Entender Más
Pepita Bernat Bosch, 106 años: "Si después de muerto se estuviera tan bien, alguien habría vuelto para contarlo"
Pepita celebrando 105 años bailando en La Paloma
Longevidad saludable: la dependencia se puede evitar

Realización general: Jordi Otix
Nació en Barbens, un pequeño pueblo de Lleida, en el seno de una familia numerosa de siete hermanos. Fue la única que creció en Barcelona, ciudad que marcaría su vida. Se enamoró dos veces y emigró a Suiza para huir de un matrimonio del que siempre se ha arrepentido. A lo largo de los años ha mantenido intacto el espíritu positivo y luchador que ha definido su carácter. Hoy, con 106 años y una salud y lucidez envidiables, asegura que el mejor consejo para vivir tanto y tan bien es sencillo: hay que bailar, porque moverse es fundamental.
-Nació en LLeida pero se crió en Barcelona. Cuénteme eso.
-Éramos siete hermanos y a mí me enviaron a Barcelona, me acogió una familia rica. Cuando estalló la guerra me llevaron de nuevo al pueblo porque tenían mucho miedo en la ciudad. Una bomba había matado a una tía. Recuerdo el miedo al estallar las bombas, terrible.
-¿Hay más recuerdos de aquellos días de guerra?
-En casa de mi tía revolucionaria, hermana de mi madre, que era de un partido que se llamaba POUM, conocí al joven Francesc Macià. Vi como escondían las pistolas en el fogón de carbón apagado, al fondo, y encima colocaron una olla. Allí nadie las podía encontrar.
-Ha tenido tiempo para amar, mucho. ¿Hablamos de hombres?
-He tenido tres relaciones. Dos me enamoré y una me casé sin estar enamorada. Me casé por amor propio, por despecho. Acababa de salir de una relación con mi novio oficial, estaba destrozada.
-¿Qué pasó?
-La familia en la que estaba acogida nos obligó a dejarlo. Él también vivía allí. Éramos muy jóvenes. Nos enamoramos locamente, pero esa es una historia muy honda. Lo quise mucho pero ya no porque duele porque a los 73 años me volví a enamorar. Fue esa segunda vez. Un amor quitó la pena del otro.
-Quizás puede enamorarse una tercera vez.
-¿Cómo me voy a enamorar a los 106 años? Ahora ya no, eso seguro. He vivido intensamente y ahora empiezo a retirarme un poco, pero no crea que mucho. Cada domingo por la tarde voy a bailar a La Paloma, me encanta bailar. Hay que moverse, yo me he movido siempre. Bailar no me lo va a quitar nadie, mientras pueda. ¡Bailen!
-¿Cómo conoció a su marido?
-Mi novio y yo paseábamos por una calle cada día, poca cosa más podíamos hacer. Un chico estaba apoyado siempre en una puerta y nos veía pasar. Un día me vio sola y me preguntó dónde estaba él. Le dije que lo habíamos dejado. Pasaron los días, me invitó a un café, y así empezó todo. A los tres meses nos casamos.
-Está claro que no lo quiso, pero ¿lo pasó mal?
-Nunca me maltrató físicamente, de palabra un poco. No era un mal hombre, era un pobre hombre, un pusilánime. Lo pasé mal emocionalmente por eso, porque no lo quería. No tuvimos hijos.
-¿Se arrepiente de haberse casado con él?
-Sí, pero me dio pie para hacer otras cosas. Lo abandoné cuatro veces. Las tres primeras me encontró, y estaba obligada a volver. Era eso o la comisaría. A la cuarta le dije “no me encontrarás nunca más”. Me marché bien lejos a Suiza. Trabajé de nurse de cuatro niños.
-¿Y después?
-Volví con ahorros y muy bien preparada. Pero tuve que ponerlo todo a nombre de él. Las mujeres no podíamos tener nada a nuestro nombre, ni una cuenta en el banco. Y monté un negocio tras otro. Todos fueron bien pero a base de trabajar mucho, eso sí.
-Cuénteme de esos negocios.
-El primero fue un chiringuito en la playa y después un restaurante. Más adelante una carnicería. La monté en una cuadra y quedó preciosa. Entonces compré este piso en el que vivo ahora, junto a La Rambla, que era una peluquería. Funcionó de maravilla. A partir de 1975, con la democracia, ya pude ponerlo todo a mi nombre. Él se murió, habíamos estado juntos 36 años en total, y al final lo cuidé, tenía un cáncer.
-Cada domingo va usted a bailar a La Paloma.
-Sí, aquello es mi casa. Voy a bailar allí desde que tenía 16 años, con tres amigas. No teníamos edad para entrar, pero el portero nos colaba. '¡Solo una hora!' nos decía. Pero qué va, nos quedábamos mucho más rato. Todavía íbamos al colegio de monjas con batas de rayas y calcetines hasta las rodillas. No me gustaban las monjas, nunca he sido religiosa.
-¿Cómo, en qué pasa ahora las horas?
-Voy a un Centro donde hago gimnasia, bailo, recito… Siempre he recitado, me gusta mucho, y leo mucha poesía. Hay que hacer cosas, no hay que quedarse nunca quieta.
-¿Teme a la muerte?
-No, para nada. No me quiero morir ¿eh? Pero miedo no me da. Y no creo que después de la vida haya algo, nadie que se haya muerto me ha telefoneado, nadie me ha venido a contar nada. Si después de muerto se estuviera tan bien como quieren hacer pensar, alguien habría vuelto para contarlo. Yo no creo en nada, solo en la vida. Y en una vida optimista y positiva.
-Si le pido el mejor momento de su vida…
-La primera vez que me enamoré, sin duda. La ilusión de entonces, si lo pienso puedo revivir hasta las sensaciones, aquel primer momento que se me declaró, nunca se me ha borrado su imagen.
-¿Qué no le gusta del mundo hoy?
-La juventud de ahora, no me gusta nada., no se puede aguantar. Hacen lo que les da la gana y no tienen respeto por nada. Parece que les da igual todo, pero si hacen pipí en una esquina de la calle. Les faltan límites, vergüenza. Y la gente no se mira, caminan mirando la pantalla. Les interesan las aplicaciones, poca cosa más. La educación lo es todo, y si la tienen, no la usan.
-¿Cómo ve la situación política en España?
-Fatal. El PSOE actual no es progresista, me ha decepcionado. Piensan poco en los demás, nos exprimen demasiado. Pero si la gente no puede vivir. Tendrían que ocuparse más de los mayores, hay gente sin autonomía, sin recursos y sin ayudas reales.
-¿Qué borraría del pasado?
-No sé qué decirle… Ya sé, no me casaría con quien lo hice.
Suscríbete para seguir leyendo
- La revuelta de los usuarios de patinetes contra el nuevo seguro obligatorio: 'Es un ataque a la movilidad sostenible
- Renfe creará una empresa de autobuses para ahorrar entre 9 y 13 millones de euros al año
- La regularización del patinete en España: los 7 millones de propietarios deberán pagar entre 80 y 250 euros
- La Organización Meteorológica Mundial avisa: El Niño traerá temperaturas récord de calor este 2026
- Caos antes de las obras: una incidencia en los túneles del Garraf deja trenes detenidos durante más de una hora
- Protecció Civil activa la alerta de su plan frente a inundaciones ante unas lluvias que podrían descargar 100 litros por metro cuadrado
- De L'Hospitalet a El Prat, Vic o Tàrrega: Catalunya ensaya una gestión educativa adaptada a cada territorio
- Marta, adicta al sexo: 'No buscaba placer, buscaba no sentir