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"Pendientes de Barcelona"

Municipios de Girona critican la alerta generalizada por viento y reclaman medidas adaptadas: "Aquí no se mueve ni una hoja"

Cuestionan que se haya "paralizado el país" cuando en algunos lugares "no se mueve ni una hoja"

Los alcaldes exigen al Govern que revise los protocolos y utilice las alertas de manera más precisa

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Empresas del Pirineo cuestionan la paralización de la economía por el viento y denuncian la gestión centralizada de la meteorología

El alcalde de Porqueres, Xicu Castañer, opina que la alarma meteorológica general ha sido desmesurada

El alcalde de Porqueres, Xicu Castañer, opina que la alarma meteorológica general ha sido desmesurada / FOTO Y VÍDEO: BERTA ARTIGAS FONTÀS

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Los alcaldes de Girona, Figueres, el Consell Comarcal del Alt Empordà y otros municipios de la provincia critican la alerta generalizada por el viento y reclaman medidas territorializadas. Jordi Masquef es uno de los más incisivos y critica que la alerta ha "paralizado" el país cuando en Figueres "no se mueve ni una hoja". Por su parte, el alcalde de Girona, Lluc Salellas, ha pedido reducir las medidas y hacerlas "más quirúrgicas", pero aún espera respuesta. En el Alt Empordà, el presidente del consell Agustí Badosa dice que el territorio ya está acostumbrado a sufrir vientos fuertes y lamenta que el Govern les haya puesto a todos "en el mismo saco". Algunos consistorios como Porqueres y Torroella de Montgrí ya se preparan para reabrir esta tarde los equipamientos municipales. Los alcaldes exigen al Govern que revise los protocolos y utilice las alertas de manera más precisa, adaptándolas a cada territorio, para evitar que la ciudadanía las ignore en futuras situaciones de riesgo.

En Girona, la ventada de esta noche ha hecho caer dos árboles y algunas vallas. A partir de las dos o tres de la madrugada, sin embargo, el viento ya ha ido amainando. Esta mañana, después de reunir el Comité de Emergencia, el alcalde ha dicho que una vez han visto que las afectaciones eran "mínimas" se ha pedido a la Generalitat poder desescalar la alerta en la ciudad. "Es decir, no tener que esperar hasta las ocho de la tarde y territorializar las decisiones, para que allí donde las previsiones fueran más favorables se pudiera recuperar la normalidad", ha concretado Salellas.

"Lo que hay que hacer es ser más quirúrgicos y que no estemos todos pendientes de lo que pasa en Barcelona"

Lluc Salellas, alcalde de Girona

De momento, sin embargo, el consistorio no ha recibido respuesta. El alcalde de Girona ha explicado que no tiene "ninguna crítica" sobre la decisión tomada de suspender clases y actividades en todo el país. "Pero hoy, una vez nos hemos despertado y hemos visto que había lugares del territorio que claramente no estaban en alerta roja y donde la situación era más tranquila, lo que hay que hacer es ser más quirúrgicos y que no estemos todos pendientes de lo que pasa en Barcelona", ha afirmado Salellas.

El alcalde de Figueres, Jordi Masquef, ha reprochado que "el país esté gobernado desde y para Barcelona" y esto ha provocado que "todo el país esté paralizado"

"Respetamos las decisiones que toma el Gobierno de la Generalitat y de manera unilateral no nos opondremos", ha añadido el alcalde, en referencia a levantar las restricciones antes de la noche. "Pero sí que hacemos la petición de que cambien de posición y entiendan que, en esta parte final del episodio, ya puede haber decisiones más segmentadas que también ayuden a que la ciudadanía tenga confianza en las instituciones", ha concluido Lluc Salellas.

De la misma manera, también se han expresado los socios de gobierno de Guanyem. La vicealcaldesa Gemma Geis (Junts), en un tuit en X, ha dicho entender y compartir "el malestar de los gerundenses ante las decisiones tomadas por el Gobierno desde Barcelona". "Girona no puede pagar medidas que no se ajustan a su realidad: hace falta flexibilidad y sentido de país", ha subrayado.

En Figueres "no se mueve ni una hoja"

El alcalde de Figueres, Jordi Masquef, ha reprochado que "el país esté gobernado desde y para Barcelona" y esto ha provocado que "todo el país esté paralizado". En este sentido, Masquef critica que se haya suspendido toda la actividad tanto en la ciudad como en la comarca cuando "no se mueve ni una hoja". Para el alcalde, esto provoca frustración, ya que muchos vecinos han visto cómo se suspendían "visitas al médico o intervenciones quirúrgicas" por un viento que es más que habitual en la comarca. "Cuando hace viento, tenemos que salir de casa con piedras en los bolsillos", reafirma Masquef.

Además, el alcalde reprocha que la decisión de la Generalitat haya "atado de manos y pies" a los consistorios y remarca que la anulación de la actividad por la posible ventada emitida por el Gobierno advierte que "el incumplimiento de las medidas puede conllevar sanciones". Esto significa que deja "a los ayuntamientos sin margen de maniobra" para tomar decisiones más flexibles en función de la realidad de cada población.

Toda Catalunya "en el mismo saco"

El presidente del Consell Comarcal del Alt Empordà y alcalde de Sant Pere Pescador, Agustí Badosa, también ha criticado que se pongan todos los territorios "en el mismo saco". "Las previsiones del Meteocat no daban alerta en el Alt Empordà, no teníamos una situación de riesgo. Esta alerta la vemos sobredimensionada, es un sinsentido", ha criticado.

"Este fin de semana tendremos vientos de 100 km/h por la tramontana y no pasará nada"

Agustí Badosa,

— Alcalde de Sant Pere Pescador y presidente del Consell Comarcal del Alt Empordà

El alcalde ha lamentado el perjuicio que ha causado la alerta tanto a los ciudadanos como a las empresas: "Han cerrado las escuelas y las guarderías, los centros de salud, esto ha sido un trastorno para las familias y también para las empresas, con impactos económicos importantes en todos los sectores".

En este sentido, ha recordado que en el Alt Empordà ya están acostumbrados a ventoleras fuertes, pero este jueves prácticamente no sopla el viento. "No hay ninguna hoja que se mueva ni en el municipio ni en el resto de la comarca. Pero este fin de semana nos hará 100 kilómetros de tramontana y no pasará nada".

El temor más grande de Badosa y de otros alcaldes de la comarca es que los ciudadanos, cuando vuelvan a recibir una alerta, no le hagan caso. "La gente puede decir, mira, como el 12 de febrero de 2026, que me quedé en casa y no pasó nada, hoy haré lo que tenía previsto". "Pido responsabilidad y que se apliquen criterios un poco más rigurosos", ha insistido.

"Tenía muy claro que no pasaría nada"

Torroella de Montgrí (Baix Empordà) también ha criticado la decisión de enviar una alerta generalizada y detener todas las actividades. Su alcalde, Jordi Colomí, lo ve "excesivo" y dice que en el pueblo han hecho "una vida más que normal". "En casos de vientos de 130 km/h, que es el extremo, los niños han seguido yendo a la escuela y haciendo las actividades extraescolares habituales. El Empordà está mucho más acostumbrado a estas ráfagas de viento", ha remarcado.

"En casos de vientos de 130 km/h, que es el extremo, los niños han seguido yendo a la escuela otras veces"

Jordi Colomí

— Alcalde de Torroella de Montgrí

De hecho, Colomí ha dejado claro que se reabrirán las instalaciones deportivas al aire libre y dice que "no habrá ningún problema". "Realmente, en el Empordà este ES-Alert nos lo podríamos haber ahorrado. En caso de duda debemos preservar la seguridad de las personas, pero la gente del Empordà tenía muy claro que no pasaría nada", ha remarcado.

Por todo esto, el ayuntamiento exige que las alertas se hagan de manera más precisa y por territorio, como ya pasó con el temporal que afectó especialmente esta zona del Baix Ter.

Un "despropósito" para Mont-ras

También en el Baix Empordà, la alcaldesa de Mont-ras, Vanessa Pairó, ha calificado de "despropósito" el conjunto de medidas que el Gobierno ha decretado para este jueves y cree que la Generalitat ha hecho "un desbarajuste" y ha incluido todos los territorios en el mismo nivel de emergencia. Pairó ha recordado que en otros episodios meteorológicos se han enviado alertas según la comarca y esto también comportaba restricciones diferentes. Por ejemplo, en otros episodios de viento fuerte se habían cancelado las clases en el Alt Empordà, pero no en el Baix Empordà porque se preveía un viento de menor intensidad.

La alcaldesa cree que esta visión centralista del país no ayuda en la gestión de emergencias porque ahora cuesta "justificar" los motivos de todas las restricciones aprobadas este jueves. A pesar de todo, Pairó ha anunciado que mantendrá los equipamientos cerrados hasta que el Gobierno no levante la resolución que lo dicta. Si lo hiciera, considera que contradice una normativa superior y eso pondría al municipio entre la espada y la pared a nivel jurídico.

Alcaldes del Pla de l'Estany reclaman "más criterio"

El alcalde de Porqueres (Pla de l'Estany), Xicu Castañer, considera que la alarma que ha motivado el cierre generalizado "ha fallado" porque el viento no ha tenido el mismo impacto en todo el territorio y, por tanto, no justificaba "parar todo un país". Aunque admite que siempre hay riesgos y que pueden ocurrir incidentes, defiende que no se puede detener la actividad cada vez que hay una situación adversa. En este sentido, ha reclamado "más criterio" a la hora de activar una herramienta "tan potente".

El alcalde también alerta del riesgo de abusar de las alarmas y generar el efecto "que viene el lobo": "Hoy hemos actuado como si fuera un huracán, y por suerte, no ha pasado nada. Pero esto puede hacer que el día que haya un peligro real, la gente no le haga caso". Por eso pide al Gobierno territorializar más las restricciones y afinar los criterios en casos similares.

Castañer explica que el Ayuntamiento prepara un decreto para reabrir los equipamientos públicos a partir de las cinco de la tarde, aunque la orden de la Generalitat se alargaba hasta las ocho de la noche. En Porqueres, la previsión es de ráfagas de unos 25 km/h y el alcalde detalla que el cierre sería "desmesurado".

En la misma línea, el alcalde de Cornellà del Terri, Salvador Coll, subraya que la Generalitat ha hecho "un exceso". Coll admite que ha habido peligros reales y afectaciones graves, sobre todo en el área metropolitana, pero ha remarcado que en el municipio y en el conjunto del Pla de l'Estany ha habido ráfagas de viento moderadas y no han registrado ninguna incidencia.

El alcalde defiende que los sistemas de emergencias deben aplicarse de forma territorial y puntual, adaptándose a la realidad de cada zona para evitar que pierdan credibilidad. El consistorio tiene un grupo de Whatsapp vecinal y Coll explica que la alerta general ha provocado molestias importantes por el cierre de escuelas y la anulación de actividades, y que esto ha generado quejas de las familias por la dificultad de conciliación laboral y familiar.

Según el alcalde, muchos vecinos han calificado la medida como "una tomadura de pelo". Por eso, exige al Gobierno una revisión de los protocolos para utilizar estas herramientas solo donde realmente hay riesgo, evitando que, en futuras ocasiones peligrosas, la ciudadanía haga caso omiso de las alertas.