a la realidad. Se acercan a él el 12% de encuestados, que lo sitúan entre un 26% y un 30% y, por abajo, el 10% que lo coloca entre el 16% y el 20%.

Este gráfico muestra el porcentaje de personas que viven en Catalunya y que han nacido fuera de España.

Más allá de la significativa distorsión del volumen, el barómetro no pulsa la crisis de convivencia que se ha convertido en mantra de formaciones políticas que son o en ocasiones resbalan hacia el discurso antimigratorio. De hecho, el gran grueso de encuestados se sitúan en un punto intermedio a la pregunta de si la llegada de población extranjera ha convertido ahora Catalunya en un lugar mejor o peor para vivir. Del 0 al 10, también se posicionan en un 5,4 ante la pregunta si la diversisad ha enriquecido la vida cultural y en un 6,3 si el factor migratorio es positivo para la economía.

Islamofobia

Un descenso muy mínimo –de apenas décimas– se registra en la tolerancia general ante que los hijos tengan relaciones afectivas con personas de otros orígenes. Por ejemplo, el 64% de los encuestados consideran que su entorno se sentiría "cómodo o muy cómodo" si uno de sus hijos mantuviera una relación amorosa con una persona negra (frente a la incomodidad del 17%); el 62% se sentiría igual con una persona de origen latino y un 67% con una de originaria de Asia oriental.

La islamofobia sí asoma en el barómetro ante la misma pregunta. El 45% de los encuestados afirman que su entorno se sentiría incómodo o muy incómodo si uno de los hijos tuviera una relación con una persona de origen magrebí o árabe. Del 0 al 10, la tolerancia ante este hecho ha descendido del 5,4 en 2023 al 4,8 en 2025.

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