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Crianza tardía

Pierre, catalán de 91 años, se convierte en padre por séptima vez y reabre el debate sobre los límites de la paternidad

Pierre Sablé tuvo seis hijos anteriores con seis mujeres diferentes

La primera 'generación sin hijos' encara el "fantasma de la vejez": el 20% de adultos de 55 a 64 años no han sido padres

Un adulto sostiene la mano de un bebé.

Un adulto sostiene la mano de un bebé. / Archivo / 123rf

Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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Pierre Sablé, de 91 años, se convirtió en padre por séptima vez el pasado jueves día 12. Catalán residente en los Pirineos Orientales (Francia), Sablé lleva tres años con su pareja Aïcha, de 39 años, que ha dado a luz a una bebé, a la que han llamado Luisa Maria.

El nonagenario ya era padre de seis hijos de seis mujeres diferentes. Su hija mayor ya tiene 60 años y la menor, siete meses. Carole, Julie, Pauline, Céleste y Jeanne son el nombre de sus cinco hijas; su único hijo varón falleció. 

Todas su exparejas eran bastante más jóvenes que él y, a pesar de las complicadas relaciones que ha tenido con ellas, él sigue manteniendo el contacto con todas sus hijas, sin importar la edad o la distancia

La vitalidad de Pierre

En una entrevista concedida al medio francés 'L’Indépendant', el catalán ha resumido su largo árbol genealógico: su primera mujer fue Liliane, que dio a luz a Carole. Diez años después, Eliane tuvo a Julie. Corinne, ya fallecida, fue madre de Pauline hace 35 años. Cinco años después nació Céleste y Fabienne dio a luz a Jeanne Sablé, de 24 años y campeona de salto ecuestre.

Pierre Sablé ha llevado un estilo de vida activo desde siempre. Es un apasionado del deporte, ya que practica el esquí, snowboard, va en bicicleta e, incluso, participa en maratones.

De hecho, ha completado algunas de las carreras más famosas, como la de Nueva York, Los Ángeles o Roma, en la categoría de mayores de 80 años. Según él, el deporte y la constante actividad física le ayudan a mantener la vitalidad y la salud

Su edad no le limita

Muchas personas piensan que esta paternidad tan tardía no le permitirá hacer de padre el tiempo que debería, ya que, aunque llegara a los 100 años, Luisa Maria solamente tendría 10.

Sin embargo, Pierre ha afirmado que “en este mismo segundo hay cientos de millones de personas muriendo o sufriendo por accidentes. Muchos otros niños están abandonados por sus padres… y ella nunca será abandonada”. Por lo tanto, “vivo el aquí y el ahora; lo importante es que la niña se sienta amada y nunca abandonada”, añade. 

A diferencia de muchos casos de paternidad tardía, el nonagenario rompe todos los clichés. Ahora que no trabaja, puede volcarse completamente en la familia, procurando estar presente para todas sus hijas. “Puede que haya fracasado en mis matrimonios anteriores, pero suelo decir que triunfé con mis hijas”. 

Por si fuera poco, Aïcha, su actual pareja, destaca que es un buen padre y compañero de vida, y que es feliz con él.