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Salud

Isabel Quiroga, la cirujana del primer bebé inglés gestado en un útero trasplantado de donante fallecida: "Abre las puertas a mucha gente"

Es un procedimiento experimental que permitió a Grace Bell, que nació sin útero, ser madre de Hugo Richard en diciembre

Vall d'Hebron realiza el primer trasplante de cara del mundo con una donante fallecida por eutanasia: "Ya puedo tragar y hablar"

La doctora Quiroga porta en brazos a Hugo Richard, tras la cesárea.

La doctora Quiroga porta en brazos a Hugo Richard, tras la cesárea. / Womb Transplant UK

Ana Blasco

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Cuando una vida acaba, a veces, a las familias en duelo les proporciona cierto consuelo que su pérdida sirva para dar vida. En verdad, para salvarla o prolongarla. Ahora, también se está abriendo la puerta a que ayude engendrarla. A mediados de diciembre, llegó al mundo el primer bebé nacido en Reino Unido tras un trasplante de útero de una donante fallecida y, según la información disponible, el tercero de Europa. Y una de las artífices de esta hazaña es la cirujana viguesa Isabel Quiroga Giráldez, responsables clínica de recuperación de órganos en el Centro de Trasplantes de Oxford.

Ha nacido tan solo diez meses después de otro gran hito del equipo de investigación de trasplantes de útero del Reino Unido y la organización benéfica Womb Transplant UK, que la doctora Quiroga codirige junto con el doctor Richard Smith: el nacimiento de la primera bebé en Reino Unido tras un trasplante de útero vivo.

Ha querido el azar que ambas madres se llamen Grace. Sus hijos milagros llevan el nombre de estos dos médicos que trabajan para lograr que mujeres que nacieron sin útero o no es funcional por alguna patología puedan gestar vida: Amy Isabel y Hugo Richard.

Grace Bell, de treinta y pocos años, nació sin útero por el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser. Afecta a una de cada cinco mil mujeres. Cuenta la doctora Quiroga que, generalmente, las niñas se desarrollan con normalidad porque tienen ovarios. Su condición se descubre en la pubertad cuando no les baja la regla. «Llega un momento que la madre le lleva al médico y se lo ven con una simple ecografía. Es un diagnóstico tan fácil de completar como devastador», explica la doctora.

Ese trauma inicial de sentirse que «nunca van a ser como las demás», se complica más cuando crecen. «Es muy complicado por las relaciones personales. Las madres se sienten muy culpables. Es muy difícil cuando las hermanas empiezan a tener hijos; es un poco como si faltara esa alegría. Y si tiene novio, ¿no se lo dice? ¿Se lo dice? ¿Cuándo se lo dice? Es muy complicado», expone la doctora Quiroga.

Este síndrome no es la única indicación para un trasplante de útero. Hay otros: cáncer de cuello uterino, de endometrio, un legrado muy agresivo tras un aborto... «Se calcula que en Reino Unido, que somos 70 millones, puede haber 15.000 mujeres afectadas por esta infertilidad uterina», destaca la cirujana.

Ellos investigan para darles opciones. Ya han hecho dos trasplantes de donantes vivas y tres fallecidas, de los que han nacido estos dos bebés (en los otros casos siguen con tratamientos de fertilidad). La primera de las modalidades la hacen ya como un desarrollo clínico.

La segunda la están desarrollando en el marco de un ensayo clínico con el que pretenden llegar a diez casos. Está aprobado por la Autoridad de Investigación Sanitaria del Reino Unido, no forma parte de la donación rutinaria. Es más complicada logísticamente que un trasplante de donante vivo, porque no pueden decidir la fecha y prepararlo todo con tiempo o pueden estar muy distantes, pero «abre las puertas a mucha gente», sostiene la doctora y detalla: «A todas aquellas que no tienen un donante vivo o para que una persona sana no tenga que pasar por el riesgo de una operación».

Grace Bell, con su pareja Steve Powell, ya había empezado a buscar un vientre de alquiler (en Inglaterra es legal, aunque se prestan pocas mujeres para estos embarazos subrogados en comparación con la demanda) cuando recibió la llamada de la Womb Transplant UK, en cuyo programa se había anotado. Le trasplantaron el útero en junio y Hugo Richard nació por cesárea en diciembr

«Grace es una persona tan impresionante, que cuando llegamos el día de la cesárea se me echó a los brazos, me dio un beso, se puso a llorar y me dijo: 'Estoy tan contenta, pero tan triste también por la familia de mi donante», recuerda la doctora. En un comunicado del Imperial College Healthcare, donde se desarrolló el proceso, Grace cuenta que se acuerda cada día de la donante y su familia. «Su amabilidad y generosidad hacia una completa desconocida es la razón por la que he podido cumplir el sueño de mi vida de ser madre», trasladó y añadió: «Mi esperanza es que algún día esta opción de ser madre sea mucho más accesible, para que otras puedan tener la misma oportunidad que yo he tenido». Por su parte, la familia de la donante ha expresado un «tremendo orgullo por el legado» que deja su hija, por cómo «ha dado a otras familias el precioso regalo del tiempo, la esperanza, la curación y ahora la vida». 

«España es puntera en donaciones, es idónea»

El primer trasplante de útero que resultó exitoso se realizó en Suecia. Gracias a él nació una bebé en 2014. No hay registros que permitan saber cuántos trasplantes se han realizado y, como se calcula que fallan los órganos en uno de cada cuatro, hay equipos que no los comunican. Que se hayan informado, señala la doctora Quiroga que se han realizado unos 140 o 150 en el mundo, de los que habrán nacido unos 60 o 70 niños.

En España solo se han llevado a cabo algunos trasplantes de útero de donante viva. «Con la cantidad de donaciones que hay en España, que es puntero en esto, estaría en una situación idónea para desarrollarlo», opina.

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