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Criterios científicos

22 ayuntamientos del Montseny aprueban limitar la extracción de agua mineral

Los municipios, la Diputación de Girona y el consell comarcal del Vallès Oriental reclaman una reforma de la ley de minas de 1973 que cambie el modelo de gestión del agua embotellada

Catalunya pone en marcha una aplicación para mejorar la gestión de los acuíferos, el 70% en mal estado

Imagen del  pantano de Santa Fe, en el parque natural del Montseny en plena sequía. Foto archivo

Imagen del pantano de Santa Fe, en el parque natural del Montseny en plena sequía. Foto archivo / Alberto Paredes - Europa Press

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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Un total de 22 municipios del Montseny, junto con la Diputació de Girona y el consell comarcal del Vallès Oriental, han dado un paso decidido para exigir una reforma legal que cambie el modelo de negocio acerca del agua embotellada. Estas instituciones han aprobado una moción conjunta que reclama modificar de la ley de minas de 1973 (aún de época franquista). Esta ley es la norma que en la actualidad permite tratar el agua de los acuíferos profundos como si fuera un "mineral" y, por lo tanto, explotarla de forma similar a otros recursos extractivos.

"La moción no plantea acabar con el negocio del agua embotellada; queremos que las extracciones no dependan de una ley de 1973"

Carles Lumeras

— Coordinadora Salvaguarda del Montseny

Según la moción aprobada, el actual marco legal facilita que las empresas embotelladoras puedan disponer del agua de manera intensiva: "Incluso podrían llegar a extraer recurso hasta que se agote el agua". Los promotores del texto, impulsado por entidades ecologistas como la Coordinadora Salvaguarda del Montseny, piden un "control público" más estricto para garantizar tanto la "sostenibilidad ambiental" como el "abastecimiento local".

Una mujer organiza partidas de agua embotellada, en una imagen de archivo.

Una mujer organiza partidas de agua embotellada. / El Periódico

"La moción no plantea acabar con el negocio del agua embotellada ni nada de eso, tan solo queremos que no sea una ley de 1973 quien lo regule", explica Carles Lumeras, portavoz de la Coordinadora, en conversación con este diario. "El hecho de que el agua sea tratada como un recurso minero permite que las concesiones sean casi indefinidas, sin mecanismos efectivos de control sobre la cantidad total extraída ni sobre los impactos a largo plazo", denuncia.

Ley europea

La propuesta reclama que el agua embotellada pase a estar regulada por la normativa europea en materia de aguas. "Así, se fortalecería la protección de los ecosistemas, se aseguraría el suministro de los pueblos de la zona y se preservaría el caudal de las fuentes y los ríos y rieras", explican desde la plataforma Aigua és Vida. La iniciativa llega después de que, durante la sequía, creciera la preocupación en áreas como el entorno del Montseny, donde la presión sobre los recursos hídricos ha aumentado en los últimos años.

La moción también insta al Parlament de Catalunya a crear una delegación integrada por representantes de todos los grupos parlamentarios para promover la modificación de la ley de minas en el Congreso de los Diputados. El objetivo de la petición es "devolver la gestión del agua" a las administraciones competentes en este ámbito, y reducir su consideración como un recurso meramente extractivo, trasladando la responsabilidad de su gestión a las instituciones públicas que velan por el bienestar de la ciudadanía. Si la legislación actual cambiara, pasarían a ser la ACA (Agència Catalana de l'Aigua) y la Generalitat las que regularían cuánta agua pueden extraer las compañías embotelladoras.

Con este acuerdo, los municipios y entes supramunicipales buscan reabrir el debate político sobre la regulación de este prodcuto y analizar si la ley vigente se ajusta a los criterios actuales de conservación y gestión de los recursos naturales marcados por Europa, en los que en teoría se impone como prioridad el abastecimiento de la población con agua del grifo. "Lo que planteamos es que se deje de permitir la extracción sin límites y con concesiones indefinidas y que sea la ACA quien lo decida", sugiere Lumeras.

Los municipios que se han sumado a la moción son Arbúcies, Cànoves i Samalús, Cardedeu, El Brull, Figaró-Montmany, Gualba, Hostalric, Les Franqueses, Llinars del Vallès, Montseny, Riells i Viabrea, Sant Antoni de Vilamajor, Sant Celoni, Sant Esteve de Palautordera, Sant Feliu de Buixalleu, Santa Maria de Palautordera, Viladrau, Sant Pere de Vilamajor, Sant Martí de Llémena, Sant Miquel de Campmajor, Sant Gregori y Mieres. En muchos casos, el texto se ha aprobado con unanimidad, con votos a favor de partidos como Junts per Catalunya, el PSC, ERC y la CUP.

Beneficio récord

El objetivo final de la moción, que también tiene el respaldo de plataformas ambientales como Aigua és Vida y DEPANA, es que el agua no sea tratada como un bien mineral. Durante los peores momentos de la sequía, las empresas embotelladoras facturaron en cuatro años, 1.154 millones de euros, según ha adelantado Nació y ha podido confirmar este diario. Aunque ya es habitual que aumente el consumo de agua embotellada en plena crisis hídrica, el dato es el más elevado de los últimos años y supone un 16% más que en el periodo anterior.

De hecho, en 2024, las embotelladoras sacaron de los acuíferos 1,9 millones de metros cúbicos, la cifra más alta de la última década. El 93% del agua mineral que se extrae procede de los acuíferos profundos del Baix Montseny.

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