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Brote de peste porcina

Solo quedan una decena de jabalíes vivos en la zona cero: el operativo se centra ahora en Collserola

La densidad de ejemplares en el área metropolitana de Barcelona es mucho más elevada de lo que se pensaba hasta el momento

La peste porcina anota otros 33 positivos, lo que eleva a 195 los jabalíes muertos por el virus en Catalunya

Los agentes caninos, aliados en el control de la peste porcina.

PI STUDIO

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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El brote de peste porcina africana (PPA) en Catalunya entra en una fase decisiva tras semanas de capturas, controles y restricciones en el entorno del foco. El Govern mantiene el perímetro de vigilancia y las medidas en 16 municipios afectados total o parcialmente, mientras ultima un plan para intensificar las capturas de jabalíes en los 20 kilómetros alrededor del punto de origen.

En este contexto, el operativo ha logrado un paso adelante en el área más próxima al foco. Según información a la que ha accedido EL PERIÓDICO, apenas quedan una decena de jabalíes vivos en la zona cero cercana a Bellaterra (Cerdanyola del Vallès), cuando hace dos meses se contaban cientos de ellos. En concreto, todos los animales detectados en este radio han sido capturados y analizados o bien localizados muertos y sometidos igualmente a control sanitario.

Panorámica

Se trata de un avance relevante para el objetivo de cortar la circulación del virus, pero también abre la etapa más compleja de la intervención. Los responsables del dispositivo, comandado por el Departament d'Agricultura, Ramaderia Pesca i Alimentació y el de Interior i Seguretat, asumen que abatir a esta decena de ejemplares será más difícil que las capturas masivas realizadas hasta ahora.

Menos densidad

Cuanta menos densidad hay, más se dispersan los individuos, más cambian sus rutinas y más complicado resulta cerrar el cerco. Es una paradoja habitual en este tipo de operativos: el éxito inicial reduce el número de animales, pero obliga a una búsqueda mucho más precisa para localizar a los últimos.

Para ello, se han intensificado los recuentos y la vigilancia con drones equipados con visor nocturno y cámara térmica, que permiten detectar animales por su temperatura, en contraste con el ambiente, y seguir su actividad en condiciones de poca luz.

Estos vuelos se complementan con capturas sobre el terreno y con el despliegue de jaulas trampa, un método que está dando resultados porque los cebos atraen a grupos completos. A estas jaulas pueden acudir familias enteras de jabalíes, lo que permite retirar varios ejemplares en una sola intervención y analizar rápidamente su situación sanitaria.

Densidad elevada en Collserola

El dispositivo, además, ha reorientado su prioridad territorial. Tras constatar que algunos jabalíes positivos se desplazaron hacia el Baix Llobregat, la densidad que preocupa ahora se concentra en Collserola, el gran corredor verde que bordea Barcelona y donde la presencia de estos ungulados es elevada.

Los Agents Rurals tienen el encargo de dejar sin presencia de jabalí el área crítica para crear una franja de seguridad y reducir al mínimo la posibilidad de extensión del virus a nuevas zonas. Fuentes de la Generalitat conocedoras del operativo aseguran que en este territorio se ha observado una densidad de jabalís mucho más elevada de la esperada. Es decir, de la que se tenía estudiada hasta el momento.

Fuera del radio de 20 kilómetros, el más amplio definido en este episodio, las capturas las realizan principalmente los cazadores, aunque el peso del dispositivo recae en los Agents Rurals. De momento, pese a los positivos detectados en Molins de Rei y Sant Feliu de Llobregat, no se ha detectado ningún animal que haya superado las barreras que limitan los pasos de fauna y, según las fuentes consultadas, todos los positivos continúan dentro del perímetro de vigilancia.

195 ejemplares positivos

La fotografía actual combina un cierre casi completo del foco inicial con una presión creciente en el entorno metropolitano, donde el control es más difícil por la mezcla de espacios forestales, infraestructuras y áreas urbanas. El Govern insiste en que el objetivo es crear "zonas blancas" y reducir drásticamente la población de jabalí en el radio más cercano para cortar la transmisión.

La última actualización realizada por el conseller Òscar Ordeig deja un balance 33 nuevos jabalíes positivos, todos dentro del área considerada de alto riesgo (de 20 kilómetros) y sitúa en 195 el total de casos de los cerca de 1.000 analizados. El dispositivo también se ha reforzado con más coordinación con el Ministerio, la Comisión Europea, el sector y los comités científicos, pero Ordeig recuerda que será un proceso "largo": "En un mes no lo habremos resuelto, en Bélgica el proceso se alargó más de dos años".

Por ahora, la inversión en los cierres perimetrales es de 10 millones de euros, pero Interior i Seguretat ya trabaja para dotar de más presupuesto al dispositivo. De esta forma, se podrá asegurar que los animales no "saltan" hacia otros espacios naturales como las montañas del Ordal y el macizo del Garraf.

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