Investigación de la Autónoma de Madrid
Proteínas de origen vegetal y grasas saludables son un escudo para esquivar enfermedades crónicas en la edad adulta
Una investigación universitaria concluye que la calidad de los carbohidratos proteínas y grasas es más determinante que su cantidad para prevenir la aparición simultánea de diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer o demencia
Julio Basulto, dietista-nutricionista: "Es peor obligar a comer a tu hijo una manzana que permitirle tomar una Coca-Cola"

Puesto de legumbres, alimento rico en fibra y proteínas, en un mercado de Madrid. / David Castro

Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) concluye que la calidad de los carbohidratos, proteínas y grasas -conocidos como macronutrientes- es más determinante que su cantidad para prevenir la aparición simultánea de varias enfermedades crónicas. El trabajo, basado en el seguimiento durante más de diez años de más de 112.000 adultos, muestra que las dietas bajas en carbohidratos o grasas solo se asocian a beneficios para la salud cuando se sustentan en macronutrientes de alta calidad nutricional.
"Optar por fuentes más saludables de macronutrientes puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas a medida que envejecemos"
Los carbohidratos saludables (fibra incluida) vienen de las legumbres, los frutos secos, las verduras, las frutas y los cereales integrales. Pescado, huevos y lácteos aportan al organismo proteínas (saludables) mientras que el aceite de oliva, el aguacate y el pescado azul son fuentes de grasas 'buenas'.
Liderado por investigadores del departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública y Microbiología de la UAM, el estudio certifica que la calidad de los macronutrientes es más determinante que su cantidad a la hora de prevenir la aparición de múltiples enfermedades crónicas. La investigación disecciona, a lo largo de más de una década, la relación entre distintos patrones dietéticos y el riesgo de que adultos de mediana y avanzada edad desarrollen multimorbilidad. Es decir, coexistencia de dos o más enfermedades crónicas o trastornos en una misma persona. Por ejemplo, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, depresión o demencia
La multimorbilidad es una condición cada vez más frecuente en poblaciones envejecidas. Su creciente prevalencia supone un importante desafío para los sistemas de salud, ya que se asocia con una peor calidad de vida, mayor dependencia y un aumento del gasto sanitario.
Publicado en 'The Journals of Gerontology: Series A', el estudio evaluó de forma prospectiva la relación entre las dietas bajas en carbohidratos (LCD, por sus siglas en inglés) y las dietas bajas en grasas (LFD) y el riesgo de multimorbilidad. A diferencia de investigaciones previas, el trabajo no se centró únicamente en la cantidad de macronutrientes, sino también en su calidad nutricional, distinguiendo entre versiones saludables y no saludables de estas pautas dietéticas.
Para ello, los investigadores analizaron datos de 112.710 personas de entre 40 y 70 años, con un seguimiento superior a diez años. Durante ese periodo se evaluó la aparición de multimorbilidad, definida como la presencia de al menos dos de nueve enfermedades crónicas previamente seleccionadas.
Los resultados muestran que, en términos generales, seguir una dieta baja en carbohidratos o baja en grasas no se asocia por sí mismo con un mayor o menor riesgo de desarrollar multimorbilidad. Sin embargo, cuando estas dietas se basan en macronutrientes de baja calidad nutricional, el riesgo aumenta de forma significativa.
Las dietas con mayor presencia de proteínas de origen animal y grasas de baja calidad se asociaron con una mayor probabilidad de desarrollar múltiples enfermedades crónicas. Por el contrario, los menús que priorizan macronutrientes de mayor calidad, como las proteínas de origen vegetal, se relacionaron con un menor riesgo.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que no solo la cantidad, sino también la calidad de los macronutrientes desempeña un papel clave en el envejecimiento saludable.
“Nuestros resultados indican que no basta con reducir o aumentar determinados macronutrientes en la dieta. Es fundamental tener en cuenta su calidad», explica Aitana Vázquez Fernández, investigadora predoctoral de la UAM y primera autora del estudio. “Optar por fuentes más saludables de estos macronutrientes podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas a medida que envejecemos”, concluye.
Suscríbete para seguir leyendo
- La nueva revolución alimentaria es volver a la comida de las abuelas: 'Ellas ya practicaban un modelo sostenible
- Los médicos de familia, sobre el aumento de las bajas laborales por salud mental: 'No es un abuso del trabajador
- Los maestros y profesores catalanes serán los terceros mejor pagados de España, según el Govern
- Un equipo de médicos describe un caso clínico 'extremadamente inusual': una complicación cardiaca asociada a una anestesia habitual
- Los expertos ven inviable elevar la R1 de Rodalies como propone Puente y defienden proteger el actual trazado
- Científicos de EEUU afirman haber copiado el cerebro de una mosca en un ordenador: 'Ahora vive en una simulación
- Hospital Vithas Barcelona: un modelo sanitario transformador
- Los embalses del Ebro vuelven a abrir compuertas en la 'operación sedimentos': 'Esta crecida será muy útil para los investigadores