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Es falso que los alimentos importados causen más alertas sanitarias

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Un recolector muestra unas fresas cosechadas en Pelluhue, en Chile.

Un recolector muestra unas fresas cosechadas en Pelluhue, en Chile. / Benjamín Hernández / CAS

Laura Cercós Tuset (Verificat)

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Muchos titulares y contenidos en redes advierten con alarmismo cada vez que se detectan alimentos importados contaminados. Sobre todo sucede con algunos países como Marruecos, dando la sensación de que los alimentos con ciertos orígenes son menos seguros que otros.

La realidad es que la naturaleza y gravedad de las alertas varía mucho, y no se puede generalizar que ciertos productos o procedencias tengan más riesgos que otros. Además, el número de alertas en España del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) se mantiene estable desde 2021, con la gran mayoría de riesgos rechazados en frontera.

Así se controlan los alimentos

Los productos alimenticios extracomunitarios que entran en la UE deben pasar estrictos controles sanitarios y cumplir “los mismos estándares elevados que los productos de la propia UE” en materia de higiene, seguridad del consumidor y sanidad animal, explica la Comisión Europea.

Margarita Arboix Arzo, catedrática de Farmacología de la UAB y presidenta de la Sociedad Española de Seguridad y Calidad Alimentaria (SESAL), detalla a Verificat que los productos importados “deben llevar certificado de salida [del país importador] conforme cumplen con la normativa europea” y pasar controles cuando llegan a nuestras fronteras.

Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, explican que “se realizan controles documentales al 100 % de las partidas procedentes de terceros países, y controles [...] con toma de muestras [...] en porcentaje al riesgo establecido”. Añaden que en España hay un sistema unificado de control fronterizo que “ha permitido un incremento de los controles físicos” de un 7,5 % en 2025 respecto al año anterior.

“Mientras se analiza, se para la mercancía y no se puede distribuir”, detalla Arboix. Rafael Urrialde, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, experto en alimentación y seguridad alimentaria, defiende en declaraciones a Verificat que “la forma de producir de terceros países puede ser diferente”, con mano de obra más barata que puede hacer que sea más económico que la producción local, “pero hay seguridad alimentaria”, ya que los controles permiten detectar, notificar y retirar los productos que “superan el límite máximo permitido de residuos de plaguicidas, o cuando están contaminados”.

Desde el 1 de enero de 2020 hasta este pasado 6 de febrero, se registraron casi 29.000 notificaciones en el RASFF (tanto sobre productos interiores de la UE como exteriores), la mayoría en frutas y verduras, frutos secos y semillas, y carne de aves de corral.

La mayoría se rechazan en frontera

Aunque el número total de notificaciones de alerta en el RASFF aumentó un 12 % en 2024, en el caso de España, el año pasado se emitieron un total de 300 notificaciones, la cifra más baja desde 2021, cuando se registraron 553 casos.

La mayoría de las notificaciones entre 2020 y 2025 emitidas por España fueron sobre productos de origen español (unas 265). Por detrás, se situaron las alertas de productos procedentes de China (208), Marruecos (179) e India (128).

Aunque las cifras muestran cuáles son los productos más alertados, algunos países como Marruecos predominan en los titulares. Este señalamiento no es nuevo. “Eso también ocurría en los años 90, y entonces a quienes acusaban de incumplir la normativa era a nosotros”, contextualiza Urrialde.

Portavoces de la Comisión Europea explican a Verificat que no se puede determinar si hay países con más riesgos que otros, ya que “la naturaleza de las notificaciones [...] varía según el país y el producto”, y “existen diferentes riesgos para cada producto, que a su vez provienen de distintas fuentes, por lo que no es posible generalizar”.

Urrialde explica que hay alertas a diario, pero sólo llegan a la población las pocas que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) considera de riesgo para el consumidor. La mayoría se detectan y retiran en frontera, clasificadas como “notificaciones de rechazo en frontera”.

Este es el caso del 53% de las notificaciones registradas por España entre 2020 y 2025. Un porcentaje todavía más alto si analizamos los alimentos procedentes de Marruecos: de las 179 alertas sobre productos marroquíes, el 75% fueron “rechazo en frontera”.

“Las alertas tienen que existir y llegar a la población cuando sea necesario, pero sin alarmismo”, defiende Urrialde. Por su parte, Arboix asegura: “Siempre puede haber un error humano, un problema, que alguien no respete las normas, pero en general la estructura permite detectarlo”.

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