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Talento rechazado

Anuar Rabat, DJ, denuncia que no quisieron contratarlo por su color de piel: "Pesa más el color que el talento"

Anuar Rabat, que llegó a Puigcerdà con seis meses de vida, denuncia que una discoteca no quiso contratarlo como DJ porque "no encajaba con el estilo de clientes"

Anuar Rabat, haciendo de DJ en un local.

Anuar Rabat, haciendo de DJ en un local. / Rosa Laguarda

Meritxell Comas

Puigcerdà
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Anuar Rabat llegó a Puigcerdà con tan solo seis meses de vida procedente de Etiopía, después de que sus padres - que siempre habían vivido en la capital de la Cerdanya - lo adoptaran. "Soy de Puigcerdà de toda la vida", defiende este joven de 20 años. Una perspectiva que, sin embargo, "no todo el mundo comparte".

Y es que el verano pasado, cuando fue a llamar a la puerta de una discoteca de la comarca para ofrecerse como DJ (ya había pinchado en otros locales y eventos de la zona y "todo había sido normal, como tiene que ser"), se encontró con el primer golpe de racismo vivido en su propia piel: "Fui a hablar con los responsables de la discoteca y me presenté, aunque es un decir porque la Cerdanya es tan pequeña que aquí todos nos conocemos; les dije que me gustaría hacer una prueba para poder pinchar algún día en su local, pero me dijeron que yo no encajaba con el estilo de clientes que tenían", denuncia. Ante esto, lamenta que "me juzgaron por el color de mi piel sin ni siquiera darme la oportunidad de demostrarles que mi música valía la pena", y añade que "si me hubieran dejado hacer una prueba y luego me hubieran dicho que mi música no encajaba, lo habría entendido, faltaría más, pero no quisieron ni escucharme".

"Evitaban el tema"

Y es que asegura que "no quisieron que una persona negra se pusiera en medio de todo blancos y los hiciera bailar y disfrutar". Resignado con la respuesta, intentó pedirles más explicaciones, pero "evitaban el tema": "No llegaron a decirme que no me querían porque era negro, pero tampoco hacía falta porque estaba muy claro que era por eso; de hecho, lo notas enseguida, lo que pasa es que nadie se atreve a ponerlo en palabras porque queda mal", lamenta. Por otro lado, asegura que "no es una discoteca elitista, va gente normal y corriente de Barcelona, pero también de la Cerdanya".

Con todo, señala que "soy adoptado, pero en la Cerdanya, que es mi casa, no me dan trabajo porque soy negro". Una situación que le genera una "impotencia enorme" porque "soy tan de la Cerdanya como cualquier otra persona que haya vivido aquí toda la vida", remarca.

"Microrracismos" en el metro

Esta era la primera vez que vivía una discriminación racista de esta magnitud. "Cuando voy en metro - durante el curso vive en Barcelona porque estudia un ciclo formativo de Grado Superior en Coordinación de Emergencias y Protección Civil -, a veces noto que la gente se aparta, se incomoda al verme cerca y se agarran la cartera; quizá eso sea microrracismo, pero por suerte no me pasa cada día, solo en contadas ocasiones".

Anuar Rabat, sin embargo, ha contado con la complicidad de otros locales y promotores, que han confiado en su valía musical. Esto ha hecho que, con solo 20 años, ya haya actuado en festivales como el Summerfest Cerdanya, así como también fuera de la comarca, en locales de Barcelona, la Seu d’Urgell o incluso Dublín. También ha llevado su talento a las pistas de esquí de Masella y Grandvalira, en Andorra.

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