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Caos en Rodalies

Los usuarios de la estación de Figueres se sienten agotados: “Volvemos a la normalidad, los trenes ya van con una hora de retraso”

Los pasajeros se encuentran con dificultades para llegar a Girona y a Barcelona

Sigue la última hora de la huelga de Renfe, hoy en directo

Usuarios de la estación de Figueres se sienten "humillados": "Volvemos a la normalidad, los trenes van con una hora de retraso"

Usuarios de la estación de Figueres se sienten "humillados": "Volvemos a la normalidad, los trenes van con una hora de retraso" / FOTO Y VÍDEO: MARIA GARCIA

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Figueres
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Después de casi tres semanas sin trenes, los usuarios de la estación de Figueres lamentan que este martes el servicio de Renfe esté funcionando de nuevo a medio gas, pese a que se haya desconvocado la huelga de maquinistas. Los pasajeros afirman que se sienten enfadados, agotados y “humillados” tras tanto tiempo sufriendo problemas en el servicio de Rodalies.

La situación de incertidumbre se prorroga en la capital del Alt Empordà: el tren en dirección a L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) ha salido con cinco minutos de retraso, pero los dos siguientes ya acumulan mucha más demora. El convoy que debía ir a la estación de Sants debía partir a las 8:16, pero no lo ha hecho hasta pasadas las 9:10. Y el tren que se dirigía a Cervera estaba previsto a las 8:27, pero no ha llegado hasta las 9:25.

El retraso como normalidad

Uno de los afectados es Pau Turró, que debe desplazarse a Girona para trabajar. “Volvemos a la normalidad en el servicio, que significa que los trenes van con una hora de retraso. Es muy cansado porque cada día pierdes dos horas de tu vida”. Esta mañana debía salir un convoy a las 8.16 hacia Barcelona, pero lo hará a las 9.10. Turró también ha cargado contra el centralismo a la hora de prestar el servicio y de buscar alternativas. “Parece que el área metropolitana de Barcelona sea la periferia, cuando la periferia de verdad es el resto del país, que está completamente desconectado. Por ejemplo, ayer no había trenes y solo había dos autobuses para ir a Girona en toda la mañana”, ha subrayado.

Otra pasajera con el mismo problema es Evelyn Ruiz, que también se muestra agotada: “Fatal, vienes aquí y no sabes si vendrán trenes, si no, si podrás ir a Girona o si podrás volver. No he podido hacer exámenes ni ir a clase muchos días”. Ruiz estudia en la capital gerundense y explica que lleva tres semanas con dificultades para llegar al aula por la falta de servicio. “Y no tienes ninguna alternativa, porque no ponen autobuses o hay muy pocos y algunos tampoco funcionan. Y, si no tienes coche, no puedes ir”, ha lamentado.

El coche como alternativa

De hecho, otros estudiantes que esperaban en la estación de Figueres iban acompañados de su padre por si se volvían a encontrar con que no tenían cómo llegar a la universidad. “Vengo porque tienen unas pruebas y no pueden faltar, y no sabíamos si pasaría como ayer, que no había trenes”, ha indicado Josep Font.

Pau Domènech trabaja en Riudellots de la Selva (La Selva), tampoco ha ocultado su agotamiento como usuario de Rodalies. “Es horrible, ahora de momento el servicio va bien, pero al cabo de un rato ya no sabemos cómo irá. Esto es insostenible, no puede ser”, ha recalcado Doménech.