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Celebración anómala

Huelga, clausura de coles por viento y rúa a puerta cerrada por lluvia: ¿cómo han vivido las familias esta 'semana horribilis' de Carnaval?

Mientras que algunas familias proponen que la celebración se pase al martes (el lunes es festivo escolar), otras viven con alivio haberse ahorrado dos días de consignas disfraces

Francesco Tonucci, pedagogo: "La escuela está ocupando todo el tiempo de los niños, hay demasiadas horas de colegio"

Tienda de disfraces en Barcelona.

Tienda de disfraces en Barcelona. / Jordi Otix

Helena López

Helena López

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Un correo electrónico de la escuela el jueves por la tarde informando de que, debido a la previsión de lluvia, la celebración del Carnaval del viernes no podría ser abierta a las familias tal como estaba previsto ha sido el broche para una semana de Carnaval 'horribilis' en Catalunya en la que se han concatenado la huelga docente del miércoles, los colegios cerrados por el vendaval el jueves y la lluvia, el viernes. Una secuencia que ha arruinado la ilusión de no pocos niños que ya tenían su peinado divertido pensado para el jueves, día en que, con suerte, se quedaron en casa viendo la tele mientras sus padres teletrabajaban, y de familias que ya tenían la libranza aprobada en el trabajo para ir a ver el baile de Carnaval de sus hijos este viernes, y que finalmente será a puerta cerrada.

La situación no ha dejado el mismo sabor de boca en todas las familias. Mientras algunas, como Laura, madre de dos niños de primero y cuarto de primaria, lo viven con pena –"soy muy fan del Carnaval y de la locura que desencadena"–, otras han sentido un cierto alivio. "Me he ahorrado dos días de 'consignas', algo que, confieso, he agradecido", apunta Marisa, madre de un niño de tercero.

Peinados infantiles de Carnaval

Peinados infantiles de Carnaval. / El Periódico

Maria, madre de dos niñas de primero y cuarto de primaria, explica que le sabe muy mal que el baile de Carnaval en el colegio sea finalmente a puerta cerrada. Se había pedido fiesta en el trabajo para poder verlas y las niñas llevaban semanas ensayando el baile con mucha ilusión pensando en que su madre podría verlas. Pese a eso, no apuesta –como otras voces– por aplazarla a otro día. "Prefiero que la disfruten los niños entre ellos y, como mínimo, la pueden celebrar cuando toca", apunta. "Sobre ell tema de las consignas, a mis hijas el jueves les supo muy mal perderse el día del peinado divertido. Fue un mini drama en casa, porque, justo para ellas, el pijama y el peinado divertido son las consignas 'top'. Sabe mal por ellas, pero para mí, personalmente, es un mal menor. Ni lo pospondría ni lo repetiría", añade.

¿Dónde queda la conciencia ecológica?

Anna, madre de un niño de sexto de primaria, lo tiene claro: "Menos disfraces y más matemáticas". "Con los más pequeños lo entiendo, pero, ¿en sexto de primaria? Cuando no es el día del niño es el día de la paz, cuando no el día del medio ambiente. Además, tanta conciencia ecológica y ayer estaba el bazar del pueblo lleno de madres comprando disfraces de plástico contaminantes que los niños no llevarán ni dos horas", reflexiona.

"Les ha ido bien ver que las cosas no siempre salen como teníamos previsto y que la naturaleza puede pararlo todo"

Clara

— Madre de un niño de tercero y una niña de sexto

Neus, madre de una niña de cuarto de primaria, es también crítica con la suerte de competición en la que se ha convertido la semana de Carnaval, a ver quien lleva el peinado más espectacular. "Ya me estresé cuando nos dieron solo tres días para buscar una camisa de cuadros, que tenía que llevar el viernes para hacer el disfraz del colegio, cuando en mi época nos lo hacíamos todo en el colegio con una bolsa de basura", apunta esta madre, quien siempre había disfrutado mucho el Carnaval pero últimamente vive con angustia la espiral de consumismo por el mejor disfraz.

Lecciones de vida

Madre de una niña de sexto y un niño en tercero, Clara asegura que lo vivido esta semana les ha ido "hasta bien" a sus hijos. "Ver que las cosas no siempre salen como teníamos previsto y que la naturaleza puede pararlo todo ha sido una lección", apunta esta madre, quien considera también que los niños han aprendido al ver a sus profesores hacer huelga en defensa de la escuela. "Mis hijos vinieron encantados el día de la huelga, pidiendo que la hicieran más días", bromea.

En el chat escolar, familias de una escuela de Barcelona lamentaban que el cierre de colegios el jueves coincidieron "con la única jornada en la que los menores podían acudir disfrazados a la escuela a su gusto, sin temática conjunta ni directrices". En algunos casos habían dedicado varios días a preparar elaborados vestuarios y solicitaron al centro poder lucirlos el próximo martes, ya que el lunes tampoco habrá clase al ser un día festivo de libre elección.

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