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Un mes del accidente de Gelida

Rodalies tendrá la próxima semana 200 tramos con limitación de velocidad: la mitad derivados del temporal

Se trata de una cifra ligeramente más elevada que la semana anterior, cuando se registraron 193

El Ministerio de Transportes preveía acabar febrero con 100 restricciones

El corte de los túneles del Garraf: el próximo reto de movilidad al sur de Barcelona

Ambiente en la estación de Sants, en Barcelona, durante uno de los retrasos de Rodalies tras el accidente de Gelida. Foto de archivo

Ambiente en la estación de Sants, en Barcelona, durante uno de los retrasos de Rodalies tras el accidente de Gelida. Foto de archivo / Jordi Otix / EPC

Barcelona
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Las Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) han pasado a formar parte del vocabulario del grueso de los usuarios de Rodalies desde el accidente de Gelida. Estos tramos, en los que los trenes avanzan a menor velocidad debido a alguna incidencia presente en la infraestructura, están detrás de la mayoría de los retrasos de las líneas de la red ferroviaria catalana que están operativas. Esta semana los maquinistas han tenido que reducir el ritmo de su material móvil en 193 puntos de la red. La semana que viene, según prevé un documento al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, aumentará ligeramente hasta los 200.

Mapa que muestra las Limitaciones Temporales de Velocidad en la red de Rodalies

El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, aseguró que aproximadamente la mitad de estas limitaciones están vinculadas a las obras de emergencia que se están produciendo en la red de Rodalies –y que han supuesto un desembolso de cerca de 100 millones de euros de las arcas públicas y el despliegue de 400 trabajadores de Adif–. Santano prevé que la mitad de los 200 tramos desaparezcan para finales de febrero y que el resto, ligado a actuaciones o incidencias que ya estaban en marcha antes de la crisis, lo haga para finales de abril. El secretario de Estado, en una rueda de prensa conjunta con la consellera de Territori, Sílvia Paneque, no descartó que fueran apareciendo algunas restricciones más, aunque apuntó a que el 90% estarían resueltas para finales de año. No obstante, parece difícil que en apenas 10 días se resuelvan 100 de estas restricciones, por lo que todo apunta que las afectaciones persistirán más allá del calendario fijado.

Sea como fuere, que un centenar de las limitaciones de velocidad que eternizan algunos de los trayectos de Rodalies estos días ya estuvieran activas antes del accidente deja entrever que algunas de estas restricciones de velocidad se han vuelto "endémicas", en palabras de Adrià Ramírez, presidente de la asociación Promoció del Transport Públic. "Muchas de las limitaciones previas a la actual llevan meses o incluso años", explica Ramírez, que asegura que hay personas que "llevan viendo la misma grieta desde hace dos años".

"La velocidad de resolución de estas limitaciones temporales es muy lenta, y es uno de los problemas realmente graves de la red", asegura Ramírez, quien considera que la solución al problema es fácil. "Es una de estas actuaciones que no requieren grandes inversiones, sino más mantenimiento", resume. Si hasta ahora no se ha hecho más por lidiar con estas restricciones es porque ampliar los presupuestos de conservación de la infraestructura "no corta cintas" y porque la mejora de las limitaciones de velocidad temporal no entra dentro del juego político habitual de Rodalies.

R15 y RL4, de las más afectadas

El mapa de las Limitaciones Temporales de Velocidad pone de manifiesto que todas y cada una de las líneas de Rodalies y Regionals están afectadas por ellas. La más perjudicada es la R15, que, de hecho, concatena tantas restricciones en tan pocos kilómetros de vía que "no tiene sentido comercial", en palabras de la consellera Paneque, ofrecer el servicio de tren. De momento, el tramo entre Reus y Riba-Roja se salva con un bus sustitutorio.

Otras de las líneas más maltrechas son la RL4 –reabierta y obligada a volver a cerrarse este fin de semana–, el tramo de la R4 donde se produjo el accidente de Gelida, los Túneles del Garraf de la R2 o el tramo Blanes-Maçanet de la R1, donde todavía circulan buses complementarios de Renfe.

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