Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Previa al desalojo

Última noche en el campamento de la calle número 2 de la Zona Franca: "No sé dónde voy a ir"

La confusión y la incertidumbre cunden entre los acampados durante las horas previas al desalojo parcial del Ayuntamiento de Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona desaloja el campamento más grande de la ciudad para exterminar un plaga de ratas

La vida en la calle 2 de Zona Franca, el mayor campamento de sintecho de Barcelona: "Pensaba que estaría dos meses como mucho"

Ammar carga con su mochila la noche antes de ser desalojado del campamento donde duerme, en la calle 2 de Zona Franca.

Ammar carga con su mochila la noche antes de ser desalojado del campamento donde duerme, en la calle 2 de Zona Franca. / Marc Asensio Clupes / EPC

Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Abderrahman es uno de los primeros en recoger sus bártulos y prepararse para mover su tienda. Tras casi seis meses en el mismo punto de la calle 2 de la Zona Franca, sabe que la noche de este lunes será la última. El Ayuntamiento de Barcelona ha ordenado el levantamiento de parte de este campamento de personas sin hogar –en el que malviven unas 175 personas según el consistorio– para poder aplicar un tratamiento contra las ratas. Los roedores se dejan ver constantemente en este enorme parterre, que se extiende a lo largo de más de 400 metros de calle. "Algunos son como perros", compara Abderrahman con su mochila a cuestas.

Barcelona. 09/02/2026. Sociedad. Abderrahman, en el campamento irregular donde duerme, en la calle 2 de Zona Franza, cerca de la estación de metro Zal Riu Vell. AUTOR: Marc Asensio Barcelona, Catalunya, Abderrahman, España, Zona Franca, campamento irregular, tiendas de campaña, sin hogar, desalojo, insalubridad, derechos sociales, situación irregular, Zal Riu Vell, calle 2

Abderrahman, en el campamento donde duerme, en la calle 2 de la Zona Franca. / Marc Asensio Clupes / EPC

Todavía no sabe si el desalojo parcial del consistorio afectará a su tienda, pero, por si a caso, este argelino decide moverlo todo ya unos metros más en dirección a la Ronda Litoral, en un parterre al otro lado de la entrada de una nave industrial que hasta ahora delimitaba lo que es el campamento informal de personas sin hogar más numeroso de Barcelona. "No quiero despertarme nervioso y con jaleo de la policía", explica Abderrahman, que habla un perfecto castellano.

Sin papeles tras seis años

Ya acumula seis años en España desde que llegara en patera a Cartagena con 29 años, y de ahí a Murcia, Alicante y, finalmente, hace dos años, a Barcelona. Tras una etapa en un albergue y después en las calles de Nou Barris, acabó en la Zona Franca, desde donde cada día se desplaza hasta Badalona para seguir con sus cursos de la Fundación Empresa i Treball. Este hombre, que explica con orgullo que antes de venir a España hizo de DJ y empezaba sus fiestas con Enrique Iglesias o Los Chichos, no ha podido regularizar su situación por una mancha en su expediente: lo pillaron consumiendo hachís hace cinco años. "El único daño que he hecho es a mí mismo", lamenta, mientras explica que lleva tres años limpio y que espera que la nueva regularización extraordinaria le permita conseguir los papeles.

Barcelona. 09/02/2026. Sociedad. Abderrahman, en el campamento irregular donde duerme, en la calle 2 de Zona Franza, cerca de la estación de metro Zal Riu Vell. AUTOR: Marc Asensio Barcelona, Catalunya, Abderrahman, España, Zona Franca, campamento irregular, tiendas de campaña, sin hogar, desalojo, insalubridad, derechos sociales, situación irregular, Zal Riu Vell, calle 2

Abderrahman, en el campamento irregular donde duerme, en la calle 2 de Zona Franca. / Marc Asensio Clupes / EPC

Muy cerca de su tienda esta Ammar, paisano de Abderrahman. "No sé dónde iré mañana, pero yo lo recojo todo por si a caso", explica, con una gran sonrisa mientras ordena las mantas que le tienen que proteger del frío húmedo que se instala por la noche en estos terrenos del Consorci de la Zona Franca y acaba de preparar su mochila. Para Abderrahman, Ammar es buena compañía: "Siempre está sonriendo y te agradece mucho cualquier ayuda que le das", asegura. El frío, en cambio, no tanto. "Tengo dos hernias discales y me falta parte del muslo de la pantorrila, cuando hace mucha humedad empiezo a cojear", lamenta el argelino, que espera poder acceder pronto a las citas médicas que tiene pendiente.

Unos metros más allá, se reúnen delante de sus tiendas cerca de una decena de jóvenes. Todos ellos son argelinos a excepción de Mohammad Ahmad, un gazatí de 31 años. "Es muy triste estar tan cerca del puerto y no tener ni un pescado para comer", lamenta en un vago inglés con un acento muy marcado por los 13 años que pasó en Alemania tras salir de la Franja en busca de un futuro mejor. "Aquí en España, del conjunto de Europa, es donde más se defiende al pueblo palestino", celebra Mohammad, que pide poder trabajar en lo que sea.

Barcelona. 09/02/2026. Sociedad. Mohammad, en el campamento irregular donde duerme, en la calle 2 de Zona Franza, cerca de la estación de metro Zal Riu Vell. AUTOR: Marc Asensio Barcelona, Catalunya, España, Zona Franca, campamento irregular, tiendas de campaña, sin hogar, desalojo, insalubridad, derechos sociales, situación irregular, Zal Riu Vell, calle 2

Mohammad, en el campamento donde duerme, en la calle 2 de Zona Franca. / Marc Asensio Clupes / EPC

"Creo que tuvo algún problema legal en Alemania antes de venir aquí", explica Youssef Benrahmi, el nombre ficticio de un joven argelino de 26 años. Salió de su casa tres años atrás, a través de la cada vez más concurrida ruta de las Baleares. Atrás dejaba a su mujer: se habían casado hacía una semana. Tras un día a la deriva en el Mediterráneo, hizo tierra en Palma. "En Argelia da igual que trabajes, el dinero no da", explica en un perfecto francés. Pasó en París dos años pagando con apuros una habitación, pero la falta de papeles le hizo venir a Barcelona, donde le dijeron que le sería más fácil. Nada más lejos de la realidad. "Llevo desde octubre aquí, esto es la miseria absoluta. Duermes con las ratas a la espalda y podemos ducharnos un día a la semana [en el Centro de Primera Acogida de la Zona Franca, a pocos metros del campamento]. Esto no es vida", resume.

"Duermes con las ratas a la espalda y podemos ducharnos un día a la semana: esto no es vida"

Youssef Benrahmi (nombre ficticio)

— Duerme en la calle Número 2

De poco le sirven aquí, de momento, sus antiguos trabajos en Argelia como camarógrafo, ni sus estudios en Derecho, que le permiten dominar también el inglés. "Somos buena gente, aquí nunca hay problemas entre nosotros, solo queremos papeles para poder trabajar y volver a ver a nuestras familias", explica. Él tiene suerte y su conexión le permite hablar a diario con su mujer. Mohammad logra alcanzar a su familia en Gaza una vez cada mes.

El futuro, en el aire

Junto a Benrahmi viven Walid y Hannachi, también argelinos. Ambos tienen varios títulos como electricistas que todavía no han podido emplear en Catalunya. "Todos aquí venimos con estudios. Somos mecánicos, técnicos y yo soy productor", explica Walid. Ahora no saben a dónde podrán ir mientras dura el tratamiento fitosanitario que ha de eliminar a las ratas que hasta ahora les han hecho la vida imposible.

Barcelona. 09/02/2026. Sociedad. Waleed, en el campamento irregular donde duerme, en la calle 2 de Zona Franza, cerca de la estación de metro Zal Riu Vell. AUTOR: Marc Asensio Barcelona, Catalunya, España, Zona Franca, campamento irregular, tiendas de campaña, sin hogar, desalojo, insalubridad, derechos sociales, situación irregular, Zal Riu Vell, calle 2

Waleed, en el campamento irregular donde duerme, en la calle 2 de la Zona Franca. / Marc Asensio Clupes / EPC

"Así no podíamos seguir, pero ahora ya no sé donde iremos", remacha Benrahmi. Las tiendas, de momento, ya se dejaban ver este lunes por la noche en parterres más cercanos a la Ronda Litoral.

Suscríbete para seguir leyendo