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Siniestro en Osona

La tragedia de Manlleu golpea el instituto de los menores fallecidos: "Estamos todos rotos, no hemos podido hacer clase"

El centro ha brindado ayuda psicológica por el fallecimiento de los chavales, que cursaban 3º y 4º de la ESO

El accidente ha tenido lugar en el Erm, un barrio desfavorecido con fuerte presencia de la comunidad de magrebí, a la que pertenecían los chavales

Conmoción en los institutos donde los chicos fallecidos en Manlleu cursaban 3º y 4º de la ESO: "El impacto es muy grande"

Entrada del Colegio Antonio Pous, donde estudiaban los 5 jovenes fallecidos

Entrada del Colegio Antonio Pous, donde estudiaban los 5 jovenes fallecidos / Zowy Voeten

Germán González

Germán González

Manlleu
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Durante todo este martes la puerta del número 66 de la calle Montseny ha sido un hervidero de vecinos de la zona, medios de comunicación y compañeros de instituto de algunos de los jóvenes que fallecieron la noche del lunes al incendiarse un trastero. La conmoción era palpable en sus rostros. "He venido aquí al enterarme, es mi forma de asimilarlo", ha explicado a EL PERIÓDICO S., amiga de uno de los fallecidos: cuatro de ellos cursaban 3º y 4º de la ESO en el Institut Antoni Pous i Argila de Manlleu y un quinto iba al Institut Ter.

De hecho, el Antoni Pous i Argila ha querido abrir para que los compañeros conocieran la noticia y pudieran también recibir atención del equipo psicológico de los profesionales del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). También han podido ser atendidos por el equipo de Bienestar Emocional del Departament de Educació. "Estamos todos rotos, no se ha podido hacer clase", explica S. en referencia a profesores y compañeros de los fallecidos.

Punto de encuentro

Desde el instituto se ha transmitido las condolencias a familias, amistades y personas cercanas. "Somos conscientes del impacto que esto nos ha generado a todos y a todas. Como centro educativo continuaremos velando por el bienestar del alumnado", ha asegurado el centro en un comunicado, en el que también se ha explicado que las clases se mantendrían "con normalidad, acompañando las necesidades que puedan surgir en el alumnado y velando por su bienestar".

Otras dos adolescentes que también acuden a este centro, y coincidían con cuatro de las víctimas, han explicado que era habitual que los jóvenes acudieran periódicamente a ese trastero, pese a que ninguno residía en el edificio. Lo tenían como un punto de encuentro al que invitaban a otras personas, de su misma edad, cuenta G., un amigo de varios de los fallecidos, quien ha asegurado que alguna vez ha compartido risas y cigarros con ellos en ese lugar.

El chaval explica que no había luz eléctrica ni ventilación, al ser un espacio en forma de 'U' y que en él apenas cabían unas seis o siete personas. También relata que se iluminaban con el teléfono móvil y que solían pasar horas por las tardes y algunos fines de semana. Los investigadores estiman que, al ser un espacio pequeño y prenderse algún elemento textil, como un colchón o un cojín, el humo se expandió muy rápidamente y dejó inconscientes a las víctimas casi de forma inmediata. Las primeras hipótesis apuntan a que murieron por asfixia.

Barrio del Erm

La muerte de los cinco jóvenes ha conmocionado también a la extensa comunidad musulmana de Manlleu, que durante toda la mañana se ha congregado frente al edificio. Por la tarde acudirán al minuto de silencio convocado por el Ayuntamiento de Manlleu y al que también asistirán representantes de la Generalitat, como el presidente Salvador Illa, en uno de sus primeras apariciones oficiales tras estar semanas de baja médica.

El edificio está en el barrio del Erm, una zona tradicionalmente deprimida y con fuerte presencia de la comunidad magrebí, de la que formaban parte los cinco chavales. Se trata de una zona que creció con la inmigración estatal de los años 60, en la que la población extranjera alcanza el 32,5%, una cifra algo superior al 24,7% de la media global del municipio.

A raíz de esta tragedia, el presidente del Parlament, Josep Rull, se ha reunido en el Ayuntamiento de Manlleu con el alcalde, Arnau Rovira, para conocer de primera mano la situación en el municipio y la afectación a las familias de los cinco menores fallecidos. El alcalde le esperaba con una importante representación de los concejales del consistorio. El presidente y el alcalde han mantenido una reunión de media hora para conocer los detalles y después se han trasladado hasta el lugar del siniestro. Los cuerpos ya han podido ser identificados, y los mossos han concretado que las cinco víctimas son menores, de entre 14 y 17 años. A las siete de la tarde está previsto un minuto de silencio que contará con la presencia del presidente Salvador Illa.

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