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Siniestro en Osona

La comunidad musulmana de Manlleu empieza el Ramadán de luto por la muerte de los cinco jóvenes

El colectivo apela a la empatía tras la tragedia: "Como vecinos y comunidad, nos unimos en señal de luto y solidaridad"

La tragedia de Manlleu golpea el instituto de los menores fallecidos: "Estamos todos rotos, no hemos podido hacer clase"

Familiares, amigos y vecinos de Manlleu rinden homenaje a los adolescentes fallecidos.

Familiares, amigos y vecinos de Manlleu rinden homenaje a los adolescentes fallecidos. / Zowy Voeten / EPC

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El Ramadán, que arrancó con la puesta del sol del pasado martes 17 de febrero, ha empezado en la comunidad musulmana de Manlleu marcado por la muerte de los cinco jóvenes que fallecieron en el incendio de la calle Montseny, 66. Las familias de las víctimas, de origen magrebí, llevaban años viviendo en el municipio de Osona, donde los vecinos que procesan la fe islámica representan un 20% de la población. Su muerte ha causado impacto especialmente en las calles del barrio de L'Erm, donde se vivió la tragedia.

Luto y solidaridad

La tradicional alegría que se observa durante los iftars, la comida que rompe el ayuno, se ha visto sustituida por la contención y el recuerdo de los que sufrieron la tragedia. La Comunidad Musulmana de Manlleu ha expresado al medio Flama sus "más sinceras condolencias con las familias de las víctimas". "Esta tragedia ha herido toda nuestra ciudad. Como vecinos y comunidad, nos unimos en señal de luto y solidaridad", añaden sus miembros. Los feligreses remarcan que van a tener presentes a los chicos fallecidos en el trastero en sus plegarias: “Para que Dios acoja las almas de los difuntos en su misericordia y conceda una pronta recuperación a los heridos”.

Los valores de paciencia, confianza y misericordia que destacan durante la festividad de Ramadán cobran aún más importancia entre los creyentes que arrancan esta etapa de 31 días estupefactos y dolidos.